miércoles, 24 de enero de 2007

Del Quijote, Zambrano, la locura y Zizek

Daumier: Don Quijote leyendo María Zambrano, en España, sueño y verdad ( *ensayos: María Zambrano ), busca el significado de España en lo literario: ¿y si la propia esencia estuviera en la ambigüedad más extrema, en la locura del Quijote? En la tragedia dentro de la parodia, en la ironía de un ser que intenta salvar al mundo cuando él es quien más necesita ser rescatado. En efecto, Cervantes nos da la idea de lo que es el país, con un héroe que encarna todos sus valores, ¡y que está loco! Y me gusta cuando Zambrano se refiere a la primera frase del libro, al célebre "de cuyo nombre no quiero acordarme" como un rencoroso olvido. Justamente he visto en La Central NUEVO ELOGIO DE LA LOCURA - ALBERTO MANGUEL donde la merienda del sombrerero loco (una de mis meriendas favoritas de la historia de la literatura y también de mi infancia) tiene un papel protagonista, ya desde la portada. Y pensando en meriendas carrollianas, esta mañana me he asomado un momento a uno de esos vídeos de Zizec que mi sabia prima V me había recomendado, justo antes de coger su avión a Madrid, en www.lacan.com. En él aparecía nuestro sabio esloveno lacaniano favorito en una conferencia pequeña, universitaria, donde las luces se encendían y apagaban fuera de su control y sus comentarios, entre tics y aceleración y pasión intelectual, provocaban las risas del público, mientras que él, muy serio, dirigía la proyección de fragmentos de Hitchcock y sobre todo de Vertigo. Empezaba diciendo que le habían pedido que hablara de arte, y como él no sabía nada de arte, hablaría de Alfred Hitchcock (I)-. Y luego, empezaba realmente la locura, algo que a mí se me escapaba entre las dos pantallas (la mía y la de Hitchcock) y en que Zizek se abalanzaba en su escorzo de ojo gigante a pescar en esos signos contrarios de la verdad, esa verdad subjetiva que promete revelarse pero que sólo se revela en su error, esa doble mirada que era triple, y el inglés de acento descuidado de Slavoj Žižek , sus movimientos y su cuerpo de gigante balcánico o de ogro de cuento inglés, y la brevedad de los fragmentos, mi duda y mi mirada difícil desde el primer día de no-gripe (no-cumpleaños, según la merienda del sombrerero loco)... Y he tenido que rendirme. Goza tu síntoma.

6 comentarios:

erinther dijo...

Today Iranian intelligent service paid me some money to send post this link on your weblog:
http://blogcritics.weblogs.us

zbelnu dijo...

Stupid joke, you erinther, Intelligence services at least know languages... you cannot read nor write in Spanish, so, out

Gustavo López dijo...

El mes pasado vi Honor de cavallería.
En relación a los sueños y a la verdad, me fascinó que Serrá haya encontrado hoy una forma de abordar la relación entre un simple y un loco.
Lectura de la soledad y la noche; el viento y el agua; Dios y la comida; la ambición y la sumisión. España no sería el objeto de la representación sino el lugar donde un mundo de lecturas tiene lugar. El juego colosal que hizo Cervantes hace cuatro siglos.
Porque no existe en el Quijote un héroe que encarna todos los valores.
Ni la esencia de algo.
Existen un rústico y un lector: dos homeless.
No pienso para nada que en el "no quiero acordarme" haya olvido. En esa frase del Primer Quijote hay una parodia a los libros de caballería.
Que mueve a risa, como dice Jeanmaire en Una lectura del Quijote.

zbelnu dijo...

Bien dicho, Gustavo. En el Quijote hay tantas cosas! Hay algunos episodios que siempre recuerdo Y siempre la tentación de volver a entrar. Creo que además, él introdujo la ironía en nuestra cultura, la parodia, ese espíritu burlón... Escribo desde la helada Luxemburgo, en un teclado raro, y me gusta pensar aquí en el Quijote, sin mi edición... miraré si en estas estanterías tal vez...

Gustavo López dijo...

Sorpresa, me acabo de enterar de que el témpano adonde te fuiste está en Luxemburgo... de paso te digo que me encantó el: so, out de arriba.

Entre mis lecturas, te cuento ahora, que hay unas doce de Cervantes y dos de Avellaneda. Creo que la última entrada sobre el Quijote es la de la aventura del barco encantado. Empieza: La cartografía española cobra en el siglo XV (...) Está ilustrada con un mapa antiguo.
Sin embargo no es nada seria, me parece.
Como la inmóvil aventura en el río Ebro.
Gracias por tu comentario reciente sobre Carson McCullers.
Tal vez por tratarse de lecturas que realicé en las primeros meses suelo recibir algunas nuevas visitas por ahí.
Muy agradecido.

zbelnu dijo...

Ja ja, me ha dado cosa que vieras ese intercambio. Es una larga historia. Yo comentaba en el blog político de Hoder, un persa-canadiense que me visitó en Bcn y que es muy leído pero también espiado y perseguido (por su actitud política) y uno de sus perseguidores iraníes vino a mi blog a meterse conmigo, ese era...
En cuanto al Quijote, me alegran tus descubrimientos, iré a ver... Es verdad que he revelado mi destino, no lo hice antes debido a otra historia que no contaré aquí, pero pensaba contarlo después... Y heme aquí acabando mi libro balcánico, qué felicidad...