domingo, 19 de abril de 2009

Conferencia balcánica

Foto: I.N., Biblioteca de Sarajevo, incendiada durante el asedio y reconstruida posteriormente, 2003
Mañana Lunes 20 de abril, a las 19.15 en Amics de la UNESCO, Mallorca 207, principal, yo conferenciaré sobre mi Viaje literario a la guerra de los Balcanes. Quien quiera venir será bienvenido. (Creo que cobran una entrada de 2 o 3 euros, pero no estoy segura).
Sólo unas notas apresuradas para decir que he gozado (gracias a L., que me animó a ir cuando estaba desfalleciendo por la falta de sueño) de un concierto maravilloso en el Palau de la Música, la Pasión según San Juan de Bach, con la Orquestra Nacional Clàssica d'Andorra y la Coral Càrmina. Qué maravilla. Me he olvidado la linterna, pero pese a todo iba siguiendo porque la Pasión siempre me gustó también como narración (al fin y al cabo, ése era uno de los textos evangélicos que yo tenía que leer en voz alta para el colegio en la iglesia abarrocada y espléndida, con un órgano que sonaba a música celestial). Ese juego del evangelista y el coro; el evangelista dice: "Cuando le vieron, los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron" y el coro contesta: "Kreuzige, kreuzige!" (Crucificadle, crucificadle). La orquesta sonaba magníficamente, el coro era espléndido. Yo me identificaba con el evangelista, que era como mi personaje narrador de las funciones del colegio. Qué bien contaba-cantaba (con qué pasión) el momento en que se rasgan las cortinas del templo, la tierra tiembla, las rocas se agrietan, los sepulcros se abren y resucitan los espíritus. Me gustaba muchísimo el barítono (Pedro negando tres veces, Ich bin's nicht!) y el contralto (esas voces misteriosas, seráficas de castrati), no tanto el tenor, que sustituía al que tocaba y a veces parecía no llegar, y era poderoso y matizado el bajo (Pilatos) y muy expresivo el otro barítono (Jesús) y allí estaba también Gerard Claret, fundador según creo de esa orquesta.
Música reparadora, celestial, maravillosa, que como dice L. te despierta los sentidos, te permite olvidar todo, o como dice Tigridia, te reconcilia con el mundo. Y es tan bonito ese lugar (hasta los nombres: Carrer del Bou de Sant Pere), por eso nuestros políticos municipales han decidido destruirlo construyendo un hotel, tirando dos edificios antiguos para que otro arquitecto arrogante y sin escrúpulos deje su huella pisando la historia de la ciudad.
No he podido contar aquí que el otro día fui a la presentación del sugerente Álbum del trasiego de Ramon Dachs, en la maravillosa biblioteca (especializada en anarquismo y francamasonería) Arús, de Passeig de Sant Joan. Qué entorno tan idóneo, con esas paredes llenas de libros acristalados y esas maderas artesonadas y una historia rebelde e independiente... Dachs habló de ese trasiego suyo y del libro que está escribiendo, sobre su viaje a la Antártida en el barco científico Hespérides. Y mostró algunas imágenes, que me hicieron soñar con los mitos de Caspar David Friedrich, Edwin Church ,Edgar Allan Poe y Moby Dick, pero también con Herzog, de hielos, ballenas y pingüinos y esa sensación luminosa de desierto helado y de históricas expediciones y de historia (amenazada) de la Tierra.
Sé que escribo deprisa, pero me gustaría tomar unas notas para la conferencia de mañana, que no será un texto leído, sino una charla con algunas imágenes mías. Espero que vengáis a escucharme, lectores silenciosos.

4 comentarios:

Ephemeralthing dijo...

Dos "Pasiones" en poco tiempo, hace unas semanas "San Mateo" y ahora esta otra.

Siempre que paso delante de la Biblioteca Arús, situada además en uno de mis recorridos barceloneses favoritos, siento curiosidad y me pregunto como debe ser ese interior. Gracias por la descripción.

zbelnu dijo...

Vaya! Pensaba que no había un lugar de la ciudad que tú no conocieras, Eph, si al menos puedo hacer que descubras uno... :)

Ephemeralthing dijo...

... jajajaj, pues ese no lo conozco, e insisto, me encantaría. Supongo debe ser un lugar magnífico para ese tipo de acto, la presentación de la edición de una obra. De alguna manera tiene que ser muy acogedor.

zbelnu dijo...

Sí, sí, entra, es precisamente un lugar acogedor y hospitalario y esa belleza unida a un espíritu alternativo y anarquista...