miércoles, 15 de abril de 2009

Después del dolor

Foto: Andrea Resmini, Cadaqués, ca.2007 El fuerte virus de las anginas desencadenó otra reacción y ese malaise de mi brazo, que estaba ya en una fase benigna y parecía cercano a su curación, se multiplicó de pronto hasta extremos inimaginables, extendidos a los dos brazos y han sido noches y días de intenso dolor, un dolor que a mí me resultaba irresistible, y sólo me consolaban pensamientos de muerte.
J. me traía la prensa y lo que necesitaba a diario y la presencia de G., soft and supportive, ha sido importante. Ayer, en cierto momento, intenté una cura musical. Pero entonces llegó J, que me traía un nuevo enchufe-cargador para mi portátil (el mío no cargaba) y una memoria externa para que guardase mis fotos. Y mi ordenador murió en ese instante (y ahora temo por mi archivo de fotos y por mi libro con imágenes). Algo pasa en la electricidad, porque el portátil de G. había muerto dos días antes y sé de otro habitante de mi misma calle en cuya casa han muerto dos ordenadores y el otro agoniza, apagándose cada poco, como le ocurría al de G. Así que he llamado a Averías de Fecsa-Endesa y he tenido la suerte de que me atendiera alguien decente y me ha dicho que era muy posible y que si se demostraba que era así, ellos pagarían los daños.
Hoy estoy mejor, al menos esta noche el dolor no me despertaba. Yo no me considero estoica. Pensaba que la costumbre de mi torturadora en mi infancia de impedir con un jarabe hipnótico que mis pesadillas y terrores nocturnos la molestaran me había dado una baja resistencia al dolor. Y tal vez así fue durante años. Pero ahora, que sólo tomo homeopatía y oigo a mi alrededor la celeridad con la que algunos toman fuertes pain-killers para tapar cualquier cosa, me pregunto si no me seré mucho más resistente al dolor de lo que pensaba. Pese a todo, tengo una saturación, llevo un año soportando y ahora que estaba mejor, volver tan atrás se me hace imposible.
Cuando la fiebre me dejaba leía Desde la ciudad nerviosa de Vila-Matas, que me gustó (hay capítulos memorables, y allí estaba un artículo viejo que siempre recordaba, de él haciendo maniobras y cabriolas para ver qué leían las mujeres que leen en los autobuses; y me confirmó una vez más que la singularidad de la escritura o la escritura multigénero es un valor positivo cuando eres reconocido y un inconveniente cuando no lo eres), luego pasé a María Zambrano y su Pensamiento y poesía en la vida española, que es maravilloso, y comprendí que este país nunca tuvo remedio (habla de esa renuncia a la reflexión y al raciocinio, de la melancolía, del estoicismo y el suicidio colectivo histórico, la entrega a la muerte, se entienden tantas cosas, y siempre basándose en la poesía... es brillante y es poético también, y me encantó el principio, cuando distingue entre historia, filosofía y poesía y cuenta que Platón, al abandonar la poesía por la filosofía, seguía siendo poeta "porque hay mercedes irrenunciables" y cuando arremetía contra los poetas y los expulsaba de la República, en realidad se defendía de sí mismo. Y dice que la filosofía es ante todo problema mientras que para la poesía, nada es problemático sino misterioso. "La poesía no se pregunta ni toma determinaciones, sino que se abraza al fracaso, se hunde en él y hasta se identifica con él"... No sé si esto valdría para toda la poesía, pero me gustó). Yo seguía pensando en Vinyoli. Por cierto que hoy sale mi reseña de Clarice Lispector en La Vanguardia, con una cita maravillosa de Vinyoli al final. Intenté Everyman de Roth, pero no me arrastraba y abandoné. Ah, y cuando estaba pensando en mis nocturnas fantasías de muerte -producidas por el dolor físico- que chocaban con mi fuerte apego a la vida (y es que me gusta vivir, pensaba yo, quiero escribir algunos libros más y además de todas las cosas que me unen a este mundo, está G., a quien yo traje aquí y nunca abandonaría), abrí casualmente un libro de Hazlitt (parte de mi autorregalo navideño de Alba), El espíritu de las obligaciones: el primer capítulo se llama "Del amor a la vida" y era como si me hubiera escuchado y respondiera a mis interrogaciones. Habla de que las pasiones y el deseo son más importantes que su logro real, "parece como si sólo hubiera unos cuantos lugares verdes y soleados en el desierto de la vida, hacia los que siempre nos estamos apresurando: los miramos ansiosamente a distancia, sin cuidarnos de cualesquiera peligros o del sufrimiento que soportamos, con tal de que al fin lleguemos allí", explica por qué los tiranos nunca se suicidan, y tiene esa concisión poética inteligente de aquel suyo que hablaba del arte de caminar. Es absolutamente genial. Los demás capítulos también, por lo que llevo leído...
Mientras, mi ordenador ha muerto, pero me recuperan la información. Así es la vida. Y suerte de mi bicefalia y que estoy aún con el viejo ordenador, resistiendo... hasta que vaya a por uno nuevo. Pero cómo cuesta cambiar de cabeza y ordenarla un poco a nuestro antojo... J lo ha llevado a reparar, ha vuelto a por la memoria externa y les ha dicho: "Es de mi ex mujer, que me tiene esclavizado." "Pero algo ganarás a cambio", le ha dicho el reparador. "Nada de nada", ha contestado; ése es su humor particular.
De momento no puedo poner aquí mis fotos, ni ninguna de las imágenes que guardaba, voy a ver qué encuentro para ilustrar este pobre post convalesciente...
Muerto el ordenador y aún renqueante, pero el viernes 17 a las 20horas presentaremos la versión audiolibro de Crucigrama en la galería h2o de la calle Verdi, con Carles Hac Mor. Pero seguiré recordándolo aquí...
Y el 23 de abril en la mesa de La Central por sant Jordi y una novedad: sí firmaré en la Feria del Libro de Madrid, el fin de semana del 30-31 de mayo, en la caseta de ALBA.

14 comentarios:

Ephemeralthing dijo...

Sobrecoge el pensar en el dolor físico, siempre es muchísimo peor que el dolor moral. Espero desaparezca.
Así como anoté el nombre de tu anterior lectura de Roth, "Patrimony" (creo), me ha ocurrido el mismo abandono con la serie de textos sobre el personaje de Zuckerman, "La visita al maestro" y demás. Ahí han quedado y sigo con Canetti, inagotable de momento.
Zambrano: hace veinte años me salvó del vacío. Es uno de mis puntales.

Vaya bien la presentación en H2O y a ver si puedo pasarme por La Central el 23, tengo "Crucigrama" sin dedicar. Me gustaría ir a comer a "La bastarda", un restaurante que me encanta, en la calle Balmes a esa altura.

zbelnu dijo...

Gracias, Eph, ojalá desaparezca del todo...
Bueno, firmaré en la MESA de la Central, es decir, Rambla Catalunya-Mallorca...
La bastarda! Título literario, en efecto, supongo que conoces esa novela, ¿qué clase de cocina?
Sabía que te gustaría la Zambrano, no sé por qué, pero lo sabía...

Rafa dijo...

Hola Isabel,y a me he hecho un seguidor del blog -sobre todo del otro de las reseñas, un ejemplo a seguir-.

Muy buena noticia lo de la firma en Madrid, allí intentaré estar para poder felicitarte por el libro, gracias al que he descubierto a algunos magníficos autores de los Balcanes que desconocía, aparte de otras cosas.

Un saludo

Ephemeralthing dijo...

¿La bastarda?, (no, no conozco la novela), ... cocina no especulativa, barcelonesa de siempre y bien hecha, un bacallà amb samfaina impecable, por ejemplo. Admiten sugerencias en la preparación del plato.
Sobre todo: el sitio es encantador y el servicio todavía más ( ... parece "París").

zbelnu dijo...

Ajá, me alegro, Rafa, pues allí nos conoceremos: cuando sepa horarios más concretos, te diré...

Eph, La bâtarde, Volette Leduc, yo la leí hace muuuucho tiempo, pero me gustó. Creo que en castellano la había publicado Edhasa, a saber si aún existe. Estuve a punto de poner a Violette Leduc con Las olvidadas, pero hay tantas!

zbelnu dijo...

Ah, y gracias por la precisión gastronómica...

JML dijo...

"Desde la ciudad nerviosa"... Fantástico libro el que estás leyendo... o releyendo. Como ciudad que es, ese libro se puede abordar por cualquier calle perdida para descubrir maravillas ocultas.

Llámame paranoico si quieres, pero siempre he desconfiado de los ordenadores. Son estupendos como Boîte-en-Valise, pero su miniatura es volátil; en cualquier momento se le pueden apagar las constantes vitales y adiós a meses (o años) de trabajo...

Me alegro de que ya estés mejor.

zbelnu dijo...

Gracias, JML! Sí, sí, hay que desconfiar y recopiarlo todo... los ordenadores a veces nos traicionan. Y estas compañías... Los de la cia eléctrica me dicen que me compre un aparato protector de sobretensiones, y eso haré... veremos.
Sí, ese libro de VM es genial.

Anónimo dijo...

Enriquecedora la cita, en que las pasiones y su deseo son de mucha importancia, incluso a veces sustitutorias de las realizadas, casi en un mismo plano. Porque al fin y al cabo son también vivencias.
Los tiempos de fiebre son útiles también, estados de calma y reflexión, como sueños profundos. Y esa cabeza profunda y visionaria, centrada, de Zambrano, necesaria. Y esa propia argumentación de Platón, tergiversada después en el tiempo..
Felicidades y buena recuperación..
iluminaciones.

zbelnu dijo...

Gracias, Iluminaciones. La fiebre sí permite reflexionar, imaginar, ensoñarse. Pero el dolor intenso es otra cosa, uno se convierte en el dolor, en todo-dolor y apenas caben más pensamientos que la muerte y el temblor que deja la percepción latiente de esa aguda y negativa forma de vida

Anónimo dijo...

Hola ZBel,
Espero que la teva recuperació sigui fulgurant, (angines, braç, ordenador, imatges...no està malament!).
Com que no deus estar per molta activitat física et proposo un passeig deliciós en tramvia per una altra Barcelona, que inclou el carrer del teu avantpassat...
Al link http://www.europafilmtreasures.eu/PY/245/see-the-film-barcelona_by_tram'
comença el passeig.La filmació te cent anys i si, no la coneixies, et permetrà des de badar simplement a treure conclusions sobre la ciutat, l'arbrat, la gent.
Espero que t'agradi i també m'agradaria escapar-me el 23 a que em signis un llibre. Quedarà curiós allò de dir:
-Bon dia senyora Núñez, sóc Black Adder, Sir Edmond Black Adder...
Cúida't força!

zbelnu dijo...

Gràcies, Sir Edmond! Vaig fer aquest passeig del tramvia fa poc i encara estic impressionada que la gent volgués córrer davant la càmera jugant-se la vida, és clar que en aquella època no es veien gaire càmeres. Alguns carrers eren jardins, camps, feien plorar, com ara craywinckel o el del meu avantpassat, i muntaner no tenia cases! només tramvia i molts descampats... si aquesta ciutat l'haguessin cuidat. Si no haguessin governat sempre cafres corruptes (tret del breu període de la república, és clar). Mala sort històrica... Gràcies pels ànims!

civisliberum dijo...

La muerte de un ordenador puede llevar la muerte de una parte nuestra, de nuestros recuerdos y de nuestra memoria. En alguna ocasión en que he tenido el ordenador momentáneamente en coma ha resultado desesperante para mi, una parte de la relación que mantengo con el mundo exterior desapareció y con ella parte de mi vida, por suerte siempre he podido arreglarlo y superarlo.
Ayer publicaba LV del 75 Aniversario del Instituto Salmerón/Menéndez Pelayo, el Instituto Nicolás Salmerón se fundó en la Republica y haciendo honor al nombre fue laico y tolerante, con la llegada del franquismo cambió de nombre para llamarse Menéndez y Pelayo y paso a ser carca y facha. El edificio que ocupa ahora fue robado por los franquistas a la Mutua Escolar Blanquerna. Sería hora de devolverlo a sus propietarios y cambiar el nombre por el original.
Que te mejores.

zbelnu dijo...

Ay, Civislib, qué país habríamos tenido de no ser por esos cabrones insurgentes franquistas, da rabia y tristeza pensarlo. Es verdad lo que dices de los ordenadores y la memoria. Gracias por tu bonito comentario!