jueves, 23 de abril de 2009

Me levanté con un silencio extraño

Foto: I.N., Balcones con cactus, Barcelona, 2009
Se me había tapado un oído. Bajé a la calle con una percepción amortiguada de las cosas. Primero vi al azufaifo, verde, verde, verde chino y brotado mágicamente en su jardín silvestre, a pesar de los forajidos primitivos y zafios que siguen arrojándole su basura, la misma que les llena, a falta de otro espíritu. El estruendo de la ciudad más ruidosa de Europa parecía distanciado, en otro plano. En el metro leí tranquilamente mi periódico, rodeada del parloteo de jóvenes damiselas, en mi campana de silencio. Fui al desayuno de escritores en el Regina. La gente se abalanzaba sobre canapés de salmón y jamón. Yo, desconcertada (y con mi desayuno demasiado reciente para comer), pedí zumo de naranja y me pregunté, apoyada a una columna, entre autores de best-séllers poco relacionados con lo literario, perseguidos por múltiples cámaras, cuánto resistiría. En esas entró un escritor no-amigo, una presencia no precisamente afín, ni amigable. Luego vi pasar a González Ledesma y a Racionero, pero la prensa prefería a una modelo. Y al fin, a mi lado, Ian Gibson. Le dije que su primer Lorca, traducido en Ruedo Ibérico, cambió mi visión de las cosas en mi adolescencia. También le dije que íbamos a firmar juntos: "Bueno, rectifiqué, usted firmará y yo miraré..." Él se rio y dijo que su libro no tendría éxito... Nos pusimos a hablar y a despotricar contra el país, la ignorancia que se extiende sin conciencia, los abusos de algunos miembros de la Iglesia, la guerra y la memoria no resuelta, la actitud light del gobierno frente a tantas cuestiones, su política de derechas, etcétera. Hablamos de la lentitud de investigar, le conté de mi libro balcánico, dijo que intercambiaríamos ejemplares, que le interesaba. Cuando llegó el momento de la foto todos se pusieron delante, cubriéndome, excepto él que se colocó detrás: "Yo soy un hombre modesto", dijo.
Luego fui a ver al Librero de la calle Berlinès, que estaba en Canaletes, muy bien acompañado, y le compré una edición de cuentos de Kipling, seleccionados por W.Somerset Maugham y con un comentario de Javier Marías (traducidos por Martínez Lage y editados por Sexto Piso). Y me fui para arriba a mis recados urgentes hasta la hora de firmar. Antes pasé por la abigarrada Central, donde un amigo librero mantenía el tipo, seguramente soñando con mañana. Vi a una ajetreada Marta, moviéndose deprisa y eficaz entre los libros y las multitudes.Y me fui para la mesa de las firmas, con sus rositas de pitiminí y su agua y buenos tratos. Ian Gibson llegó tarde y no paró de firmar ni un momento. Maruja Torres y Roncagliolo no vinieron. A Clara Usón no la vi. Pero estuve firmando bastante para lo esperado, sobre todo al principio. Algunos llegaron cuando ya me había ido, pero no me puedo quejar. El poeta que estaba a mi lado se sumergió en su lectura, me dijo que estaba acostumbrado y que lo tomaba filosóficamente. Nos regalaron la magnífica Oda a Barcelona de Mossen Cinto. Dice, por ejemplo, en esas iluminaciones suyas apasionadas:
Y al veure que treus sempre rocam de ses entranyes
per' tots casals, que creixen com arbres ab saó,
apar que diga a l'ona y al cel y a les montanyes:
-Mireu-la: ós de mos óssos, s'es feta gran com jo.
La edición se abre con esa cita de Cervantes que ya puse aquí antes y que evoca una Barcelona tristemente desaparecida y enterrada:
"Archivo de la cortesía, albergue de los extranjeros, hospital de los pobres, patria de los valientes, venganza de los ofendidos y correspondencia grata de firmes amistades, y en sitio y en belleza única."
La comida fue lenta, al salir pasé por delante de La Central, que era un puro hervidero de gente, y me encontré amigos afuera, entre ellos el pequeño causante de mi malaise ocular y su guapa y energética madre en manga corta hablando del calor. Volví renqueante, entre mis pobres ojos y esa sensación extraña, entre el desequilibrio físico y el mareo y el aislamiento de mi oído izquierdo, a buscar un otorrino que me atendiera de urgencia, porque necesito resolver este malaise antes de irme a Vigo. Algunos me preguntaron si no firmaría por la tarde. Me llamó un amigo para una hipotética cena, que dejaremos para otro día. Renuncié al party de escritores de El Mundo: no se puede ir de fiesta enferma y con nocturnidad. G. echó de menos el viejo regalo tradicional y aludió a su reciente retorno a la lectura, así que le prometí remediarlo, ya fuera de muchedumbres compradoras y librerías enfebrecidas.
Y qué bien se está en casa leyendo a Kipling... No hace falta sonido para la lectura y si no me curase sólo querría seguir leyendo para consolarme... pero tengo que vivir, tengo que destaparme este oído, que caiga esa barrera acuática que resuena como una extraña marea... ¿Cómo si no, dar mi conferencia? Mañana veremos. Mañana pondré los links. Mañana pensaré en cómo sorteo las barreras del Vista. Mañana...

18 comentarios:

Gise =) dijo...

Guapa cuanto me alegro que hayas firmado tanto!! viste tu siempre temes que nadie vaya y al final siempre llenas!!! Vyaa dia agitado has tenido para no sentirte bien...espero estes mejor de tu oido y de la vista...y que te recuperes del todo antes de marchar a Vigo, sino con el oido asi el viaje en avión será insoportable.
Besitos y pronta recuperación!!!
PD: no te han fotografiado firmando??

QUESTA dijo...

Ví lo extraño de la mañana,reoí lo extravagante del mediodía, olfateé el extrañamiento de la tarde, degusté lo extraordinario de la noche, y toqué, sin retocar, lo propio del despues.Un día.

zbelnu dijo...

No, Gisela, no me hicieron fotos, pero casi que mejor, ya sabes que no me gusta como salgo. La mañana no ha empezado bien, pero veremos...

Esther Planas dijo...

Isabel
Que bien Ian Gibson!!
y lo de las firmas....
me reia leyendo esa forma
que tienes de decribir situaciones
que son comicas borderline o algo
asi...
Como lo de Racionero y el otro
y los fotografos detras de la Modelo!
en fin...
esas verdades que como son sutil tragi-comedia....
y para las que tu tienes habilidad
especial!!
lei que alguien con una madre guapa
te dejo el ojo a la virule??
wow!
Tambien...
la salud..
tengo la sensacion que vivimos
siempre atacados por guerrillas
minusculas viricas bacterianas psicopatologicas o lo que sean
que van atacando..
ahora aqui
luego ahi
despues aya!
grupillos que siempre
me recuerdan al estilo
de los dibujos de Erase una vez
El Hombre!
recuerdas a los malvados??
basicamente les encantaba
hacer pick nickes
en rinconcillos de nuestro
cuerpo y jartarse de vino
y demas!!
Bueno espero que te mejores!!
ps:
Donde vive Ian G??
London o por ahi??

zbelnu dijo...

Esther, un niño pequeño me contagió sin querer ese virus de los ojos, eso me pasó por ayudar a cuidarle y es que como decía un personaje genial: nunca una buena acción queda sin su castigo...
Gibson vive en Madrid, vivió en Andalucía, en total lleva 40 años en españa, y es muy crítico con el país, se da cuenta del analfabetismo cada vez más agudo, la descortesía, la actitud light del gobierno con la memoria histórica, con la iglesia, etc...
Y sí, tienes toda la razón, esas guerrillas internas y también tecnológicas...apagando fuegos, por primera vez en mi vida April is the cruellest month

delarica@unav.es dijo...

una hispana y un irlandés despotricando de la ignorancia (de los demás, supongo), del país, de la iglesia (¡qué raro!) y de la guerra no resuelta (eso es lo que parece que le gustaría a algunos, no precisamente los más recomendables)
creo el azufaifo, que cada vez lo veo más como la encina del templo de Zeus en Dodona (de la que salieron, según decían, las primeras palabras proféticas) no está contento con tanta negatividad

zbelnu dijo...

Yo soy inmensamente ignorante, Alvaro de la Rica, pero como lo sé y soy consciente, puedo escuchar a otros. Cuando cada vez más crece esa otra ignorancia arrogante que no sabe lo que es y desprecia todo lo que no conoce, diferenciamos eso, la conciencia de serlo. Si los alumnos de un posgrado de traucción literaria, aunque inteligentes y curiosos y capaces de aprender, no han leído nada, si un estudiante de historia contemporánea al ser preguntado en TV quién era Carrero Blanco dijo que no le sonaba sin ruborizarse, cuando prestigiosos catedráticos de arquitectura escriben con faltas de ortografía y sintaxis pero se resisten a ser corregidos, ¿a eso cómo lo llamaría usted? Entiendo que la alusión a los pecados de los obispos de Ian Gibson le ha molestado. ¿Está la Iglesia como institución más allá de la crítica? ¿No se puede censurar la doble moral de los abusadores? Yo no creo que criticar sea negativo, creo que todos deberíamos practicar ese saludable ejercicio de la crítica y desde luego, jamás el azufaifo se habría salvado de no haber-me/nos decidido a criticar una política municipal que está acabando con el patrimonio histórico y verde de esta ciudad. Y créame, el árbol está espléndido, a pesar de esos que no soportan la crítica y que prefieren arrojarle basuras.

noesunensayo dijo...

Sugerencia extraída de la propia experiencia, no sé si es homeopatía o medicina de la abuela, pero es infalible, "mano de santo":
Ve a una farmacia decente y pide que te preparen alcohol boricado al 70%, el tanto por ciento más o menos, y te lo envasen en una botellita con cuentagotas. Te echas en el oído unas gotitas, y verás. A no ser que tengas un cáncer en la oreja yo creo que se te va a pasar la malaise.

Ephemeralthing dijo...

... as always,"isnotarehearsal" is me.

zbelnu dijo...

Sí, Eph, ya te reconozco. Si me lo hubieras dicho esta mañana, lo habría intentado. Aunque estoy pensando en un post titulado El mundo no funciona! porque ahora ya hasta bajo a la farmacia y ni me entienden lo que les digo... Nadie entiende nada, yo estoy a favor de la inmigración, pero ya no sé cómo hacer para que alguien me entienda! Voy al otorrino ahora y si no me resuelve, te haré caso...

delarica@unav.es dijo...

ante todo, le deseo que se recupere de esos males encadenados que le afectan últimamente, de todo corazón
y yo aquí, tocando las narices…
conozco la historia de la iglesia como para que no sólo no me moleste esa crítica sino que yo mismo la he hecho y créame que sin ningún pelo en la lengua
también conozco el relato de la Pasión (creo que aludía al texto del oratorio de Bach el otro día) lo suficientemente a fondo como para saber que la iglesia ha sido y será el escupidero de tantos (empezando por los que desde dentro la traicionan con sus acciones repugnantes, como las que aludía en su contestación)
no no me molestan esas críticas, aunque yo prefiero habitualmente rezar por los pecados de todos (los míos en primer lugar)
pero no nos pongamos místicos que esas cosas no se airean
lo que sí me disgusta en que, entre gente tan civilizada como ud. se instale la idea de que la guerra no está superada
me parece un error difundir esa idea
creo que los últimos treinta años, con todo los defectos que se quieran subrayar, han sido un gran paso hacia adelante y que debemos vivir en la concordia
sí, parecerá de chiste, pero creo en la concordia y la defenderé siempre

zbelnu dijo...

Gracias. Es el problema (mío) de decir cosas importantes de paso, o de un plumazo, y sin matizar. Seguro que si me hubiera explicado mejor y hubiera entrado en detalle no estaríamos tan en desacuerdo: esas prisas mías son imperdonables cuando se habla de algo complejo. Yo también creo en la concordia, pero creo que hay cosas que se han resuelto mal y creo que la memoria es necesaria y no tiene que dar tanto miedo aclarar las responsabilidades ni que nadie revise lo que pasó, porque si no se cierran las cosas en falso y luego salen en formas incontroladas, como ocurrió en los Balcanes en los noventa, manipulando las heridas mal curadas de la II Guerra Mundial. Igual que para curar una herida no hay que taparla, sino airearla, quitar las adherencias con pinzas, separar, limpiar y dejar que cicatyricen al aire. Creo yo que hay que tener valor y ser ecuánime y dejar trabajar a los historiadores.
Y aunque le parezca extraño, a mí me alegra que alguien rece, y a mi manera agnóstica también yo lo hago, aunque la dirección sea otra; incluso hay templos en los que noto aquello de Wilde y Pater: "Donde hay dolor hay un suelo sagrado". He vuelto a veces a la iglesia de santa maria del mar, donde me casé, y el cura dijo algo como que la vida era el mar y la convivencia un barco y que santa maria del mar (es una iglesia preciosa, de gótico catalán, que no sé si conoce) era el puerto y que siempre podíamos ir allí a pedir. Así que algunas veces he vuelto. No me ocurre en todas las iglesias, pero allí siento lo que también he sentido en algunos monumentos megalíticos. Es una especie de vibración histórica, lugares donde la gente precisamente ha llorado y pedido con todas sus fuerzas. Yo sólo conozco (y respeto) la espiritualidad del dolor, creo aquello de "Who never ate his bread in sorrow, / Who never spent the midnight hours / Weeping and waiting for the morrow, / He knows you not, ye Heavenly Powers."

delarica@unav.es dijo...

Gracias a Ud. No se puede imaginar hasta que punto vemos las cosas de la misma manera, incluido por supuesto el asunto de la memoria histórica (la guerra y el exilio) sobre el que estoy en este momento escribiendo algo que espero sea un libro. De hecho lo que me llevo a leer su trabajo sobre los Balcanes fue la alusión que encontré en el prólogo a que una de sus intenciones era la de comprender, a través de ese conflicto, nuestra propia historia. Me pareció inteligente abordar lo propio con distancia, en un ejercicio de historia comparada.
Habría mucho de que hablar, desde luego.
Respecto de lo demás, no sé por donde empezar.
Le agradezco lo que cuenta de sí misma, lo que dice sobre la oración… me ha emocionado. The poem is not only beautiful, but also truth.
soy vasco, paso todo el tiempo que puedo en el país vasco francés, frente al mar, así que comprendo muy bien la alegoría marina
Y cita por cita. Lo que cuenta de Santa María del Mar me ha recordado unos versos de nuestro comúnmente admirado Eliot: If you came this way (se acuerda)/taking any route, starting from anywhere/at any time or any season/It would always be the same: you would hace to put off/sense and notion. You´re not here to verify,/Instruct yourself. or inform curiosity/Or carry report. You are here to kneel/Where prayer has been valid/And prayer is more/than order of words…
Fdo. Herr Professor

zbelnu dijo...

Sí, sí, recordaba ese verso If you came this way, que para mí guarda una historia particular, y en cambio, curiosos fenómenos de la memoria, no recordaba que él hablaba justamente de las oraciones de otros, que él decía eso que yo torpemente intentaba explicar! Eso me confirma que debo volver a él, una y otra vez (lo había devuelto a la estantería tras mucho tiempo encima de una mesita) y es que decía Gil de Biedma que sus propios poemas los olvidaba, pero algunos poemas de otros volvían una y otra vez a él, interpelándole y por eso tenía que releer tanto a sus autores favoritos. Me alegra que esté escribiendo algo de la memoria: tenemos mucho trabajo que hacer! Yo disiento de esos que creen que se ha hablado demasiado del tema, o que dicen "hay que pasar página", como si al pasar la página de una novela olvidáramos lo ocurrido en la anterior... Y claro, también me alegra que lea Si un árbol cae. ¿Para qué escribimos, si no para encontrar lectores que nos comprendan de verdad? Muchísimas gracias por todo.

cacho de pan dijo...

me contó Jorge, lo siento...

zbelnu dijo...

Gracias, Cacho, espero que el lunes por la tarde me destape! Y quién sabe si en este silencio...

el objeto a dijo...

que bueno tu relato, es prácticamente un cuento! Me ha gustado ese principio de silencio amortiguado,y el desayuno entre estrellas,con el mítico Ian Gibson con el que soñaba poder conversar de adolescente

es muy bonita la cita de Cervantes sobre barcelona,

me sorprendió la muchedumbre callejera de este sant jordi febril, pero al no poder pasear agradezco tu crónica,

has visto? lo que te propone Eph es parecido al truco del otorrino?

zbelnu dijo...

Sí, es un remedio muy parecido el de Eph, yo también lo he pensado... En cuanto a la cita de Cervantes, lo bueno es que habla de su experiencia, y de cómo aquel bandolero le acogió y ayudó, cuando él pasaba fugitivo... Hay otra también muy bonita y dicen los cervantistas que ninguna otra ciudad recibe de él tantos elogios. Y hablando de elogios, gracias por el tuyo... (ya escribo desde este extraño silencio, y acabo de ver un documental sobre la memoria y su pérdida, que no puedo dejar de asociar.