jueves, 12 de abril de 2007
Torbellino
domingo, 8 de abril de 2007
Li Bai y la ciudad vacía

Foto: Andrea Resmini, China, 2006.
Ayer, después de tres días grises y otros tantos de lluvia inusual, salió el sol. Había un silencio maravilloso en mi barrio, cada vez más difícil en esta ciudad, yo estaba decidida a no salir, pero interrumpí la escritura de una memoria de mi proyecto balcánico (otra solicitud de beca) para dar un paseo, a s'hora baixa, como dicen los isleños, o la poqueta nit, como contó una vez Pasqual Maragall que decía su abuela (confieso mi nostalgia de la presencia de un político letrado -a pesar de sus errores y de que nunca fui votante de su partido-, que se fijaba en las palabras no sólo para distorsionarlas, vaciarlas de sentido y mentir). Yo iba a visitar brevemente a alguien que vive a las puertas de Gràcia, donde todavía no se nota el hormigueo constante de ese barrio. Al volver fue cuando más pude disfrutar de mi paseo, que a mí me pareció stevensoniano. No había apenas nadie en la calle, apenas algún coche. Descubrí un pequeño parque que no conocía, una de esas antiguas casas (¡de veraneo!) donadas a la ciudad como contrapartida al horror inmobiliario, que parecía limitado por la falta de coches, la Casa Sagnier. Un mirlo estuvo cantando ostentosamente para mí en exclusiva, hasta que llegó un señor con su perro y el mirlo se fue. Por un momento, la quietud silenciosa excepto por la vibración del aire me recordó a la atmósfera de Blow Up y casi esperaba presenciar algo misterioso y cortazariano. También me senté un momento muy por encima de la destrozada estación de Padua, frente a un ciprés escandalosamente fálico por su curvatura, que me hizo pensar cómicamente en la falta lacaniana. Allí, otro mirlo me dedicó un pequeño concierto. Luego, al volver, leí uno de los pequeños poemas de Li Bai que me trajo V:
sábado, 7 de abril de 2007
Las desaparecidas
jueves, 5 de abril de 2007
Manto de palabras

Aunque yo recelo de los neurólogos y psiquiatras, que suelen reducir el alma humana a un conjunto de impulsos eléctricos e intentan adormecer sus malaises históricos con pura química, Cyrulnik, tal vez por su historia familiar (toda su familia murió en los campos de concentración y él, prófugo, vivió en casas de acogida), que le humanizó e iluminó en el sentido que señalaba Pater (Who never ate his bread in sorrow, who never spent the midnight hours, weeping and waiting for the morrow, he knows you not, Heavenly Powers; una idea que nos sirve a los ateos y humanistas, creyentes en el arte, o como decía Cixous “Tout ce qui est plus grand que moi, en bien ou en mal, peut être nommé dieu”), y dice algunas cosas que comparto.
Cyrulnik habla de la resiliencia (suena a resina, a algo cerúleo, ¿será ese otro significante aquí?), la capacidad de transformarse a pesar de lo sufrido. Dice que utiliza la palabra alma "en el mismo sentido que Freud. Somos materia y representaciones no materiales, somos carne y alma…"
lunes, 2 de abril de 2007
El lenguaje es una piel
Ilustración: mi bola de palabrasEn el blog de Millán aparece una campaña en favor de la escritura, El abrazo del texto, que me ha recordado a un fragmento maravilloso de Barthes "Le langage est une peau: je frotte mon langage contre l'autre. C'est comme si j'avais des mots en guise de doigts, ou des doigts au bout de mes mots. Mon langage tremble de désir..."
Isabel viendo llover en Macondo
viernes, 30 de marzo de 2007
Humo, lecturas y traiciones
Estos días he leído exhaustivamente al poeta y ensayista esloveno Aleš Debeljak (que en esta foto recuerda un poco al agente Mulder) y a quien entrevisté ayer en el bar de La Central del Raval (donde aún se puede fumar, algo imprescindible con cualquier autor balcánico y también para mi rebeldía ante esa ley estúpida que todos acatan y que según mi amiga María Amezúa es un test para comprobar la sumisión de los ciudadanos antes de recortar sus libertades en temas más importantes; una normativa a la que se oponían Derrida y Roudinesco en su diálogo ¿Y mañana qué? porque es contraproducente y autoritario reglamentar así la vida cotidiana, diga lo que diga Cachodepan), pero de vez en cuando seguía mi lenta y esporádica pero iluminadora lectura de Bettelheim (The Informed Heart) y en algunos momentos visitaba esas intoxicaciones geniales y esa especie de haikus de Li Bai, pero anoche, agotada de esta semana agitada y semieslovena, vi por casualidad en la pila de libros que se acumulan junto a la cama unos ensayos de Natalia Ginzburg que compré (¿en Laie?) no hace mucho tiempo, y les traicioné a todos con ella. Qué maravilla el primer ensayo, que en realidad es un cuento, La casa. Enseguida recordé que las primeras líneas me habían impulsado irresistiblemente a comprarlo. Cuenta el proceso de búsqueda de una casa, la casa que ella quería, con jardín (su sueño me recordó a la frase de Cicerón, para quien las condiciones de la felicidad consisten en una buena biblioteca que dé a un jardín), la que quería su marido (sin jardín ni patio, donde cae la suciedad de los demás balcones), las ideas de su padre (tenían que comprarse una casa) y las de su suegra (sólo importaba el suelo), los malos humores de uno y las inseguridades del otro y cómo todos sus deseos y proyectos de casa estaban conectados con experiencias pasadas, fantasías infantiles, y cómo la casa que se compran contradice todo lo que pensaban pero se ajusta a otras fantasías. Y su tono sigue justificando todas las traiciones.
jueves, 29 de marzo de 2007
La memoria
Una alusión a la muerte del padre de un amigo de Mr.Ed me ha hecho acordarme del mío, mientras intentaba explicar una punzante jugarreta de la memoria y sus tempos, y es que ocho años después de su muerte, aún a veces, por una milésima de segundo, mi cerebro pensante se desconecta de una zona de la memoria o de unos archivos que él ocupa, y pienso que tengo que preguntarle o contarle algo, y en ese mismo momento llega, y cae como un pedrusco grueso, la conciencia de que no está ni estará más, de que ya no podré preguntarle ni contarle. ...No deixis de voltar-te
de les seves imatges. Cada dia
posa'ls flors al costat, per si poguessin
sentir la flaire de les roses. Què sabem de cert de llur manera d'ésser?
Preservem les coses
que van tocar, deixem-les allà on eren, quietament. I potser un dia
se't manifestaran. I si no ho fan, espera
pacientment, contemplativament, tota la vida. Viu la teva vida
mesclada amb ells.
Usa dels morts així.
miércoles, 28 de marzo de 2007
Buena noticia
martes, 27 de marzo de 2007
Más Lars Von Trier
Ayer seguí a Elena Vilallonga a un pase semiprivado de Manderlay, en un restaurante de los barrios altos que semihabito por accidentes del azar. Teóricamente se podía fumar, pero alguien se quejó, se abrieron las ventanas y eso nos llevó a ver la película con un frío espantoso. Y a pesar de la lentitud de esta segunda parte de su trilogía americana, y a pesar del frío y del precio excesivo que nos cobraban por comer (comer los otros, ya que poco había para una pobre veggie), me sedujo la película. La parábola y la parodia del sueño americano, la vergüenza del racismo y de la pena de muerte, Irak y la pretensión paradójica de imponer la democracia... Y también, la violencia interna, la obsesión religiosa, la figura paterna corrupta, la figura materna del sacrificio, con su ambivalencia enfermiza... Esa esfera femenina en la que él se sitúa, con sus narradoras debatiéndose entre el deseo de ser libres y el legado (y las fantasías) de dominación, con la ingenuidad y la rigidez del calvinismo oponiéndose al deseo y a las turbulencias internas. Continuaba aquí su burla brillante de que no necesitamos decorados (un recurso que estrenó con fuerza en Dogville, donde adquiría una belleza árida y un aire teatral, brechtiano) y que podemos imaginar las puertas y tabiques que no están, como en los juegos representativos de la infancia.
sábado, 24 de marzo de 2007
She Went Along, and Went Along, and Went Along.
Ilustración: Arthur Rackham, English Fairy Tales, retold by Flora Anne Steel. Macmillan, 1918.Cuento de madrugada
Por eso me sorprendió la respuesta de D.
jueves, 22 de marzo de 2007
Li Bai y JRJ
Y luego esos versos, a veces enigmáticos: "treinta primaveras lleva oculta mi fama en las tabernas"...
bebemos animosos bajo los bambúes (...)
cantamos borrachos y se espantan las garzas
que a medianoche alzan el vuelo en la playa
Me llenan de una nostalgia vaga y multiplicada, qué libro curativo y apaciguador... me gustaría ponerlo en varios sitios para abrirlo de vez en cuando...
Dice también JRJ en otro momento "Esta ha sido siempre mi vida: dejar y no acabar; el inquieto pase de una cosa a otra, y la ordenada acumulación del atraso..." y esa idea, que me refleja y alivia, conecta con la canción japonesa de la cabra negra y la cabra blanca que cuenta mi interesante prima V en su último post, bajo una foto maravillosa de una cabra. Yo me siento reflejada en esa cabra que, al recibir una carta de la otra carta, la devora, y luego se da cuenta de que no la ha leído, y entonces le escribe a la otra cabra que, a su vez, devora la carta... Cuántas veces he sentido que había devorado demasiado deprisa "las cartas", los mensajes, el insight de los otros, cuántas veces he visto que la única solución era escribir para averiguar, para saber y para conjurar el acto de devorar...
martes, 20 de marzo de 2007
Un lector de Crucigrama dice
Necesito financiación

Vuelvo a decirlo y esta vez no se autodestruirá el post. Para acabar mi libro balcánico necesito una institución que me apoye, ¡un mecenas! Para ir a Kosovo, para poder acabar mi libro sin tener que traducir interminablemente. Es muy difícil conseguir becas en este país, por lo menos para los que no encajamos con el lenguaje burocrático (sé que hay gente experta; una vez oí a una chica del mundo del arte barcelonés jactarse de que financiaba con becas públicas incluso los viajes de fin de semana a Berlín con su novio, dijo que conocía la beca adecuada para cada caso, pero no quiso aconsejarme qué beca podría encajar con mi libro). Pedirlas exige mucho tiempo y perserverancia. El tiempo que yo necesito comprar. Y pese a todas las vueltas y pérdidas de tiempo, cuando al fin consigo dedicarle un rato a ese proyecto y buscar y escribir, me siento feliz.
lunes, 19 de marzo de 2007
Firma y regalos virtuales
Mientras hablaba por teléfono, estaba yo recuperando mi antigua firma dibujada, envidiosa de estos ilustradores como El-Ed, Muniequera, Alma, Bertini , etcétera, que se autorretratan con soltura y no tienen que saturar los comentarios del blog con una foto. Y mientras iba componiendo ese "estampado de firmas" en una hoja de papel, soñando con una falda llena de esos garabatos en movimiento, me preguntaba cómo hacer mi retrato más real, cómo introducirle las arrugas del tiempo para señalar que ya no soy como era cuando firmaba así. Pero no encontraba la manera, así que le he mandado la página a El-Ed y él, en lugar de marcar líneas de tiempo, ha elegido una de las firmas dibujadas y la ha intervenido, dejándola aún más resplandeciente. ¿Qué hacer? Se parece mucho a mi antiguo self... Tiene algo aterciopelado que me recuerda al pasado... Y esa especie de boina negra, como de ceremonia de graduación...! Dice mi hijo, que enseguida ha reconocido mi autorretrato intervenido admirando la intervención del artista, que no hace falta marcar nada, que es un retrato intemporal, sin edad...
Y por otra parte, en un intercambio sobre fotos y maneras de mirar edificios con Manolo Laguillo, me ha mandado una foto, una de esas imágenes cuya simple contemplación alivia la desazón visual y calma el espíritu, aunque sólo pondré aquí si él me autoriza...
domingo, 18 de marzo de 2007
Una web silenciosa
Repito esta imagen rusa que habría que colocar en las obras, la calle, los semáforos, los andenes del metro, las escaleras de vecinos, el ayuntamiento -sigue siendo el máximo promotor de ruido de esta pobre y envilecida ciudad-, para aludir a la web del artista del silencio llamado Tres, pues él sigue con sus campañas silenciosas en un país cada vez más sepultado por el ruido. "La queja no tiene sentido./ El júbilo es ridículo./ Para la felicidad no sólo basta con el silencio, sino que es la única posibilidad." Kafka
"Toqué tierra pocos instantes después y me reuní con la noche, más densa aún bajo los árboles, y detrás de ella, todas las complicidades del silencio". Céline en Voyage
"Cené con Legrandin, en su terraza; había luna: '¡Qué hermosa calidad de silencio hay esta noche!' –me dijo- ; para los corazones heridos como el mío, dice un novelista que ya leerá usted algún día, lo único adecuado es la sombra y el silencio. Y sabe usted, hijo mío, llega una hora en esta vida, aún está usted muy lejos de ella, en que los ojos fatigados ya no toleran más que una luz, ésta que una noche como la presente prepara y destila en la oscuridad, y cuando el oído no percibe otra música que la que toca la luna en el camarillo del silencio." Proust
viernes, 16 de marzo de 2007
Direktøren for det hele (El jefe de todo esto)
Voyages, voyages
jueves, 15 de marzo de 2007
Hammershoi, Dreyer, Laguillo, Pazos
martes, 13 de marzo de 2007
Lecturas y deseos de escritura
También leo la vehemente y sensitiva correspondencia de Mijaíl Bulgakov publicada por Maldoror, incluyendo algunas de las cartas a Stalin que escribió el autor de El maestro y margarita, en su desesperación ante la censura y la miseria, pidiéndole que le dejaran trabajar en un teatro (como director, tramoyista o lo que fuese) y publicar, o que le dejaran irse. Y Stalin reaccionó y le hizo director del teatro, pero luego volvería a prohibir su obra. Sus mayúsculas, su lucha interna, su rebeldía y la riqueza de su mundo están en estas páginas.
Y al mismo tiempo los pedazos de vida, los encuentros, la gente avistada en momentos del día tiran de mí para que robe tiempo al trabajo y escriba. Siempre recuerdo que cuando la escritora Rauda Jamís vino a Cadaqués, su hijo Balthazar, entonces pequeño, dijo, extasiado ante el paisaje: Oh mamman, il faudra tout dessiner! Esa frase expresa mi sensación ante el mundo: mientras no escribo, quisiera escribirlo todo...
La foto es de mi infancia: soy yo, pequeña, con Concha, la mujer que intentó mostrarme que la hospitalidad sí existía, aunque sólo fuera posible para nosotras en un no-lugar, en los escondites que me encontraba o tras la protección vulnerable y necesariamente inconstante de su cuerpo...
lunes, 12 de marzo de 2007
La negación, el silencio
sábado, 10 de marzo de 2007
Imágenes y conflicto
Foto: The Guerrilla Girls en acción Es difícil situar la frontera entre lo que sólo es mal gusto y las imágenes que realmente contribuyen a transmitir visiones degradantes e insultantes para las mujeres o para cualquier sector de población oprimida o que ha sufrido históricamente. Vicente Verdú o Javier Marías, en nombre de un supuesto sentido común, suelen ridiculizar las protestas feministas por imágenes como las del anuncio de Versace que escenificaba y estetizaba una violación de grupo. En un lugar donde las mujeres no fueran constantemente violadas, maltratadas y muertas con números muy superiores a las víctimas del terrorismo, una imagen así no tendría importancia. Y es cierto que a veces se protesta por fotos que sólo muestran mal gusto o que sólo añaden su pequeña porción de ideología misógina y nadie dice nada de otras mucho más poderosas. Pero es fácil ridiculizar lo que la derecha americana calificó hábilmente de "corrección política". En El País hay una comentarista irónica e ingeniosa especializada en ridiculizar justamente eso. Pero su discurso acaba siendo el mismo que el de la derecha más rancia, por muy revestido de modernidad que parezca. Cuesta entender por qué algunas mujeres parecen detestar tanto su género, pero seguramente es sólo uno de los efectos de la misma situación desequilibrada, que desprestigia y devalúa la etiqueta de "lo femenino".
También algunos ridiculizaron las críticas contra el famoso "negro de Banyoles", el cuerpo disecado de un africano que se exhibía en el Museo Darder. De no haber existido una historia de opresión y salvaje crueldad racista, ese cuerpo no habría ofendido a nadie. Lo que esos comentaristas no comprenden es que las niñas crecen rodeadas de imágenes de mujeres sometidas, de cuerpos fragmentados y gigantescos ofrecidos sin rostro en la publicidad de la calle, de mujeres elegantes que lavan y friegan y cocinan en los anuncios. Ellos no comprenden que oír decir con frecuencia en las noticias "la vicepresidenta del Gobierno" es algo curativo y restaurador. Que recordar y ver mujeres científicas, artistas, escritoras etc. es importante para la construcción de esas niñas y la curación de las heridas de autoestima e inseguridad de mujeres de todas las edades.
He visto un documental sobre la reconstrucción del puente de Mostar. Allí también, las heridas de la guerra hacen que gestos como la matanza de un cordero para celebrar el inicio de las obras en la comunidad musulmana, o la cruz gigante clavada en una colina por la comunidad católica croata puede ser ofensiva para la otra comunidad. "La cruz simboliza la reconciliación" dice un cura católico croata. Pero históricamente, la cruz ha significado también expulsión, exclusión, guerra santa. Detrás de esa sensibilidad hay hechos importantes. Vemos al arrogante general que según la mayoría de testimonios ordenó la destrucción del puente (la reconstrucción ha costado 15 millones de euros) sentado tranquilamente en un café de Zagreb, aclamado como un héroe por los suyos. No es ninguna excepción. Esa política de dejar impunes y en sus cargos a tantos responsables es la misma que ha prevalecido en este país nuestro. Esas heridas internas no resueltas, no aireadas, no cicatrizan y se reabren con cualquier imagen, con cualquier gesto.
miércoles, 7 de marzo de 2007
Zizec, el abismo, el deseo, Coppola en territorio de Hitchcock
Otra película genial de Zizek, copiada de esta página http://elaguilaediciones.wordpress.com/2007/03/07/guia-cinematografica-para-pervertidos/ (Una página muy interesante, que seguiré visitando y comentando) El deseo es una herida de la realidad... El cine lo realiza, pero manteniéndolo a distancia... Coppola entrando en territorio de H: Gene Hackman dialogando con Psicosis... El ojo ya no es espejo del alma, sino una grieta al abismo, al otro mundo... La identificación del espectador con Perkins (Norman Bates) limpiando la bañera de rastros de sangre ¿el trabajo bien hecho...? Zizec se sienta en el wáter y nos interpela... [Para el librero de la calle Berlinés]
Adiós a Baudrillard
A veces no puedo evitar la sensación de que los nuestros, los que nos explicaban el mundo y nos ayudaban a pensarlo, a entenderlo, los que no habían enloquecido situándose como vasallos del nuevo y estúpido discurso bushiano de la amenaza terrorista y etcétera, los que aún podían ayudarnos a descifrar y deslumbrarnos con ideas (me acuerdo de baudrillard hablando de Estados y Unidos como la cultura del desierto -anuncios de whisky-, comparando la risa enlatada de la tv con la sustitución del coro griego y diciendo que al volver a París aterrizaba en el siglo XIX) y sensaciones que podíamos reconocer, se van, se están yendo rápidamente de la habitación... A mí me queda Cixous.martes, 6 de marzo de 2007
Sueños y pesadillas
Johann Heinrich Fussli, El íncubo(1781).Le debo una explicación a mi querido Cacho de Pan, que hoy ha decidido asumir su personaje renfrogneur para convencerme de que sí se parece a Humpty Dumpty (no me convencerás) y se ha personado en este blog regañándome por criticar a Jorge Luis Borges. Para convencerme aún más, me ha hablado en plural, e incluso ha llegado a insinuar que no lo habíamos leído! Nada más lejos de la verdad, al menos, por mi parte. Durante una época de mi vida, yo estuve hechizada por Borges, por sus cuentos, por la La Biblioteca de Babel, El Informe de Brody, FUNES, EL MEMORIOSO, incluso hay unos versos que aún me sé de memoria y que para mí era la personificación de Capricornio y que cité hace poco en La Vanguardia (Quien se aleja de su casa ya ha vuelto...El porvenir es tan irrevocable como el rígido ayer...). Me gustaban sus textos sobre Virginia Woolf (a quien tradujo) y otros autores. Sería absurdo no reconocer que abrió una vía inmensa, hábilmente, conectando con el Quijote. Pero mis escritores favoritos no son sólo los que abren puertas a otros o revolucionan la literatura, sino también y sobre todo los que me cambian la vida, los que hacen que todo sea distinto vitalmente después de leerlos, los que me dejan encontrar algo mío importante en ellos, algo que me hace dolorosamente feliz. Y eso no me pasa con Borges, que simplemente me hechizó por las palabras y como puente (posmoderno) a la literatura...
Hace muchos años me gustó un libro de conferencias de Borges titulado Siete noches. Incluye un texto maravilloso sobre la pesadilla, nightmare, la yegua de la noche, y habla de ese duende que en el mito se abrazaba al cuerpo de una doncella, infiltrándose en sus sueños. [En fin, que gracias a Cachodepan, de tanto recordar lo bueno, me estoy reconciliando con JLB].
Y eso me lleva a un sueño que tuve, y que me han recordado los comentarios generosos de Cacho de Pan, de subjectes y de el objeto a, apoyando mi idea de encontrarle un lugar a la tristeza junto con la vitalidad, y a los pensamientos de muerte en el apego a la vida.
Soñé que estaba frente a un mueblecito chino lleno de cajones diminutos. Alguien entraba y yo los bloqueaba todos con una llave general. Entonces veía que en cada cajón tenía temas y escenas de cosas importantes de mi vida: muerte de mi padre, decía en uno, escena de la playa en Roses, decía otro, historias amorosas importantes, decía otro...
De humos y eclipses
Foto: Toni Bernat, Eclipsi, 2007Le he robado esta foto a Toni B, con su consentimiento. Yo tuve una visión espectacular y privilegiada del eclipse de Luna, en un jardín inmenso y escalonado con glorietas y galerías, en Vallvidrera, pero alrededor, nadie llevaba una cámara capaz de retratar la Luna colorada.
La expresión Eclipse Total me recuerda que aquí titularon así una película durísima, Dolores Claiborne, sobre una historia muy psicoanalítica del sorprendente Stephen King de incesto, violencia, negación, etc., con dos actrices maravillosas Jennifer Jason Leigh y Kathy Bates. Yo fui con dos amigos que se durmieron profundamente y encima me dio por llorar. Los tres juntos compusimos nuestro eclipse o nos eclipsamos de distintas formas.
Y dicho esto, me vuelvo a transcribir mi entrevista balcánica del día, filmada en uno de esos barcos-restaurantes del Danubio o el Sava, con esa visión de Belgrado que tanto le gustaba a Dusan Velickovic. Le veo en la pantalla rodeado de humo, à la manière balcanique, y me dan ganas de fumar o de hacer como ellos, encender un cigarrillo y dejarlo humear, para fabricar ese tejido de humo que en algunas entrevistas nos envolvía como un manto. Yo diría que incluso serviría contra el frío. Yo lo sigo prefiriendo, digan lo que digan por aquí, a la contaminación que me asfixia al salir a la calle.
Discusiones

No dice nada de mi humor, probablemente ni siquiera lo detecta. ¿O lo habré imaginado? Cuando publiqué mi libro comprobé que mi sentido del humor no era universal, a unos pocos lectores no les llegó, y en cambio les molestó o les chocó la tristeza (fueron tres: a dos les chocó y al tercero le enfureció, me escribió una carta diciéndome que yo vivía en el desierto, estaba realmente enfadado y no explicaba por qué había seguido leyendo hasta el final, por qué le importaba tanto... Lo gracioso es que mi editor me contó hace unos días que ese mismo lector furioso cambió de opinión y decidió que mi libro era "muy bueno" y estaba arrepentido de su carta...).
La cuestión es que quizás a esos lectores, la idea de enseñar el envés melancólico o la orografía des états d'âme, de exponer la parte triste de las cosas les asusta, o les repele, tal vez como si se tratara de algo escatológico... o amenazante. O tal vez piensan que ellos no tienen lugar para la tristeza. O que si le hicieran un lugar lo devoraría todo. Somos distintos, natural o artificialmente.
Yo creo que se puede sentir auténtico apego por la vida sin prohibirse pensar en la muerte. Reírse todos los días, pero llevando consigo las heridas del pasado más remoto, como quien lleva un bichito, y lo saca de vez en cuando, para airearlo... para pasearlo. ¿Por qué no? ¿Por qué habría que negar esas partes oscuras? ¿Será que otros no las tienen, no viajan con ellas? En mi vida todo fue ambivalente desde el principio y lo alegre coexistió con lo terrible, lo triste con lo hilarante, lo patético con lo dramático y sin duda die UNHEIMLICH, The Uncanny...
La felicidad nunca ha hecho feliz a nadie, era el título de un espectáculo de mi sabia prima V ( el objeto a ). Pienso en la convención que obliga a que todo esté bien o por lo menos, que lo parezca. Esas reuniones sociales donde los asistentes hacen como si todo fuese maravilloso y se sobresaltan con cualquier comentario irónico sobre lo desastroso. Una vez, de pequeño, mi hijo bautizó a un grupo de gente así como "Els feliços" (los felices). Dijo que le caían bien, pero le molestaba que siempre parecieran tan contentos con todo. Entonces, en esos casos, hay que recurrir a Don Quintín ”El Amargao” o a Night Has a Thousand Eyes (1948) para reconciliarse con los personajes malhumorados internos.


