martes, 6 de marzo de 2007

Una postal, las palabras




Llegó en el correo de ayer (en el de hoy, a Chinese Pig from New York) y otra vez sus palabras parecían misteriosamente vinculadas a lo que estaba pasando en mi mente. Ya me ocurrió cuando fui a escucharla al MACBA y ella habló de lo que yo estaba pensando, pasando, escribiendo, y la carta que yo le había escrito y que reposaba en mi bolso hasta que se la di, al acabar su conferencia, decía algunas palabras que ella pronunciaría sin haberla leído. Esta vez ella dijo Oui, je l'entends bien, le chagrin a grande part - mais aussi la tension - la marche à la vie (à pas de chat?)
Y yo estaba otra vez aterrizando bruscamente en pleno horror de mi infancia, por una llamada telefónica, mi único testigo, que me transportó sin transición, mientras mi gata paseaba por el respaldo del sofá (dans ma cervelle se promene, ainsi qu'à son appartement, un beau chat, Baudelaire dixit) y estaba yo también, desde hacía días, en cuadernos varios, recomenzando una y otra vez un antiguo camino de ovejas a la playa de Roses, intentando por enésima vez escribir la extraña combinación de un escenario maravilloso, de la pura felicidad del paisaje con la violencia, la negación, la complicidad colectiva por pura mezquindad, por pequeñez.

2 comentarios:

cacho de pan dijo...

muy feliz con el correo?
yo también: hoy ha llegado un paquete con mi parte de la nueva edición de las "salvajes mimosas"...
tusquets sigue confiando en mí, a pesar de que produzco tan poco.

Isabel dijo...

Eso es bueníisimo, me da envidia, no lo negaré, editor potente y que te reedita...