martes, 6 de marzo de 2007

Sueños y pesadillas

Johann Heinrich Fussli, El íncubo(1781).
Le debo una explicación a mi querido Cacho de Pan, que hoy ha decidido asumir su personaje renfrogneur para convencerme de que sí se parece a Humpty Dumpty (no me convencerás) y se ha personado en este blog regañándome por criticar a Jorge Luis Borges. Para convencerme aún más, me ha hablado en plural, e incluso ha llegado a insinuar que no lo habíamos leído! Nada más lejos de la verdad, al menos, por mi parte. Durante una época de mi vida, yo estuve hechizada por Borges, por sus cuentos, por la La Biblioteca de Babel, El Informe de Brody, FUNES, EL MEMORIOSO, incluso hay unos versos que aún me sé de memoria y que para mí era la personificación de Capricornio y que cité hace poco en La Vanguardia (Quien se aleja de su casa ya ha vuelto...El porvenir es tan irrevocable como el rígido ayer...). Me gustaban sus textos sobre Virginia Woolf (a quien tradujo) y otros autores. Sería absurdo no reconocer que abrió una vía inmensa, hábilmente, conectando con el Quijote. Pero mis escritores favoritos no son sólo los que abren puertas a otros o revolucionan la literatura, sino también y sobre todo los que me cambian la vida, los que hacen que todo sea distinto vitalmente después de leerlos, los que me dejan encontrar algo mío importante en ellos, algo que me hace dolorosamente feliz. Y eso no me pasa con Borges, que simplemente me hechizó por las palabras y como puente (posmoderno) a la literatura...
Hace muchos años me gustó un libro de conferencias de Borges titulado Siete noches. Incluye un texto maravilloso sobre la pesadilla, nightmare, la yegua de la noche, y habla de ese duende que en el mito se abrazaba al cuerpo de una doncella, infiltrándose en sus sueños. [En fin, que gracias a Cachodepan, de tanto recordar lo bueno, me estoy reconciliando con JLB].
Y eso me lleva a un sueño que tuve, y que me han recordado los comentarios generosos de Cacho de Pan, de subjectes y de el objeto a, apoyando mi idea de encontrarle un lugar a la tristeza junto con la vitalidad, y a los pensamientos de muerte en el apego a la vida.
Soñé que estaba frente a un mueblecito chino lleno de cajones diminutos. Alguien entraba y yo los bloqueaba todos con una llave general. Entonces veía que en cada cajón tenía temas y escenas de cosas importantes de mi vida: muerte de mi padre, decía en uno, escena de la playa en Roses, decía otro, historias amorosas importantes, decía otro...

4 comentarios:

cacho de pan dijo...

como además de argentino soy cabezadura, te diré que borges defendió, y promovió, en más de una ocasión a cortázar, además de traducir y publicar a varios escritores de su generación o la anterior; y no sólo de alta literatura: con bioy "descubrieron" una buena cantidad de buenísimos autores de polard para su colección "el séptimo círculo" (vaya título culto para una serie popular que se vendía -te hablo de los cincuenta- en los kioscos de periódicos)también se equivocó muchísimo, es verdad, con una arrogancia propia de ciertas clases sociales de la época, pero con tanta mediocridad como nos rodea, ¿vale la pena meterse con él? tienes todo el derecho, pero entonces deja que yo te diga lo que pienso sin dolerte demasiado por ello.

Isabel dijo...

No me duelo, Cachodepan, y seguramente tienes razón en lo que hace a la ética, los demás autores, tú estuviste más cerca geográficamente para saber...

cacho de pan dijo...

no dije nada de la ilustración, maravillosa ella...the whraith, ese personaje de pesadilla al que le dediqué una poesía en mi libro "amorimás"...la colgaré ya mismo, para hacer pendant con tu post, en mi blog "amorimás"

Isabel dijo...

Me has recordado que olvidé poner el pie de foto! Johann Heinrich Fussli, El íncubo...