sábado, 4 de julio de 2009

Desastre en el Teatre Grec

Foto: I.N., Ocas agitadas, Ventalló, 2009
Por un error de apreciación hemos ido a ver un montaje nefasto, una especie de versión discotequera y digno de la peor fiesta mayor, que ofendía y destrozaba la maravillosa Flauta Mágica de Mozart, pero no para innovar o parodiar dignamente ni para aportar nada contemporáneo, ni para añadir reflexión o belleza alguna. Sólo para vulgarizar y rebajar el nivel de una ópera que precisamente no necesita nada de eso. Da igual que fuera mestizaje o reinterpretación, era sobre todo un asesinato sin sensibilidad, sin interés. No es una cuestión de montaje polémico o transgresor, sino que recordaba un concurso basura de la tv. Deprimente o irrisorio, según se mire. Preocupante, si eso es lo que subvencionamos.
Lo peor era estar allí sentados los tres atrapados, por educación, para no molestar a la gente de la fila, viendo además que muy pocos se marchaban y que la mayoría aplaudía encantada. ¿De dónde salía ese público? ¿Acaso nunca habían oído a Mozart? Al llegar al aria principal de la Reina de la Noche el efecto era ya espantoso, no sabíamos si reírnos o echarnos a llorar. Por suerte, al final hemos vencido las formas y hemos pedido que nos dejaran salir.
Acercarse al Grec había sido una odisea de atasco de coches, y al llegar había una especie de maratón ciclista y no nos dejaban cruzar, hemos tenido que cruzar furtivamente y a toda prisa, burlando a los guardias. Todo en una noche fantástica de luna y espesura de árboles para ver ese bodrio. ¿Acaso el responsable de programación no ve las obras que contrata? ¿Son problemas de presupuesto lo que mueve a alguien a aceptar algo tan malo y cutre, gente que ni siquiera sabía cantar, asesinando cada pieza?
Mejor reírse que ponerse de malhumor. He vuelto a casa y me he tomado un cuenco de cerezas, pensando que mañana escucharé Die Zauberflöte, sintiéndome bastante curada de los malos presagios, lejos de esa adversidad amenazante que horas antes me había encogido el espíritu, pensando otra vez en Li Bai y en su coraje para contemplar el mundo siendo libre, sin asustarse de la melancolía. Hay algo mágico en las noches de verano, que estaba en la belleza de la montaña, que subsiste a pesar del alcalde destructor y arboricida.

6 comentarios:

Dante B. dijo...

por lo que veo te has encontrado con una Flauta Embrujada...
el encantamiento se ha quedado fuera del teatro.

zbelnu dijo...

Desde luego, allí no había más que mediocridad, amigo Dante...

Qualunque dijo...

Justo acabo de hablar con un conocido que estuvo ayer y le encantó... No sé cómo sería el espectáculo ni tampoco me importa, sólo que su comentario me ha parecido un signo más de encontrarme 'out of range', pero eso son otras paranoias personales que unidas a este calor están poniendo a prueba mi estado de ánimo este finde.

Me encantó leer sus últimos 'posts' que desataron recuerdos paralelos. Lástima que sea tan complicado empatizar con el dolor.

¿Tenían el 'Azufaifo' en Xoroi?

zbelnu dijo...

Claro que sí, El librero de la calle berlinès es el máximo vendedor de azufaifos!
Yo sí que me sentí out, éramos los únicos y era de pesadilla

nomesploraria dijo...

Si no m'agrada marxo. Marxo d'un concert si el so és inacceptable, del teatre si m'avorreixo, del cine si la gent fa fressa menjant crispetes, del restaurant si els cambrers són grollers. Una vegada, en una obra de fassbinder feta per barcelonines amb poc ofici, ens vam aixecar tota la fila sentint el mutis a l'escenari.
A la Reina de la Nit no li calen invencions, solament talent.

zbelnu dijo...

Exacte, Nmp, solament talent que no tenien aquests. I jo també marxo, però estava atrapada per la bona educació dels meus acompanyants!