domingo, 5 de julio de 2009

Y de pronto, misteriosamente

Foto: I.N., Techos del Hermitage en San Petersburgo, 2006
Después de horas, días de un dolor persistente, atenazante, que arrastra con su latido toda la cadena de pensamientos negros y los augurios de Jacques le Fataliste (o del hada maligna ) que quise quemar en la hoguera de San Juan, de pronto, misteriosamente, las tenazas invisibles se abren y ya no me duele, y esa parte de mí que sigue considerándose sana y viva y energética, la parte que me dice que hay un error, que ese dolor no puede ser mío, que no me pertenece, que sólo me falta o me sobra algo, una sustancia, un lubricante interno, un gesto para que se acabe el dolor, que remitirá y no se cumplirán las amenazas y me olvidaré de este malaise, esa parte más vital toma cuerpo, se levanta y me dice: ¿Lo ves?
Anoche cené en una alta terraza de verano, iluminada por la luna, y la comida era tan sugestiva como la conversación, que alargamos sin darnos cuenta hasta tarde, entre el pesimismo crítico (la vulnerabilidad de los autores, el silencio y la pasividad y el conformismo mutante de este pobre país) y el humor inteligente, el arte, la escritura y el zen como reverso, la traducción y el psicoanálisis y la significación de las casas. Estaban Anne-Hélène Suárez, Ramon Dachs, the wise V., Albértigo y Mercè Altimir. Fui a dormir tarde y G. me despertó tempranísimo, pues volvía de su viaje vasco y no tenía llaves. Cuando logré redormirme me despertó su padre, que le buscaba.
Hoy no he hecho apenas nada, salvo bailar por la casa a ratos y hablar por teléfono y escuchar los relatos de G., dormitar al sol y a la sombra, regarme con la manguera en la terraza (ayer, al abrir la manguera apareció una lagartija maravillosa, con un cuerpo abarrocado, salió corriendo, y ya fuera de mi alcance, se quedó quieta mirándome con sus ojos prehistóricos. Era emocionante: yo le estuve murmurando y pareció que me escuchaba, en una imitación de las conversaciones que mi madre mantenía con ellas cuando reinaban en sus terrazas, y acabé aconsejándole que se mantuviera en sus alturas, a salvo de la gata Gilda, que en estos días de calor, cuando baja el sol, se refugia en esa terraza).
Sólo he leído y soñado, pero cuando de pronto ha cedido el dolor por un rato, quería llamar a todos los amigos que me sabían doliente, crier sur les toits, hacer un post, unpack myself with words, como dice Lampedusa de Shakespeare, y al mismo tiempo temía que volvieran las tenazas invisibles, y es que la adversidad (otra vez Lampedusa) está en nosotros antes de que nos ocurra, y por eso la reconocemos. Y ahora vuelvo a la lectura...

10 comentarios:

fernando megias dijo...

Una de las primeras cosas que hago al levantarme es escuchar a Van Morrison y leer tu blog, ambas cosas me abren nuevas perspectivas cada día. Comprendo perfectamente lo de tu dolor que aparece y desaparece, a mi me ocurre hace años algo parecido con mi hombro que últimamente me impide trabajar con piezas grandes y pesadas. Le he regalado a mi hija , nació en Barcelona, un ejemplar de tu espléndido "Si un árbol cae", que espero le ayude a comprender mejor la realidad en que vive.

zbelnu dijo...

Gracias, Fernando. Esa imagen tuya con fondo de Van Morrison me animará a seguir. Y eso me recuerda que voy a recobrar al viejo Van, a quien escuché muy seguido durante años y ahora le tenía olvidado...

frikosal dijo...

Ah las lagartijas. Tengo una foto curiosa para subir, a ver si me da tiempo.

Me alegra ese fin del dolor, aunque solamente fuera una pausa. Yo ahora estoy otra vez con un ibuprofeno al día, a causa de la espalda, y me parece mentira que fuera yo mismo el que hace unas semanas se quedó felizmente dormido de noche en el suelo, al pie de una sequoia.

zbelnu dijo...

Gracias, Friks! Ojalá me visitasen más a menudo, fuera del control de la gata. En cuanto al dolor, ya te contaré, he hablado con alguien que me orienta...

nomesploraria dijo...

Ojalà es poguessin cremar aquestes tenalles a la foguera. Has mirat de seure en una terrassa de rambla catalunya? quin mal son.

zbelnu dijo...

Sí, bona idea! La de la foguera.
Això de la Rambla Catalunya, ucs, si seguim així, aviat tota la ciutat farà pudor de paella industrial, i a sobre segueixen tallant els arbres

el objeto a dijo...

aunque no comento te intento leer furtivamente estos días, envidio tu bulliciosa vida social y cultural de este inicio de verano!
y esa lectura shakesperiana, que parece curativa!

QUÉ BELLA IMAGEN! me ha llenado de estrellas, y me ha hecho pensar en la tristeza de las mezquitas estos días en Xinjiang, la parte musulmana de china, masacrada por el gobierno, como no ocurría desde Tiananmen, desolador...

te veo esta noche en el refugi, me apetece mucho escucharte en esa selección tan bonita de textos!

besos

zbelnu dijo...

Gracias, Petite a! Sí, acabo de escuchar con horror y aprensión lo de China y la petición internacional, qué nudo... Me alegrará verte en el Refugi. Reconocerás el principio del texto, pero no temas, luego todo cambia...

frikosal dijo...

Imposible venir esta tarde, me hubiera encantado y más en ese escenario que debe ser impresionante.

zbelnu dijo...

No te preocupes, Friks. Ya sabes que la lectura se repite el 28 de julio y luego el 4 y el 25 de agosto, si estás por aquí uno de esos días y puedes, te reservamos sitio... Y si no, pues otra vez será