jueves, 25 de junio de 2009

Itinerarios y sueños

Foto: I.N., Ocas conversando en Ventalló, 2009
Ayer mi barrio estaba silencioso y feliz, sólo se oían pájaros y algún que otro petardo perdido tras el estruendo de la celebración de San Juan. Me había levantado tarde. De noche estuvimos viendo breves documentales italianos de los cincuenta y luego una película japonesa que nunca acabo de ver del todo y nos íbamos quedando dormidos a pesar de la pirotecnia, que era ruidosísima, como una guerra. Al acabar la película japonesa, cuando ya se levantaban mis amigos para irse, nos atrapó la siguiente película, mucho más convencional pero con su encanto, y nos la zampamos entera y sin dormirnos. Luego me puse a fregar los platos: ese momento con nocturnidad nunca me importa, siempre me parece que se acaba deprisa y que sirve para pensar (en cambio encontrarlos sucios por la mañana me irrita profundamente). La gata estaba energética y corría y saltaba. Ya les había hecho una exhibición a mis invitados, saltándonos por encima en el sofá de ese modo que me recuerda a un texto de Balthus, quien lo atribuía a la indiferencia gatuna, a esa osada voluntad de mostrarte que no existes.
Por la mañana estuve haciendo el vago y por la tarde logré volver a mi libro (el de las imágenes), tras el bloqueo de estas últimas semanas, y corrigiendo, avancé insospechadamente y resolví (de un modo feliz) algún problema donde me había encallado. Me sentía tan bien que me autoricé a dar un paseo vespertino con A. Mientras le esperaba, en Mandri, bajo una magnífica morera, me llamó mi hermana para decirme que mi madre se había perdido. Hablando con ella cogí una hoja de morera que me cosquilleaba en un brazo. Era una hoja preciosa, con las nervaduras finísimamente dibujadas y ese tacto aterciopelado, peludo, que tanto me gusta. Quería haberla secado entre hojas de periódico y se me olvidó: hoy está marchita y seca, irreconocible.
Fuimos a dos parques (árboles amenazados; no quiero ni pensar) con esa oscuridad que iba cayendo y envolviéndonos y que me recordaba a Blow Up. De vez en cuando silbaba un cohete en el aire y seguíamos su trayectoria conteniendo el aliento. Unos chicos prendieron una hoguera inmediata, con gasolina.
Esta noche, a raíz del extravío de mi madre, que se resolvió, he tenido un sueño brutal y fascinante en su simplicidad surrealista, y V. me ha hablado de esos sueños donde la angustia o la preocupación del día puede escenificarse sin resultar tan insoportable.
Hoy (han premiado a Ismail Kadare, de quien yo leí -y cité- sus Tres cantos fúnebres por Kosovo, y un corresponsal balcánico me regañó en este blog por no haberle entrevistado, ignorando que Kadare era albanés de Albania y no de Kosovo y que mi libro sólo trataba de la antigua Yugoslavia; La nave de los locos le dedica un post) he atravesado la ciudad para hacerle un favor a G., que está en Cadaqués con un amigo y necesitaba su expediente para cambiar de rumbo universitario. Al salir de la UPF de Ciutadella, en vano he buscado y preguntado por un kiosco para comprar un periódico, me miraban como si fuese algo muy peregrino. Por lo visto nadie lee periódicos en esa zona de la ciudad y mucho menos los estudiantes. ¿Para qué? ¿Qué significará para ellos estudiar, intentar saber? Viven sin saber del mundo y a nadie se le ocurre poner un kiosco que no sea de helados o chuches. He cogido el metro, iba lleno pero nadie leía, sólo una mujer absorta en un libro (en vano he intentado averiguar cuál) y un hombre grandullón llevaba El Periódico en la mano mientras hablaba de fútbol con otro. Algunos hablaban, otros escuchaban música, otros miraban las musarañas. Yo llevaba un bonito bolso pequeño -intento descargarme de peso excesivo-, y sin libro ni periódico ni cuaderno (no me cabía el moleskine negro y he tenido que comprar uno de los ínfimos al bajar del metro). Cuando al fin he aterrizado en Urquinaona, en el kiosco no aceptaban bonos de suscripción. "¿Y sólo admiten yens japoneses?", le he preguntado con sorna.
Tengo una amiga muy intelectual que siempre logra citar a gente que no lo es, gente que se sitúa en el otro extremo. "Como dice Don Johnson", empieza... Siempre he envidiado esas citas suyas hollywoodienses. Hoy al fin puedo casi seguir su ejemplo: Gina Lollobrigida contaba en unas memorias que cuando era adolescente y pobre, iba por la calle y la paró un famoso productor de Hollywood y la contrató. Ya nunca más tuvo que preocuparse por el dinero. Yo soñaba que con mi escritura pasaría algo similar. Oh, ya sé que éste no es un sector fácil. Pero pensaba que alguien me ayudaría a financiar este blog, que algo me salvaría de volver a traducir catorce horas al día, de renunciar a la escritura. No ha sido así y mi brazo se rebela, situándome en una extraña encrucijada misteriosa.
Volviendo a las citas hollywoodienses. Marlon Brando escribió en su biografía que si le pagaran lo mismo por barrer que por hacer películas, elegiría siempre barrer. Yo imaginaba cómo, con qué perfección minuciosa, digna de un monje zen, barrería esa habitación a cambio de un millón de euros.
He tomado café con un escritor valenciano, un amigo (común) crítico y escritor y sus editores. El escritor valenciano me recordaba a aquellos merenderos de la Malvarrosa, al olor a azahar y a un viaje que hice allí con Mariscal hace años, u otro con un amigo de quien perdí la pista hace tiempo (aunque le saqué en un cuento) y que dirigió una revista de la movida madrileña de la que fui corresponsal; recuerdo dos noches en un hotel de playa, de día bajo el sol, escuchando su murmullo incesante, y de noche, él seguía hablando sin parar, dibujando un paisaje delirante y haciéndome reír hasta adentrarme en el sueño... Me han dado ganas de ir a la playa. Tal vez porque el restaurante era un congelador y estábamos muertos de frío y el poeta-novelista valenciano arrastraba su oleaje abarrocado, aunque su novela transcurre en la Barceloneta (que es la parte más valenciana de Barcelona) y se presentará allí en pocos días. El escritor valenciano hablaba de contar historias à la manière classique, y de los escritores sin talento que prefieren imitar a VM o a Sebald sin su brillo ni su dominio, y se refugian bajo las citas. ¿Seré yo uno de ésos? Cuentista, escritora multigénero, apoyándome en las citas en mis conferencias y en el blog, sin aceptar el desafío de esa novela que me acosa siempre... "Tú estás empezando", me ha dicho el amigo crítico, tal vez para consolarme. Y es que los que hemos escrito siempre, y desechado una novela y una serie de cuentos sin publicarlos parece que acabemos de empezar, aunque hayamos publicado ya cuatro libros y tengamos un quinto a punto de salir y un sexto in process. Con todo, yo sé que he encontrado mi propia voz, aunque eso no signifique que tenga interés ni valor mi escritura para los otros. "Pensoso di questi pensieri", dice Gesualdo Bufalino, "m'infilo nell'ascensore." Al despedirnos, el editor me ha regalado un libro que he empezado a leer en el metro y que me arrastraba a continuar.
Y ahora, al llegar, se ha oscurecido el cielo y se ha puesto a llover y he dejado que se mojara la hamaca en la terraza.

18 comentarios:

Jose Hernández dijo...

Lo de la propia voz, llegar ahí, tiene un valor enorme. Yo la tuya la identifico ya y sigo buscando la mia.
Bonito Post.

Por cieto: Ragusa Ibla, Marzzamemi, Palazzolo, Portopalo todo en la Siclia Oriental.. un abrazo

zbelnu dijo...

Gracias, José!!!! Bien por las recomendaciones, las anoto para esos días sicilianos...

fernando megias dijo...

Tu blog es para mi como leer un libro de relatos que abarcaría todos los géneros, incluido el de "suspense".
Lo leo con mucho interés, pues me gusta tu forma de escribir, clara, concisa, culta y exenta de artificios.
Mi gata algunas noches también suele descontrolarse algo.

zbelnu dijo...

Gracias, Fernando, por tus palabras. Hace mucha ilusión tener buenos lectores inteligentes.
Las nuestras son gatas vigorosas, la mía tiene 10 años, y pese a su vida de marmota, tiene esos momentos y dejes de tigresa...

tsetse dijo...

l'Ismail Kadare s'ha mort...???

zbelnu dijo...

Mira-ho a google o als diaris

zbelnu dijo...

No, perdona, no és mort, sinó premiat, l'havia mort jo! sense adonar-me'n, és clar

el objeto a dijo...

qué bueno ese lapsus con I. Kadare! seguro que algo significa.... (dice la petite ratilla lacaniana de alcantarilla)

uno debe hacer lo que debe, prosigue la ratilla... También creo que el reconocimiento empieza por el propio, por el que se ofrece uno mismo, y todo eso tú lo haces muy honestamente, como dice Jose, lo de la propia voz es esencial. Sin voz propia uno es como un huérfano, y a la deriva. Pero es cierto que esa manera que tenemos de entrar en la sala sin molestar y sin pisar a nadie es aprovechado por el de al lado para intentar situarse siempre encima , a mí me pasa tout le temps...lo que no significa que nos lo traguemos ni que no podamos modificarlo, pacientemente...

Y esas ocas! ese estanque, refrescante y apacible imagen para entrar en el fin de semana

zbelnu dijo...

Ja ja, bienvenida ratilla china lacaniana! El estanque de las ocas no es apacible porque ellas, ya las ves, no lo son! Pero son graciosas y se defienden bien. Y el lugar es tan verde y antiguo que resulta apacible para los pobres urbanitas del cemento... Sí que significa, en la frase hay una clave y la otra es que quise incluir a los dos muertos hollywoodienses en ese post, fawcett y jackson, pero lo deshice

Dante B. dijo...

entre lluvias cortas y sequías largas, se ha muerto también el Michael Jackson, quitando brillo a los funerales de la desafortunada Farrah, siempre cerca de la meta, nunca triunfadora.
Mientras hablaba con un aporteñado, bonaerense Marcial Souto, por otro teléfono le anunciaron la muerte de Andrés Cascioli, responsable de las revistas de humor más notables de los últimos 30 años. Tendrá menos cobertura que la rubia ángel.

zbelnu dijo...

Sí, parece que el verano se asocie con la muerte y se desencadenen, yo tuve un sueño ayer... y hoy me toca llevar a mi madre a la seguridad social, y practicar el zen para no peleaarme con klos funcionarios de turno, para que nos den la documentación necesaria, ay...

Anónimo dijo...

Que la escritura no tenga valor para los otros, cosa que no es cierta, aunque a veces esto no se pueda intuir, o saber, porque lo que queda de el lenguaje en otras personas no lo sabemos, y la escritura es supceptible de interpretación, y quién sabe. Esto es un dilema, porque la satisfacción de la escritura, pintura, etc. para uno mismo es como dices, encontrar la propia voz, que existe, luego darle una forma, pero, es suficiente? supongo que si. Pero llegar a ser reflejo en otras miradas y provocar interrogantes ya es mucho. Me alegro por la continuidad de los cuentos.
Yo observo bastante" gente leyendo, lo que ocurre, es que todo el mundo lee casi lo mismo...
iluminaciones.

zbelnu dijo...

Tiene valor para algunos, lectores apasionados, lectores entusiastas, lectores que siguen leyéndome. Pero para poder dejar de traducir y vivir escribiendo + conferenciando + colaborando en publicaciones y eventos, no son suficientes, aunque a mí me alegren y me sirvan de interlocutores. Es fácil reivindicar el fracaso si uno tiene una fuente de financiación o al menos buena salud para trabajar sin tasa.

zbelnu dijo...

Pero tu pregunta sobre si encontrar la propia voz es suficiente, en otro sentido extramaterial, la contesto ahora: para mí, sí. Encontrar la propia voz es expresar un mundo propio, al margen de que interese o no, para mí es suficiente, al menos según el espíritu d elas cosas.

frikosal dijo...

"Con todo, yo sé que he encontrado mi propia voz.."

Y a mi me gusta como suena cuando pasas volando de un tema a otro, como en la primera entrada que leí.

Me marcho unos días, hasta pronto.

zbelnu dijo...

Gracias, Friks!!! Me he leído los comentarios de esa entrada. Recuerdo uno, que borré, de un jovencito que me dijo: neurótica, no, estúpida! Me pregunté por qué mis manías de desayuno habían desencadenado su agresividad. Tenía un blog sin visitantes, con fotos de gente de bcn, según Nmp, muy malas. Nmp me defendió con su Gladys, caballerosamente...
Espero que encuentres lagartijas y libélulas y ranas y estrellas que compensen todo!

Qualunque dijo...

Gracias frikosal por poner esa 'primera entrada' tuya. Me han dado ganas de volver a desayunar...

El desayuno es también mi comida preferida. Esos tés, ese pan !! Lo dicho, deseando estoy que llegue el domingo.

zbelnu dijo...

Esa entrada forma parte de mi libro La plaza del azufaifo