sábado, 2 de mayo de 2009

Es como si de pronto

Foto: I.N., Paseo marítimo de Vigo, 2009
todas mis lecturas (incluso Hebel, incluso el recuerdo de una lectura juanramoniana) y las películas que veo se hubieran contaminado de esa parte que parece haberse adormecido en mí desde hace un año, y que a veces temo que muera y otras que reviva y mientras me decido, el tiempo pasa, para horror de la otra parte... Ya sé que podría pensar que busco esas lecturas o que pongo la lupa en ese aspecto... Pero sólo pienso en eso cuando no escribo, como ahora.
En Vigo releí Isabelle, de Gide, arrastrada por su frase, la que cité en mis cuentos, dándome cuenta de que mi lectura de ahora sería muy distinta que aquella adolescente (yo en pleno élan vital), y me dejó ese poso que acabo de señalar, que me remite a ese aspecto que yo misma he adormecido para poder crecer por otro lado, sin interferencias, y que a veces me duele. Leí ayer Mendel el de los libros, qué personaje maravilloso, en ese contexto judío clásico de adoración bibliófila y cultural que me recordó a Soma Morgernstern y a Joseph Roth, y esa melancolía ya entonces en Zweig de un mundo que se pierde "porque todo lo único resulta día a día más valioso en un mundo como el nuestro, que de manera irremediable se va volviendo cada vez más uniforme." Me encantó su desprecio de esos que cobijan su ignorancia y mediocridad bajo un título pompier, algo tan frecuente en algunas universidades de estos lares: "Le conozco, para mi desgracia, desde hace veinte años largos, pero sigue sin haber aprendido nada. Embolsarse el sueldo... es lo único que saben hacer esos doctores. Deberían acarrear piedras en lugar de andar metidos entre libros." Y también, en su desdicha: "Mendel ya no era Mendel, como el mundo no era ya el mundo." O al acabar, tras autoamonestarse por haberle olvidado: "Precisamente yo, que debía saber que los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido."
Un blogger del norte me ha hecho descubrir que debería leer a Etty Hillesum y a un posible poeta afín, Pierre Jean Jouve, con una infancia ensombrecida por la enfermedad y avivada sólo por la música, a quien sólo Mallarmé llevó a la literatura, y a quien el psicoanálisis llevó a leer a los místicos y aunque heredero de Baudelaire, se acerca a Hölderlin y Novalis! Eso dice una web francesa y eso me ha convencido de buscarle.
Por cierto que ayer me encontré a un excéntrico gallego en el Baff, poeta misterioso que a nadie deja leer lo que escribe, anticuario y que procura repartir su tiempo entre India y esta ciudad, y estudia sánscrito, y que iba a ver una película filipina, y me dijo que de haberle avisado de lo mío en Vigo, habría llamado a sus amigos, que tal vez no habrían acudido a la conferencia, pero sí me habrían llevado de vinos por esa ciudad.
Pero de nuevo llega el personaje carrolliano con su reloj de bolsillo. Tengo recados que hacer, tengo una comida y más cine asiático. Vamos a ver si logro salir de casa.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

No he leído a E.Hileson, sólo conozco de nombre a Jouve, de Gide leí los Monederos falsos y los Sótanos del Vaticano, Mendel el de los libros es estupendo, y leyéndote creo que voy a buscar a los demás. Felicidades por este blog, que no conocía y que no dejaré de visitar.
Andrés F

zbelnu dijo...

También yo leí esos dos libros de Gide, y unos Diarios. Gracias por tu visita, Andrés, bienvenido...

el objeto a dijo...

Preciosas, realmente bonitas esas citas de Mendel...
acarreando piedras esos doctores abotargados,
y por qué se escribe, por qué se elabora, por qué uno decide salir de sí mismo para unirse con el resto de seres humanos y enfrentarse a lo inexorable,

hay algunos tiempos, por cierto, que creo no son lineales, lo digo por eso que vuelve al principio, ese tiempo que pasa, pero hacia dónde... no estar;a volviendo
no tengo signos de interrogación en este teclado, sorry

zbelnu dijo...

Dejando aparte los signos de interrogación, no comprendo esa segunda parte de tu comentario. Hay tiempos que no son lineales? Qué es lo que vuelve al principio? Perdona mis limitaciones...

el objeto a dijo...

uy, te contesté pero creo que fallaba la conexxión, falla el internette,

me refería esa #parte que parece haberse adormecida# y que temes reviva o muera mientras el tiempo pasa, que está al principio de tu post,

y que por supuesto hay tiempos que no son lineales, como lo son los de la memoria, zigzigueantes, suspendidos, circulares y fragmentados, repetidos...

zbelnu dijo...

Y yo tozuda obtusa sigo sin entender. Entiendo a qué te refieres, pero no lo que dices respecto a esa parte adormecida o mortecina, ¿que los tiempos no son lineales? Y cuál es la relación entre esas dos cosas? El tiempo pasa pese a todo, de 2008 a 2009 ha pasado un año, y aunque se viva como se quiera, ha pasado y ese tiempo también pasa para las pobres células y se acerca inexorablemente al fin...

el objeto a dijo...

bueno pues no voy a insistir,si no lo entiendes no pasa nada, el tiempo pasa, pero hay razones, afectos, temores que no es que queden fuera del tiempo, o no avancen, o no se vean afectados por lo real que sí avanza, sino que su progresión no es lineal, como el deseo, por ejemplo, que atiende a otros ritmos y tiempos

zbelnu dijo...

Sí, así es, a veces pienso que por desgracia! Pero supongo que si todo fuera lineal sería mucho más aburrido y menos sorprendente

el objeto a dijo...

sí, es verdad? ¿te imaginas que todo fuera previsible?
aunque a mí me iría bien un poco de linealidad!!

zbelnu dijo...

Como en aquella historia de Cornell Woolrich, Mil ojos tiene la noche, sí... Primero pedía que desapareciese todo el mundo (y la soledad era terrible) y luego que todos fuesen como él (le resultaba insoportable) y acababa pidiendo que volviese el mundo a ser como era...
Aunque sí, un poco de certidumbre y linealidad a veces nos hacen falta!