domingo, 20 de septiembre de 2009

Islas de pensamiento

Foto: Lisette Model; Las Vegas, on the bar, c. 1949 (No he podido resistir la tentación de poner esta foto de LM, invitación a la exposición en Mapfre Madrid, por esa mujer que en la barra de un bar mira ailleurs, elsewhere; ¿por qué no tenemos en castellano una sola palabra para decir "a otra parte"? Mira con un interés distante, una sonrisa elíptica, cierta desesperación social, ensimismamiento cansado y energético a la vez, es un retrato espléndido, en un extremo de la barra pero dominándolo todo, con su traje tailleur tan 40-50's, su edad, su belleza algo desaliñada, su expresión y sobre todo, ese instante)
Ahora que su primo Enrique ya no escribe en El País los domingos, me ha consolado el artículo de Joan de Sagarra de hoy, "Se me terminó la pimienta", su mirada urbana me resulta curiosamente afín, la mezcla de humor, rabia y estupefacción, nostalgia, élan vital, graciosa dosificación de seny i rauxa, literatura y humo...
Me he levantado con el mismo constipado que no se va, he comprobado que los canales Arte tv y Euronews siguen desaparecidos (en CSD me dicen que esos canales estaban ahí sólo por azar y ellos no pueden garantizarlos; si no reaparecen, me daré de baja) y tengo que consolarme con esa TV5 Monde de la que despotricaba Houellebecq (el sonido de la lengua francesa me tranquiliza, incluso los deportes suenan mejor en francés), donde hablaban desde Canadá de lo antisostenible de consumir agua embotellada. También he tenido un breve intercambio intempestivo con alguien, el mismo que me ha recomendado el artículo de Sagarra, y que luego ha rellamado con su alegre socarronería. Si sabemos quién puede y quién no puede escuchar ciertas cosas, ¿por qué nos empeñamos en decírselas?, me preguntaba luego, mientras me servía el lung ching. Yo sólo hablo para escucharme y escuchar a los otros, para encontrar respuestas posibles, dando vueltas a sus comentarios y a los míos, pero a veces la manera de pensar de uno enerva a otro y en esos casos no se puede seguir, sólo esperar a que las horas resitúen las cosas y el pensamiento.
Ayer acabé y entregué mis textos recién escritos. AC me ha autorizado, así que he traducido la pieza rabiosa, apasionada e irónica que hice en catalán para el aniversario de Cafè Central y la he puesto aquí, en mi blog de artículos. A la poeta M (a quien siempre que puedo consulto mis dudas de esa lengua) le gustó, me felicitó [com afines, que bé que escrius, aquí el conte (perquè és un conte) s’acosta a la poesia!]. Antes le estuve leyendo a V fragmentos de mi dubitativa novela, con su carga de interrogantes. V también me animaba en un email más tarde [una fuerza valiente y tenaz de lo que me has leído de la novela, esa fuerza es la que una vez deja su poso en el que te lee, o te escucha, hace que el Hamlet que hay en cada uno de nosotros decida apostar por la vida, por ser, ésa es la cuestión... Tu fuerza es precisamente esa definición ostensiva de Wittgenstein, lo que no se puede decir, uno puede mostrarlo... Tal vez por ahí encuentres un equilibrio para tu primer capítulo también, pero no te debes preocupar, porque tú eres así, es tu naturaleza, no sólo dices cosas, es cómo las dices, dónde te sitúas, desde dónde hablas a los demás y con qué necesidad o pasión, así que lo encontrarás, tu camino que es tan tuyo y no tienes que envidiarle a nadie...] También leyó mi artículo sobre traducción, que saldrá en una publicación de la Universidad de Valladolid, y dijo: es muy vital y apasionado y respira sabiduría literaria, y escucha, muchas escuchas del otro (en términos psicoanalíticos)...
Lo cierto es que los que escribimos a ciegas, los que experimentamos ese extravío del que hablaba Barthes al acabar, en que no sabemos qué hemos hecho, vamos persiguiendo (como al snark carrolliano) literalmente a nuestros interlocutores, de los que hablaba Natalia Ginzburg, sabiendo que cada interlocutor elegido tiene una escucha particular, estructural, culta y comparativa, contextual y mundana o realista, enfocada a la recepción, más despiadada o generosa, más o menos entusiasta, o casi simplemente intuitiva, abstracta y fonética como es para mí G., a quien tengo que suplicar en casos de emergencia, porque siempre tiene prisa, esa prisa de redes sociales y afectivas de su tiempo, pero que luego escucha muy bien y siempre dice algo bien dicho. (Por cierto que ya no puedo cargar fotos en mi página de flickr y las instrucciones que me mandan para solucionar el problema son jeroglíficas. ¿Por qué todo es tan difícil?).
Y el delirio sigue, no sólo en la política -donde el latrocinio y la corrupción crecen (sorprende la moderación de los coros del Orfeó, que ni siquiera secundaban, según la Vanguardia, los gritos contra el gran estafador, aunque a ellos les pagaban miserablemente) mientras a los ciudadanos nos sustraen aún más (yo no sé cómo la gente no sale a la calle, me decía T. hace un rato, y yo me pregunto si a falta de partidos decentes y de organizaciones sociales, no acabaremos con oleadas de violencia ciega y arbitraria) y la ministra se atreve a comparar sus perversas medidas (ahogar más a los empobrecidos ciudadanos, seguir ayudando a los estafadores) con un país que hace justamente lo contrario, Finlandia baja los impuestos a los sectores sociales más necesitados y sólo los sube para el lujo-, en esas basuras que los vándalos siguen sembrando en las aceras de mi calle todos los días, y en el jardín del azufaifo, con ejercicios de lanzamiento acrobático y esfuerzos de destrucción que nunca comprenderé, sino partout: en facebook hoy me invitaban a un grupo de abstinencia, qué absurdo, como si los rituales de hedonismo o abstinencia tuvieran que hacerse también en grupo, como orgías represivas, ¿en qué piensa la gente?, y prometían un regalo, como esas propagandas en que regalaban un "valioso pendentif" si asistías a una conferencia espantosa.
Y al menos, después de quedarme anoche trabajando un poco en esa novela mía cargada de dudas siento que puedo seguir ahí con mis figuritas de barro, aunque siga preguntándome por qué escribo eso, por qué necesito escribir una novela con ese material, no sé siquiera si prosperaré en ella, pero en fin, es un campo donde plantar, por qué no, me digo, y por otra parte, ¿a quién le importa la infancia? Según mi amiga de Poisonville, sólo a los del signo de cáncer. Por cierto que ayer me aconsejó buscar Le signe du Lion, de Eric Rohmer y la encargué por ahí, y más tarde, un mensaje de un amigo que acababa de reconocerse en Ma nuit chez Maud, acrecentó mi nostalgia rohmeriana, y es que su mundo es casi medicinal para mí en este momento, remedio homeopático para mi inquietud y mis fuegos internos.

24 comentarios:

fernando megias dijo...

Deliciosa fotografía. Me pregunto, ¿ que es lo que hace que refugie su mirada en otra parte?. Como te he dicho en alguna otra ocasión, tu escritura para mi es puro deleite y tu visión del mundo plenamente compartida. Me complace que estemos del mismo lado. Yo también sufro cierto de cierto desvalimiento tecnológico. En un tiempo consumí o mejor, disfrute del cine de Eric Rohme. Hace mucho que no veo una película suya.

Bel Nu dijo...

No sé, ella parece mirar lo que sea con una levísima sonrisa aún no dibujada, con un interés relativo... Me gusta mucho ese momento.
A mí siempre me gustó Rohmer pero hay algunas películas que ahora aún me gustan más que antes

Bel Nu dijo...

Y gracias por tu comentario, Fernando!!!

Ephemeralthing dijo...

Si fuera curandero recetaría contra la depresión y el mal humor una buena tanda de pelis de Rohmer. Para mi son "mano de santo", me dejan con una relajada sonrisa en la cara. Lo sé, porque me he visto en el espejo.

Bel Nu dijo...

No me extraña nada! A mí me pasa lo mismo... Y unos días en París creo que también te sientan bien

Icíar dijo...

A mí también me gusta el comentario que te hace Fernando, sobre todo en lo referente a tu escritura y la visión del mundo. Cuando tocas ciertos temas del mundo político actual, no puedo evitar sentir cómo se mueve en mi interior el rugido del león Lamberto, aunque rápido paso a balar otra vez. Me quedo entre enfadada y resignada, como la de la foto.

Por cierto, 'el mismo' ... ¡qué guapo¡

Bel Nu dijo...

Ja ja, gracias por tu comentario tan gráfico, Icíar! En cuanto a J., "el mismo", se lo diré de tu parte!

Icíar dijo...

No tiene mucho que ver con esta entrada, pero curioseando en tu blog, me he encontrado con una sorpresa. Un libro que encuentro muy, pero que muy interesante: Si un árbol cae. Conversaciones en torno a la guerra de los Balcanes.

¿Tienes alguna entrada de él?

Bel Nu dijo...

Uf, hay montones, hay críticas, explicaciones mías de cuando viajaba por allí... espera
El Viejo Topo
http://isabelnunez-zbelnu.blogspot.com/2009/03/resena-de-alberto-hernando-en-el-viejo.html

La otra trinchera
http://www.lacallemayor.net/dyn/cultura/libros/criticas-de-libros/?action=WzM3MztbNTtbbmFtZTtkZW11ZXN0cmFhcnRpY3VsbzswOzI5MTA7XV1d&title=La+otra+trinchera

Alejandro Gándara:
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/03/24/escorpion/1237891535.html

Juan Goytisolo:
http://isabelnunez-zbelnu.blogspot.com/2009/02/juan-goytisolo-en-el-pais.html

El placer de la lectura
http://www.elplacerdelalectura.com/2009/06/si-un-arbol-cae-isabel-nunez.html

Radio vasca
http://www.elplacerdelalectura.com/2009/06/si-un-arbol-cae-isabel-nunez.html

La presentación en BCN
http://www.youtube.com/watch?v=sMTEpD28eNE

y otra
http://www.youtube.com/user/zbelnu

hay más críticas y muchas entradas mías que a fragmentos hablan, pero no sé cuál decirte:

http://www.eldecano.es/index.php?option=com_content&task=view&id=12885&Itemid=30

Bel Nu dijo...

Icíar: es que yo doy por sentadas demasiadas cosas. He hablado tanto en este blog de mi libro balcánico, de los viajes allí, de la búsqueda de una beca, de la falta de financiación, del final, de cómo de pronto en ALBA lo quisieron leer pese a que ellos no querían libros de entrevistas, y de cómo se entusiasmaron y luego la presentación, que fue un exitazo, abarrotada de gente de nivel intelectual, en fin, qué sé yo, y la prensa que ha tenido... me he olvidado de mandarte las del Faro de Vigo y tantas otras... Sólo espero que se publique fuera...

Icíar dijo...

Wow, qué maravilla¡ voy a comprarlo ya mismo.
Me entusiasman este tipo de libros, y ya sabes que me fío de vos.

Bel Nu dijo...

Gracias! Es mi pasión! Aquí me puedes oír hablando de él. Yo hablaría sin parar de eso. El 6 de octubre tengo que dar una charla aquí en BCN y espero que pronto iré a Zaragoza también
http://www.eitb.com/audios/detalle/122527/isabel-nunez-testimonios-guerra-balcanes---0204-re/

Icíar dijo...

¡Vaya descubrimiento¡ Cuando lo termine ya te diré algo. Voy a ver todos esos links y videos de youtube.

Bel Nu dijo...

Gracias!!! Ojalá te guste...

JML dijo...

"¿A quién le importa la infancia?" preguntas... A esas dudas recurrentes que te asaltan en el momento de escribir, sobre si es necesario o no, sobre si le importa a alguien... espero que de alguna manera responda el contador de visitas de tu blog (y quienes compramos y leemos tus libros). Casi todo lo que hacemos es banal, pero por alguna razón le importa a alguien, además de a nosotros mismos, y con eso nos ha de bastar, creo yo. Ánimo pues.

Bel Nu dijo...

Ay, querido JML, yo no sé si nunca sabré los libros que vendo. En España no hay control ni acceso a las ventas y un escritor famoso lo dijo hace poco: "aquí todos los editores mienten". Lo que hacen los famosos es pedir gruesos anticipos para compensar las mentiras. Algunos escritores tratamos de rebelarnos pidiendo más transparencia. Cuando trabajaba en una gran editorial, recuerdo siempre mi shock al ver que a un escritor que había vendido 150.000 ejemplares le pagaban por 75.000. En Francia hay una cooperativa de libreros que dan los datos de ventas y así los escritores no pueden ser engañados. Aquí todos los agentes lo saben, los autores lo saben, pero el acceso a esos datos es requeteprivado (Nielsen) cuesta 45.000 euros al año. Así que non possiamo saperlo.
El contador sí, lo sé y me alegra, pero quién pagará mis facturas?
Disculpa, es mi ánimo de los lunes. Por qué no me hice funcionaria?

el objeto a dijo...

Icíar tiene razón, "ese mismo" que te avisa los domingos por la mañana de lo relevante en la prensa es muy guapo!! mejor incluso al natural que en las fotos,
será porque hay quienes en movimiento transmiten otras cosas, que sólo algunas buenas fotos superan,

pues sí, a mí tu escritura me parece terriblemente vital,
ese artículo sobre traducción se quedó posándose durante días, también el élan de tu novela,

guardé el artículo de Segarra, me irá bien para calmar mi furia de lunes,

creo que las películas de Rhomer fueron las responsables que saliera disparada de Barcelona hacia París, poniéndome en ruta en mi aventura nómada,
Ma nuit chez Maud era de mis preferidas,

besos

Bel Nu dijo...

El guapo se pondrá contento!
Gracias por tus palabras.
Hiciste bien en irte a París...

Anónimo dijo...

Lo que me interesa de VM es ese no argumento, que él explica mejor en el Dietario, que no tiene su escritura, y que le hace otro tipo" de escritor.
Los periódicos están necesitados de artículos de esta clase, donde mezclasen la noticia, o la realidad con la experiencia, a través de los ojos del escritor.
Imagino que dar con el tono de tu novela es lo que la mantiene en marcha. Ahora recuerdo a esos ecritores que tardaban en realizar su novela media vida y mientras, hacían otras cosas, otros escritos.
iluminaciones.

Bel Nu dijo...

Sí, y a mí también me gusta eso de VM, aparte de su literatura de citas y libros, pero ocurre que cuando mezclas géneros y no eres famoso, entonces te dicen que es difícil publicar tu libro "a cause de sa singularité" como dijo un traductor influyente de "La plaza del azufaifo". De tal modo que la mezcla de géneros o la singularidad que es considerada una virtud en un autor célebre, es un hándicap para quien no lo sea. O tal vez todo sea un hándicap mientras no eres famoso. Tal vez incluso la voz propia, IMHO.

Anónimo dijo...

Sí, tienes razón, en pintura, un pintor reconocido puede permitirse licencias, mayor libertad, como dices en la escritura. Lo cierto, es que hay que mostrar un cierto equilibrio, que el nombre ya reconocido se fue fraguando, cosa que no quiere decir que sea igual a mayor calidad, mientras en el por conocer, se le exige mostrar cierto recorrido. Todo esto tiene que ver con la apertura de miras de editores o galerías, o de la buena estrella, también, supongo. Y la perseverancia, claro. Que por otro lado tiene sus límites.
Sobre la película, estoy de acuerdo con esa honestidad no fingida que dices de Von Trier, no he visto la película, pero imagino, que se dejó llevar por una deriva sicológica que en otras de sus películas está invisible, contenida. También creo que la sutilidad es mejor herramienta para decir algunas cosas, que no quiere decir que no sea de una forma directa y con claridad.
iluminaciones

Anónimo dijo...

Ah, me gustó esa lectura de V tus escritos, muy acertada, en mi opinión.
iluminaciones.

Bel Nu dijo...

En efecto. Ahora los editores han perdido aquel talento de apostar por algo desconocido, de descubrir a alguien. Periódicamente hay autores que presentan obras clásicas-modernas traducidas o alteradas a los editores con seudónimo y como primera novela y éstos las rechazan animándoles a mejorar. Muchos autores reconocidos afirman que ahora no serían aceptados ni publicados de no ser ya famosos. Los editores quieren valores seguros, no quieren arriesgarse. Y la crisis lo ha agravado. Aquí está lleno de editores que sólo buscan clásicos ("Así no tenemos que leerlos" nos dijo un editor prestigioso hace un par de años, justificando por qué no publican contemporáneos)

Bel Nu dijo...

Gracias, Iluminaciones! V es muy generosa en su lectura de lo que escribo...