martes, 4 de agosto de 2009

Gilda entierra las flores

Foto: A., Yo en la playa solitaria, 2009.
Mi gata entierra los pétalos de buganvilla que caen a su cubículo de arena junto con sus detritus, ¿pensará que esas flores son también producciones suyas? G. vino al fin hoy a ayudarme a cortarle las uñas con tijeras de felino (con esa vida social tan intensa de los veinte años, no tenía tiempo. Hoy se iba a Menorca: él se burla de mí porque cuando está me quejo y en cuanto se va le echo de menos), y la pobre gata tenía que soportar un tintineo perruno al andar, aunque a veces lograba mágicamente el silencio. He salido a regar manualmente la terraza (desde que supe que el riego automático es malo para el clima mediterráneo no he reparado el sistema y riego lo mínimo posible... ¿leyeron Pour un jardin sans arrossage?) y he visto una lagartija pequeña, gris claro, que camuflaba perfectamente sus manos con los zarcillos con los que la viña verde se aferra a la pared. Espero que la gata no la encuentre.
M. añora sus lagartijas..., pienso. Y sigo extrañándome de la transformación de mi ánimo, que ahora oscila entre feliz y exasperado, y me ilumina ese Journal du deuil de Barthes. Sigo sin ordenador, escribiendo demasiado poco, leyendo para el Premio, abriendo a momentos, al azar, el tercer volumen de los Essais de Montaigne (hoy hablaba de la enfermedad, del estoicismo y la queja) y mi editor de los cuentos me ha mandado ya el pdf de mi libro maquetado, así que he estado releyendo, a la espera de las pruebas en papel, y feliz también de que salgan esos cuentos.
Los asuntos de M. dan dentelladas a mi tiempo. Voy a verla, le llevo dulces, me acompaña J., intento ayudarla a decir, descifrando poco a poco sus extraños discursos inconexos, sugiriéndole palabras que ella aferra agradecida o rechaza con rápida negativa, como un vendedor de telas le enseñaría muselinas y sedas, con paciencia redescubierta, intentando interpretar sus deseos. Y pese a su incapacidad expresiva, me pide que le marque un teléfono y de pronto descubro que está ya negociando con una cuidadora alternativa para deshacerse de la que tiene. Convivir con alguien con quien no conectas y que no puede despegarse de ti es una especie de prisión y quedarse sin trabajo también, así que me toca negociar y resolver. Ocuparme de todo eso me agota... En cuanto alguien pueda sustituirme, desapareceré...
Anoche fue la tercera Lectura del Refugi 307. Funcionó la luz y el sonido y hubo un momento, leyendo Quanta, quanta guerra de Rodoreda, en que casi se me rompía la voz con aquella acumulación de cuerpos sorprendidos por la muerte, que cambiaban la orografía del río, acosados por el sol y los cuervos, pero seguí. Habría llorado por mis duelos internos y la vieja guerra de mi infancia y adolescencia, dejando que la tristeza de esos escritos asumiera la mía. Estaban J., G. y Frikosal, el resto del público era desconocido para mí, incluyendo uno de esos personajes masculinos obsesionados con el aspecto militar de las guerras, lo único que a mí no me interesa de la historia ni de las guerras, y que habló con desdén de Sierra de Teruel (la gente que cree saber más sobre todas las cosas siempre me sorprende). La visita al Refugi fue más larga de lo acostumbrado y el guía al que escuché era un historiador serio y tenía el tono justo, no trataba al público como si fuera infantil. El Refugi estaba más húmedo porque han instalado un parque justo encima y lo riegan todos los días (antes era montaña pelada), con lo cual tal vez su propia existencia esté amenazada: ése es nuestro ayuntamiento y su escaso interés por la historia reciente, o más bien, su interés en borrarla. Dijo el guía que los parkings son el cáncer de los Refugios y es que de los mil doscientos que había en Barcelona, a algunos que podían ser visitados, como uno de Gràcia, se los han comido los parkings. Es una lástima que en esas visitas no se cite a la mujer que descubrió el Refugi 307 y que movió a los vecinos para abrirlo, Valerie Powles. El libro sobre el Refugi la incluye y reproduce textos suyos, pero por alguna razón, los guías no mencionan que ella lo descubrió y batalló para que se abriera y es sobre todo gracias a ella si hoy podemos visitarlo. Me cuenta el librero de la calle Berlinès que fue su gato el que lo descubrió, ¿pero qué sería de nosotros sin la visión y la actitud más libre de los extranjeros?
Es casi luna llena, con eclipse. Ha vuelto el calor, tras el aire fresco de hace unos días y algunas ráfagas de ayer. He ido dos veces a una playa mágicamente solitaria, como la de la canción de Battiato. El mar estaba revuelto y el aire era más fresco que el agua. Por el camino perdí el sombrero que me habían prestado y al volver lo encontramos allí mismo, camuflado entre los pinos, elegante y quieto como un pájaro.

29 comentarios:

fernando megias dijo...

Felicidades, por la buena marcha de las lecturas del Refugi 307, por que te noto más animada y sobre todo por la próxima publicación de tus cuentos, que espero leer en cuanto estén en las librerías . Los Parkins en las ciudades son una especie de cáncer que las afea y las destroza aparte de acumular más coches en las zonas en que los construyen, pero evidentemente son un gran negocio para algunos.

Dante B. dijo...

me gusta este post, Isabel,
y esta Valerie y su gato arqueólogo...

frikosal dijo...

Fue espléndida la lectura y a mi siempre me asombra como puedes hacerlo; yo sería absolutamente incapaz.

La visita al refugio fue muy interesante pero yo si debo confesar la verdad, hubiera preferido recorrerlo solo y aterrorizado, como si lo hubiera descubierto en ese mismo momento (lo que debió hacer Valerie Powles). Ese miedo me parece que sería lo más indicado allí.. eran nuestros abuelos los que se escondían de las bombas ! Y la historia del maestro de obras (o algo parecido) del refugio, cuya familia quiere mantenerlo en secreto ! Tienes toda la razón con lo de la memoria histórica. Había unos alemanes que hablaban en voz exageradamente baja como si temieran que la gente fuera a increparles, cosa que claro está hubiera sido absurda, pero ahí está ese sentimiento de vergüenza colectiva, plenamente justificado, que parece la mejor vacuna contra el fascismo. Pero yo creo que aquí la gente sigue pensando que si les bombardearon era por que eran malos; que el que construyó el refugio era una mala persona.. que se yo lo que puede hacer el miedo.

Ese personaje del que hablas, con su conocimiento enciclopédico sobre los aviones de guerra, me recuerda a muchos otros que conocí fascinados infantilmente por las armas.

La de Batiatto es una de mis canciones favoritas, cuando dice (mas o menos) mare mare voglio annegare; portami lontano per naufragare. Siempre me encantó, compré el disco a los 19 años en un momento muy duro para mi y la escuchaba una y otra vez.

Esa playa solitaria es un tesoro.

Me aconsejas que lea a Montaigne ? Hoy he buscado el Quanta quanta guerra pero no lo he encontrado. La mort i la primavera me pareció muy bueno pero muy difícil para mi por lo menos.

delarica@unav.es dijo...

Cuántas cosas, cotidianeidad feliz/infeliz, sueños, vida hacia adentro, cosas, animales y playas, las playas del imaginar de las que hablaba Montale. Bonita entrada, como siempre. Al

zbelnu dijo...

Fernando: el ayuntamiento de BCN ha sido el máximo promotor de parkings, uno de ellos es el pretexto para talar toda la arboleda-bosquecillo de la plaça Joaquim Folguera. Grandes centros comerciales con grandes parkings han configurado la BCN post-Maragall, para fomentar el uso del coche y ganar más dinero, pero nunca los parkings disuasorios de las buenas ciudades europeas, a la entrada, para que la gente use los transportes públicos, no, parkings en todas partes. Uno de los puntos de la reforma de la Diagonal, la que quiere talar los árboles y destruir el paseo para siempre, consiste en poner parkings bajo los edificios. Para que nadie dé dos pasos sin el coche. Aun a costa de poner en peligro esos edificios históricos y de empeorar el tráfico que dicen querer mejorar.

zbelnu dijo...

Hola, Dante, te veo muy interesante en tu nueva foto urbana...

zbelnu dijo...

Gracias, Friks! Sí, sí, lee el primer volumen de los Ensayos de Montaigne, y luego compara ese espíritu leyendo la diminuta biografía-retrato que escribió Zweig sobre él, toda la melancolía que Montaigne deja fuera de sus fantásticos escritos. Montaigne habla de las pasiones, del pensamiento, de todo lo humano... pero él quiso encerrarse en una torre con sus libros...
Quanta, quanta guerra es el lirismo de la muerte, es asombroso, y una Rodoreda mucho más innovadora y nada convencional.
Qué bueno lo de los alemanes en el Refugio!

zbelnu dijo...

Y sí, qué buena historia la de Valerie, verdad? En mi próxima Lectura pienso citarla...

zbelnu dijo...

Gracias, Álvaro, la mente es bulliciosa! Las playas de la imaginación de Montale, es verdad... No era en Ossi di sepia, verdad? En qué libro era? Es verdad que la idea de la playa tiene que ver para mí con la ensoñación y el silencio y esa repetición sonora de las olas llegando con que me dormía de pequeña, esperanzada...

Ah, Friks, la canción esa... otra afinidad más!

Martina dijo...

Yo estuve en este refugio, una guía estupenda que nos llevó por los pasillos y nos lo contó todo magníficamente. También nos habló de Valerie, no recordaba el nombre, pero me acuerdo que nos habló de esta mujer inglesa que cuando tiraron la fábrica que había en la puerta, luchó para que se recuperara el refugio y consiguió la mobilización de los vecinos y el centro de recuperación histórica del Poble Sec, también nos habló del hecho que este refugio se podía conservar en parte porque no era un buen sitio para hacer un párquing ni equipamientos, al estar dentro de la montaña. Recomiendo la visita y me gustaría ver un día estas lecturas.

civisliberum dijo...

Lo mejor de los gatos es la independencia total que tienen. De siempre se ha dicho que el "gat te casa i el gos te amo" y es muy cierto, no dan cariño, pero tampoco molestan y lo mejor, (o peor) es que les das tu cariño.
Hace dias que no escribes en Polis, encuentro a faltar tus criticas a Hereuville.
La foto preciosa, parece una playa del Delta del Ebro, que gracias a que se paro el travase aún existen.

zbelnu dijo...

Sólo queda una lectura, Martina, el martes 25 de agosto a las 21h, y me parece que está lleno, pero puedes probar a llamar para reservar.
Me alegro de que alguien se acuerde de Valerie powles, pero sería justo que dijesen su nombre.

zbelnu dijo...

Quien diga que los gatos no dan afecto es que no ha tenido uno... La mía es como si estuviera enamorada de mí y además es muy sociable y le encanta la gente, es hiper afectuosa y lo que más le gusta es ponerse a mi lado cuando me siento en el sofá, seguirme por la casa, ronronear pegada a mí. Y antes tuve un siamés que tenía celos de todo el mundo, y me esperaba en la puerta tres días antes de que llegara...
Tienes razón con Polis, ahora estoy sobrepasada, pero volveré a tener tiempo y a criticar...

Martina dijo...

Hola, el dia 25 no sé si podré venir, ya lo miraré, sino me conformaré con la visita que hice, que ya quedé muy satisfecha! Por cierto, sí que dijo el nombre, que mi mala memoria lo hubiera olvidado es otro tema, pero cuando lo leí lo recordé. De hecho también he encontrado un blog hecho por ella misma. Gracias por la información.

zbelnu dijo...

Lo decía porque había entendido que te gustaría asistir a las lecturas, pero naturalmente no es necesario ni obligatorio, y las visitas al Refugi por sí solas merecen la pena.
Yo he puesto un link al blog de Valerie Powles, quizás no lo has visto, pero ahí está.

Qualunque dijo...

Estuve también el pasado martes en el refugi y me gustaron mucho sus lecturas que sonaban familiares por la lectura de este blog y de su libro balcánico.

En particular me emocionó el último texto de Zambrano en el que recordé reencuentros familiares tras 40 años de exilio.

La visita al refugio me produjo un miedo irracional, casi infantil, al sentirme sólo y vulnerable por aquellos pasillos húmedos.


Hoy volveré una vez más a Battiato.

Un saludo.

zbelnu dijo...

Qualunque, ¿por qué no me saludaste?

zbelnu dijo...

Black Adder: no publico aquest comentari teu perquè jo voldria continuar anant a aquestes platges, per tant no vull animar des d'aquí a la gent a anar-hi. Per mi una platja no solitària és un infern. Em fa ràbia perquè la resta del comentari estava molt bé...! I no tinc la teva adreça per escriure't

Qualunque dijo...

Soy bastante tímido y, al menos de momento, me gusta mantener cierta distancia entre este mundo virtual y el real. Manías mías. Ya me presentaré algún día para que me firmes tu nuevo libro.

Veo que Black Adder hizo la pregunta que la envidia por tu paseo solitario me sugería...
Disfrutala mientras dure, yo en breve me voy a otras latitudes a buscarlas.

Un saludo.

zbelnu dijo...

Qualunque, la pregunta la habría publicado. El problema es que BA decía la respuesta, y me da rabia porque sus comentarios son muy bien recibidos en este blog... Ah,´eres muy dueño de mantener tus secretos.
Me alegro por ti, aunque la sola idea de pasar por un aeropuerto me espeluzna y en agosto más... ya sé que es un momento y que luego te encontrarás en un lugar mejor, tal vez sea mi agotamiento psíquico de estos días, que me impide siquiera considerarlo.

Anónimo dijo...

Soledad de lo bello,
lo puramente vivo,
lo azul que te canta,
sobre el candente silencio
de tus pies entregados
a esa arena de la vida
que te colma.
(A.G.)

zbelnu dijo...

Gracias, A.G., por el poema osado, que entró mientras el sistema me expulsaba a mí de mi blog y de todos los blogs, aunque ´mi expulsión duró sólo unas horas... Ya estoy aquí otra vez, en este sábado silencioso de agosto. Y tu nombre confirmado en la lista del Refugi 307 para el martes 25... ¡Estaba ya lleno!

el objeto a dijo...

parece que hoy se han solventado los problemas de acceso a los blogs, puedes acceder ya?

extraña omisión la de Valerie Powles que comentas, seguro que hay alguna extraña razón,

pensaba en esos lugares cotidianos como las casas, barrios, hasta playas, que para algunos son refugios, para otros prisiones, a veces lugares de paso, de escapada. Me gusta el verano y la facilidad para ir de un lugar a otro, para cambiar de lugar y sentirse más libre

zbelnu dijo...

Problema informático solventado, sí, pour le moment! Porque esos paréntesis nos recuerdan que nada está asegurado!
Lo de Valerie P., por lo que he oído, podría ser que las autoridades prefieran atribuirse las medallas, que a nadie le guste reconocer que sólo los extranjeros, que no han vivido subyugados por la dictadura, tienen el valor, la tenacidad y el impulso para hacer algo así. Que los demás espagnolitos, catalanes incluidos, aunque nos cueste creerlo, hemos crecido en el miedo y sus secuelas, que son la pasividad y el olvido. Que nos educaron para enterrar el pasado y ni siquiera los que tenemos razones para desenterrarlo estamos en las mismas condiciones que ellos, ni tenemos su mirada. Que aquí la gente ha optado por pensar solo en el consumo, despreciar el entorno y enterrar la memoria. Nadie puede saber quién es en esas condiciones, sin entender de dónde viene...
Sí, las vacaciones, la luz, el mar, la movilidad aún existen. Y el silencio de este barrio (aunque se ha ido la mitad que el año pasado y las tiendas sólo cierran 15 días)

Druidhead dijo...

You can never be alone when nature like this beautiful, tranquil beach is your companion.

zbelnu dijo...

But I like silent beaches, to listen the sea and the wind, to read and dream

nomesploraria dijo...

M'he perdut una vegada més les lectures al Refugi :(

És curiós. Fa pocs dies vaig agafar el Montaigne a l'atzar i em va sortir l'assaig sobre el canibalisme i avui em parlat del nostre amic antropòfag. Quines coses.

zbelnu dijo...

No et preocupis, Nmp. Ja trobarem altres ocasions... I sí que hi eres, en esperit. Vas venir en forma d'ocell, el dia de la Lluna plena, el primer...

zbelnu dijo...

No et preocupis, Nmp. Ja trobarem altres ocasions... I sí que hi eres, en esperit. Vas venir en forma d'ocell, el dia de la Lluna plena, el primer...