domingo, 25 de noviembre de 2007

De la escena originaria y el deseo de escritura

Foto: Guillermo Aguirre, Nou llit de la Gilda, 2007

Espero que me perdonarán que tome dos expresiones robadas para utilizarlas a mi aire, desvirtuándolas, como hacen siempre los periodistas (a los que no hay que hacer mucho caso, según dice un artículo de Las Nubes).
A mí me gusta recordar la falsa escena originaria , acto primero de este espacio. La tarde en que mi ya londinense amiga Esther se empeñó en que yo hiciera un blog y yo me estuve resistiendo y forcejeando con el servidor y repitiendo: "¡No puedo!" y "Es imposible", dos frases habituales de mi padre (Cuando murió, alguien me pasó una carpeta de prensa con todas sus entrevistas y no pude evitar reírme al ver que en varias de ellas salía al menos la más impersonal de las dos. "'Es imposible', dijo Núñez..." Aún me pregunto si esa imposibilidad reiterada que siempre le escuché a mi padre estará asociada a mi atracción por las historias imposibles, en muchos ámbitos, y por los resquicios de sorpresa positiva y generosa que implican. Cuando algo es imposible de entrada, y empieza con un no, hay una corriente libre que domina y todo lo que se genere será un regalo inesperado...). Pese a mi rechazo, acabé consiguiéndolo técnicamente, pero todo el tiempo, durante los primeros meses amenazaba a la pobre Esther con abandonar, y aunque ella no ganaba ni perdía nada, simplemente le entristecía que no lo intentase porque estaba convencida de que yo debía tener un blog, y me hablaba todo el tiempo del blog de un escritor inglés gay y transgresor, que contestaba los comentarios, y cuando yo le decía que nadie leería el mío, me recomendaba que tuviese paciencia... (una virtud que yo nunca he tenido). Y de vez en cuando ella mariposea por aquí y me dice: ¿te acuerdas?
Hice el blog para apoyar a mi pobre libro, que nunca tuvo distribución de verdad y quedó limitado a unas cuantas librerías de esta ciudad, y aunque mis amigos madrileños, isleños y de algunos otros lugares del país lograron hacérselo llegar, la presencia era muy limitada. Así que al principio, éste era un blog de opiniones y artículos de prensa ajenos, y sólo la selección de las imágenes era mía. También lo hice para recomponerme en google, ya que la nueva Vanguardia digital había borrado todos nuestros artículos de la red y de pronto era como si nunca hubiera escrito nada, como si no existiese.
Y luego, poco a poco, guiada sin saberlo por el sueño escrito en El cec de l'Odissea, el bloqueig i un somni d'editors, fui descubriendo este extraño género libre, donde puedo hacer lo que quiero, con la sensación de un titiritero o de saltar de pequeña en una cama elástica, una especie de casa virtual y al mismo tiempo una revisitación de las postales que tanto me gustaba mandar y recibir hace años, en la época del correo terrestre.
En realidad, yo tardé mucho en saber algo de mis lectores. Pensaba que los únicos visitantes eran aquellos que dejaban comentarios, es decir, un puñado de bloggers otros que de esa forma me invitaban a ir a sus blogs/casas. Pero empezaba a encontrarme gente, conocida y desconocida, que decía leer mi blog. Una vez me presentaron a una poeta que me preguntó qué tal tenía el diente. Yo no entendía nada, pero ella había leído que en mi viaje de vuelta de Pristina se me había roto uno en el avión. Luego me llegaban emails: "Bel, he leído que tienes gripe. ¿Quieres que te traiga algo?" Hasta que un día puse el contador y me di cuenta de que entraba una media de 200 a 250 diarios y sentí una ráfaga de felicidad. Tal vez, de esos 250 de entonces (hace tiempo que no compruebo), algunos sólo mirasen las fotos o leyesen las negritas, como si fueran artículos de gossip. Tal vez algunos entrasen por error. Tal vez yo misma entrase en el cómputo. Pero aún eliminando todos esos, a mí me parecía mucha gente leyéndome y la idea me producía un efecto balsámico y excitante al mismo tiempo. Un poco como la radio, donde uno habla en la invisibilidad, imaginando, sin saber quién le escucha (no como la televisión, tan extrañamente obvia). Aún ahora, cada vez que descubro que cuento con otro lector inteligente, vuelve la ráfaga. Y en alguna ocasión, hasta me ha parecido que algunos personajes que me leían se guardaban mucho de decírmelo.
Lo cierto es que yo había propuesto una columna en La Vanguardia sobre la ciudad, que nunca fue aceptada. Incluso me había dibujado a mí misma sentada en lo alto de una columna dórica, o mejor corintia. Quería escribir escenas de mis trayectos, hablar de los vendedores que no querían vender, de la antigua cárcel, de los cementerios, de los transeúntes ruidosos, de tantas conversaciones oídas y escenas observadas en la calle, que siempre generan pensamiento especulativo. Quería hablar de lo que me apeteciera. Y este blog ha sido una manera. Naturalmente, tiene algunos inconvenientes que, como en el catecismo, se encierran en dos: no ser remunerado (¡eso me hace sentir culpable porque pierdo el tiempo!) y recibir visitas indeseadas.
Además, yo sólo escribo este blog para burlarme de mi bloqueo, de mi terror a la escritura, que no sabe convivir con mi deseo desaforado de escribir. Los relatos y las historias se apretujan en mi cabeza y pugnan por salir, pero cuando intento abordarlos, algunos desaparecen, se evaporan o rebelan insidiosamente, o bien me plantean nuevos problemas y una marea interna me lleva a abandonarlos con cualquier pretexto. Por eso, esta casa virtual donde escribir y ser leída me consuela mientras tanto. Y a veces pienso que, cuando pase la marabunta de estos días, en que no tengo tiempo ni de respirar, haré una selección de estas entradas y empezaré a proponérselas a algunos editores. Y si me lo publican, tal vez considere que ha llegado la hora de cerrarlo.
En cuanto a la foto, G le compró a Gilda por Internet una nueva cama muy confortable para su vida en el interior (en la terraza tiene dos más resistentes) y la gata, tras un misterioso proceso de inspección y gestos rituales, la ha adoptado felizmente. Cambia de postura con fruición. Duerme aún más profundamente, y cumple la que según una amiga inglesa es la función primordial de los gatos: dormir e irradiar vibraciones armoniosas y de relax a su entorno.

21 comentarios:

frikosal dijo...

Algo mágico tienen los blogs. Te nombran capitán de una barca de remos en mitad del oceano, pero alli te dan la libertad de tomar el rumbo que quieras. A pesar de los inconvenientes. No creo que lo cierres, especialmente si te publican una selección de las entradas.

El tema de la remuneración del trabajo creativo (o de la falta de ella) se va presentando de vez en cuando, como todas las paradojas buenas no tiene solución. Yo creo que lo mejor es ser un aristócrata decadente y vivir dilapidando el patrimonio familiar sin tener que precuparse por el sustento diario ni tener que hacer trabajos ingratos en la sala de máquinas de los buques ajenos.

Lo del gato me lo estoy pensando. Pero en casa impera el caos. Y además, las vacaciones las pasamos en un lugar selvático. Yo creo que alli un gato burgués de piso sería devorado.

zbelnu dijo...

¿Y por qué sería un gato burgués de piso? La mía es callejera, y atigrada, no es un siamés, y aún así, tuve un siamés y le vi cazar un ratón y traérmelo a los pies como regalo cuando vivíamos en un piso bajo. Mi gata, aun siendo una señora gata operada que ya no se juega la vida por las barandillas como antes, aún salta a las estanterías y por las paredes de la terraza a por una lagartija. Si llevas a un gato pequeño a ese lugar selvático, aprende rápido a adaptarse, no es un delfín de piscina. Ya me dirás dónde es ese maravilloso lugar... En cuanto a lo del aristócrata decadente, no hay opción. Primero: detesto los títulos y las casas reales. Ya me gustaría haber heredado de verdad, pero mi padre descubrió el mundo tarde y decidió patearse alegremente todo su dinero, como ya había hecho su padre antes que él. Así que no me quedó nada, ni siquiera una ambición material con el espíritu de julian sorel.

frikosal dijo...

El gato mio sería burgués y de piso por que no podría salir a correr por los tejados, no tenemos balcon ni nada por el estilo. Estaria encerrado todo el dia. Pero aun siendo un gato de calle, alli hay muchos zorros. Y ginetas. Estas bestias salvajes andan por las calles de noche. Un gato, por fiero que sea, lo tiene crudo. Me gustan los gatos grises rusos, algo azulados. Creo que son muy cariñosos.

Yo tambien detesto los titulos, pero si fuera marqués me parece que los podría detestar desde dentro. De todos modos, lo del titulo es lo de menos, lo importante sería estar poder dilapidar la fortuna. Esto debe dar sensación de libertad invulnerable. En casa lo pasaron muy mal, y con toda la razón, practicamente cada dia me recordaban la necesidad de ganarme la vida cuando fuera mayor.

Sale un Sr. por la radio los martes por la mañana, era muy adinerado, su padre tenía chofer y una gran fortuna. Le hacía conducir por el campo hasta que encontraba el lugar con el mejor paisaje para pintar sus acuarelas. "Un poco más adelante..si, aqui, el olivo no coincide con la línea del horizonte. Pare aqui". El era de la gauche divine, uno de los mas eminentes. Director y productor de cine (nada menos), melancólico, gran conversador. Comiendo gambas frescas debe hablar de la revolución. ¿Será feliz?

Busco quien era Julian Sorel. No he leido Rojo y negro, me lo recomendaron. Creo que ya te entiendo. Parece que lo de la fortuna a dilapidar te coloca en la situacion inversa a la suya.

zbelnu dijo...

Exacto, el título es un adorno rancio y encima hay que pagarlo; y a pesar de las antiguas institutrices, algunos son más zafios que un descargador de muelle; el asunto es esa renta que te permitiera vivir sin preocuparte, en fin... No leíste El rojo y el negro? Según Borges es una suerte, porque así podrás leerlo! Stendhal es maravilloso, todo, La Cartuja de Parma, el Rojo y el negro son culebrones en el buen sentido, cuando entras sólo quieres saber qué pasará después, y en las Crónicas italianas, ya se ve que los españoles eran estúpidamente arboricidas desde tiempos inmemoriales... Lo que más les gusta a los gatos burgueses es estar cerca de alguien que lee o escribe y ronronear...

Anónimo dijo...

El éxito de los blogs también depende de los actores secundarios. Y Gilda es una muy buena secundaria.

zbelnu dijo...

Vaya, gracias en su nombre!

zbelnu dijo...

Ah Frikosal, olvidé decirte que a mi segundo gato lo mató un dobberman, le pegó un mordisco en la nuca y acabó con él. En la ciudad también hay peligros

hombredebarro dijo...

Este género del blog es muy interesante y lo que lo hace especial es ese carácter no remunerado que tiene. Les permite a los escritores escribir sin tener oras reglas en la cabeza que las propias. Eso ya es impagable. Y siempre encuentra uno lectores de categoría.

zbelnu dijo...

A veces las reglas y limitaciones ayudan, por ejemplo, la métrica a los poetas, o escribir en otra lengua, o encajar algo en mil palabras...
No remunerado en principio es libre, pero en los demás países europeos, los editores ponen banners en los blogs, eso no necesariamente obliga a más...
Pero para mí, en general es una suerte escribir aquí

el objeto a dijo...

pues a mi esa última función de la cama nueva de Gilda me ha parecido una imagen apropiada para este blog, irradiar buenas vibraciones y relax a su alrededor, como esas ráfagas de felicidad que siento yo al poder leer, responder, visitar, escribir con tanta libertad y generosidad... (hoy me acuesto optimista ;-)

Miroslav Panciutti dijo...

¿Por qué si te publican una selección de entradas considerarías que ha llegado el momento de cerrar el blog?

Stendhal es maravilloso, sí ...

zbelnu dijo...

Pero... si esa es la función que cumples tú misma, cousin V!!! Debes de haber contagiado a mi blog...

zbelnu dijo...

Miroslav: porque siempre me siento culpable aquí "perdiendo el tiempo"; porque me da la sensación de que escribo "aquí" para no escribir "allí" (o acullá, palabra maravillosa porque siempre me recuerda a la traducción de la Alicia carrolliana); porque no consigo acabar mis libros como los "escritores serios", y sobre todo, porque eso es lo que pienso cuando una de las consecuencias que mencioné en el post me agotan.

zbelnu dijo...

Frikosal: lo de la sala de máquinas me recordó a aquella serie de la tv antigua: viaje al fondo del mar, la frase que seguía era, después de un batacazo: ¿han sufrido algún daño?

nomesploraria dijo...

Me alegro de que E, te convenciera. Es un espacio para escribir lo que te dé la gana y cuando te dé la gana.

A mí, el único título de nobleza que me interesa es el de Marquès de l'ou ferrat.

Saluda a E. de part meva. Em va fer gràcia saber que és la E. que vaig conèixer quan vaig dissenyar amb NR, el darrer número de la seva revista VO Fa tants anys d'això...

nomesploraria dijo...

Olvidé el enlace de NR para Esther. Tenemos la foto de la portada y el logo de aquel número.

zbelnu dijo...

Me encanta esa conexión histórica con E., Nmp! Cada vez que hablas aparecen muchas conexiones históricas, no sólo de personas, también de viajes y países que me recuerdan que tú también estabas allí!

El hijo de Tarzán dijo...

Ser famoso y vivir de los derechos de autor..
Buff, esto si que tiene que ser díficil.

zbelnu dijo...

Yo me conformaría sólo con vivir de escritura, conferencias y artículos, sin tener que traducir ocho horas, como suele ser (menos ahora, tiempo feliz, por razones otras)

el árbol de tus sueños.... dijo...

¿a que no sabés por qué calle paso cada día y veo...? y claro, pienso...:-)


un abrazo, bella zbel.

zbelnu dijo...

Podrías avisar algún día y tomábamos un té aquí arriba (no del árbol, sino de mis aposentos)