martes, 8 de mayo de 2007

Vecinos

Foto: Isaïes Fanlo
Cada año, en primavera, una pareja de golondrinas viene al patio de mis vecinos, donde anidan -ellos y sus antepasados- hace mucho tiempo. Curiosamente les gusta este patio ruinoso y tan urbano. Tal vez saben que uno de mis vecinos tiene nombre de pájaro. En ese patio de cocinas y lavadoras, hay unas cuerdas de tender, que no utilizo porque la ropa se ensuciaría con los vapores de las comidas ajenas, pero les sirven a las golondrinas. Se ponen una frente a otra y entablan agudas discusiones.. Cuando me asomo, se callan y me miran, moviendo constantemente la cabeza para adquirir una visión más completa. Si salgo al patio, revolotean y se alejan un momento. Y luego vuelven a sus conversaciones. La gata los observa con nostalgia casi sufriente. A veces la encuentro subida al repecho de una ventana, calculando un imposible ataque. Una vez parecía incluso de acuerdo con la gata vecina, frente a la alada presa.
Debería incluir aquí un texto que escribí de pájaros para leer en la cárcel... tal vez. Vuelvo a enterrarme en una montaña de trabajo imposible. No tengo tiempo de contar aquí lo que querría... más tarde. Son tres semanas de frenesí, y al estrés se añade un forzoso cambio de router que tal vez me deje sin conexión: es duro depender de Telefónica. Los cables de todos los teléfonos de esta casa pasan por mi terraza, como en un pueblo africano. Mientras ningún gobierno obligue a esa gente a reinvertir y les deje embolsarse todo lo que nos quitan, sin límites...

6 comentarios:

la muniequera dijo...

Malditos gatos, siempre pensando sus sigilosas estrategias!

Sobre telefónica, creo que no nos lo quitan, se lo damos! nos hipnotizan cual gato a pajarito con el maravilloso-mundo-virtual-telefónico-al-alcance-de-tu-mano... y luego, zas! nos devoran con sus facturas. Y pagamos.
Si hasta nos convencieron de que es inútil quejarnos, y nos lo creímos también! menuda droga subliminal nos deben chutar entre click y click para que actuemos actuar así de robóticamente... cada mes!

Pedro Ojeda Escudero dijo...

En un balcón abandonado de la casa que está enfrente de la mía han hecho nido un par de palomas. Aunque no tienen el encanto de tus vecinos, el año pasado me entretuve durante semanas asistiendo al crecimiento de los pichones, sus tímidos intentos de volar y su salida del nido. A veces, en estos rincones urbanos, la naturaleza nos salta a los ojos, y nos interroga.

zbelnu dijo...

Ja ja. los gatos... comparados con los de las compañías telefónicas, son espíritus puros...
Pero tengo que contarlo al dorso, hoy me he batido quijotescamente con Telefónica hasta conseguir que me volvieran a dar la conexión, no en 8 días, como pretendían, sino en horas! He acabado exhausta. Y la red de los ordenadores de la casa no funciona...aunque tenemos conexión, no estamos conectados y sí desprotegidos. Veo el ordenador de un vecino en mi pantalla, no he querido mirarlo, pero ellos podrían estar viendo el mío...
Así que prefiero la interpelación de la naturaleza... Ayer filmé a los pájaros, ¿o fue esta mañana?

Valjean dijo...

Muy bien! Dentro de poco colgaré nuevo material sobre las golondrinas que, por cierto, creo que no son las mismas que vinieron la primera vez, hace ya cinco años... un ornitólogo nos dijo que era, probablemente, la tercera generación.

Pero no tienes sólo un vecino. Tus vecinos humanos somos dos.

zbelnu dijo...

Sí, ya me imagino que van viniendo hijos y nietos de las primeras golondrinas...
Ja ja, ya sé que sois dos! Pero si salís los dos! El fotógrafo, pinchando en tu nombre y el escritor, pinchando en "vecino"... No siempre puedo explicarlo todo con detalle...

Valjean dijo...

Pero una cosa era "el fotógrafo", que puede venir de donde sea, y otra "el vecino", que es el que vive al lado. En este caso, hay un fotógrafo, pero dos vecinos.

¡Todo arreglado!