domingo, 20 de diciembre de 2009

A veces

Foto: I.N., Árboles de invierno en Bruselas, 2008
Tengo la sensación de enfrentarme al absurdo inútilmente sin encontrar la salida del laberinto. Se estropeó la caldera de mi casa. Llamé para que me la arreglaran, vino un técnico pero no sólo no la arregló, sino que empeoró, pero él siguió insistiendo en que la caldera funcionaba perfectamente. En otro mundo, pensé yo, porque en éste, la casa se hiela. Me he despertado constipada. Según ellos, todo funciona como debe. Ahora, para que los radiadores se calienten, hay que ponerla al máximo (eso sí, la compañía del gas saldrá ganando), pero en cuanto la bajo un poco de ese máximo, todo vuelve a helarse. No hay término medio y ellos niegan lo que les digo, no escuchan, insisten en que todo está bien y repiten que las temperaturas han bajado, como si yo no me hubiera dado cuenta.
Esta mañana he leído a Célan y he encontrado cierto alivio en su frío otro, en ese Wo Eis ist, ist Küble für zwei (Donde hay hielo, hay frescor para dos)... Ayer estuve leyendo otra cosa para mi ensayo, avanzando lentamente, pensando en lo que yo quería decir.
Sé que esta melancolía que se apoderado de mí esta mañana viene de mi libro, del duelo que implica una vez entregado, del arrancamiento que supone, y de todo eso que hago para escaparme, para eludir lo que ahora me espera, del miedo que me da ese foso de los leones, y también de la añoranza de mi mundo, que desaparece, de quienes me guiaron, y de los árboles, de todos esos árboles de los que habla V. y que aquí siguen arrancando. Sé también que un duelo en diciembre es más difícil para mí, diciembre va asociado a la muerte de mi padre y a todo lo que no pudo ser, a la cobardía y el silencio que se enseñorearon de todas las cosas, a la realidad de mi origen, que es opuesta a esa forzosa felicidad navideña.
Estuve andando y andando obstinadamente en el frío, en busca de mis pensamientos, buscando en las pequeñas luces nocturnas el hálito de algo vivo, las llamas de la fosforera de Andersen, como seguiré haciendo hoy, si encuentro la manera de resistir. Al llegar, la casa helada me recibe como el hielo de Célan, ¿pero qué puedo hacer? Nada funciona y no hay nadie a quien reclamar, todos parecen obedecer a otras razones. Si pese al frío lograse escribir, si reuniera ese valor, si encontrase una vía... Todo parece más posible mientras ando; ayer, la ciudad estaba vacía por el fútbol; seguramente los técnicos de la calefacción también estaban en sus casas, viendo el partido, que es lo único que importa en este país sin memoria. Un titular tendencioso parecía negar perversamente las matanzas franquistas sólo porque no habían encontrado la tumba de Lorca y de los que enterraron con él. "Nunca hubo enterramientos", decía absurdamente, como si el hecho de que no estuvieran allí significara que no hubieran ocurrido. Ese mismo absurdo de los técnicos de la caldera, de los políticos municipales que cortan todas las arboledas porque "no se pueden tocar los parkings" o para construir más. Ayer pasé por otra plaza (con nombre de músico) asolada con sus árboles para construir un inmenso aparcamiento. En ese paseo cometí varios errores. Es como si ahora sólo pudiera agravar la desolladura, llevarme al extremo. Leí de esos indigentes que huyen del refugio pese al frío. La ciudad parece llena de gente que pide.
Yo seguía andando y perserverando en mi vacío, contra el frío, con las botas de siete leguas, buscando la belleza que aún queda, con esa obstinación de la que habla Objeto a, o esa resistencia de la que habla El Pasaeltiempo.

30 comentarios:

delarica@unav.es dijo...

esa imagen de la niña de las cerillas, que cercana la siento: y siempre, más después de leer una entrada como ésta, si esas étincelles bastan o no para llenar una vida, para hacerla vivible, antes de perecer finalmente en el frío de la noche; tampoco está nada claro que ni tú ni yo estemos dispuestos a aceptar el calor de los salones del mundo…
un abrazo

Belnu dijo...

Gracias! Yo siempre le encontré sentido a ese cuento y siempre lo recuerdo en navidad. Es verdad lo que dices de los salones del mundo, y ahora pienso en Los demonios de Von Doderer y en que la palabra light haya acabado por significar banal cuando también significa no sólo ligero y etéreo sino luminoso.

delarica@unav.es dijo...

la verdad es que es bien triste esa traslacióin semántica: ninguno de los grandes filólogos lo hubieran aprobado: la luz es cosa muy seria e importante, es la gran vertebradora de tantas cosas que nos importan

Belnu dijo...

Exacto! Y antes había un encuentro entre los dos primeros significados, porque lo luminoso podía o debía necesariamente ser etéreo... pero nunca superficial

odette farrell dijo...

Sursum cordam Isabel, tengo que regresar y leer con calma tolo lo que has escrito. Te mando un abrazo fuerte esperando darte un poco de calor :)

Belnu dijo...

Gracias, Odette! Yo suelo bajar para volver a subir, como en el agua

el objeto a dijo...

sí, esa obstinación de la que yo hablo es la tú tan bien identificas cuando avanzas entre los árboles, la escritura, las palabras y la memoria. Y es cierto, todo parece más posible mientras se anda, mientras se está en movimiento, salgo pues a por unos tomates para una buena sopa de tomate y cilantro...

Belnu dijo...

Qué curioso, yo iba a hacer también sopa de tomate! Pero he cambiado de opinión al abrir la nevera

el objeto a dijo...

pues ayer una copa de cumpleaños me sentó mal y me tuve que quedar en el sofá malucha... medio reponiéndome, sin sopa ni ná,
aquí en la colina también hace frío,
me gustó tu paseo entre árboles y gracias por el link

Belnu dijo...

Vaya, lo siento, espero que estés del todo repuesta, yo he hecho de tripas corazón y he intentado escribir una escena de agonía y debo decir que he fracasado estrepitosamente, pero me ha servido para recordar otras cosas...

Francis Black dijo...

Hola en la exposición que le dedican a Monzó sales en una foto, es el video de una exposición de fotografías de los años 80, también hay otro video con fotos de locales de los 80, no se si te interesa mucho el escritor pero la exposición es divertida.

Belnu dijo...

Qué gracia! Serán las de María Espeus quizás, de personajes de la movida de los ochenta? Y tú me has reconocido? Iré a verla, gracias, Francis!

Francis Black dijo...

Si es esa , sale Pepon Corominas , el Gato perez,Mariscal...

Claro que te he reconocido, en el video de bares hay algunos que salen en tu libro.

Belnu dijo...

Sí, ahora empezamos la crónica de los ochenta, exposiciones, libros... Me alegro de que sea ésa la foto (podía ser mucho peor! pero no quería ni pensarlo), le tengo afecto a esa foto

Anónimo dijo...

Para crear hay que estar por encima, pero a la vez embarrándose en cierto modo. Como Celan.
Parte de nieve (Schneepart): Ni lavados ni pintados, en el alpende
del más allá: allí, donde nos encontramos, Terrena, siempre,
un tardío elevador de cangilones pasa a través de nosotros, desgarradas nubes, hacia abajo, subversivos silbos suenan dentro con piernas de bufón, la sombra de un vuelo en iridiscente orbe nos implanta en la altura siete, cercana tal tiempo glaciar la pareja de cisnes de fieltro toma rumbo a través de la piedra-icono en vilo..
Y sigue.
iluminaciones.

Belnu dijo...

No me asusta embarrarme ni estar por encima, lo que me asusta es no encontrar el tono, estar perdida, no saber para dónde tirar y entonces sí ser engullida por la parte dolorosa, la misma que produce esa felicidad cuando encuentras el tono, para transformarla, convertirla en materia con la que trabajar. Así, sólo duele. Lo que había escrito no me sirve...
Me gusta mucho Parte de nieve, pero de quién es esa traducción? Perdona mi ojo estrecho de Rottenmeyer, pero "cangilones"... yo buscaría otra palabra. Los que traducimos, los que escribimos, los que trabajamos con palabras (puse esa cita en un cuento y todos se fijan, lo decía una de mis narradoras a un interlocutor americano, I work with words
"yo trabajo con palabras") somos muy maniáticos con ellas...
Mira:
Del mar
Hemos recorrido lo uno y quedo,
nos abalanzamos a la profundidad
con que se hila la espuma de la eternidad--
No la hilamos nosotros,
no teníamos libres las manos.
Quedaron entrelazadas en redes--
desde lo alto tiran de ellas...
¡Ojos cercados por destellos de navajas!
capturamos el pez sombra, ¡ved!

Anónimo dijo...

Sí, es un bello poema largo. La palabra que dices tal vez se deba al espíritu o intención surrealista de Celan, podría ser El traductor es JL Reina Palazón. Y como dices, no todo sirve a la literatura, es cierto. Pero puede servir de otro modo? es una pregunta que me hago. el poema que pones es de C también?
iluminaciones.

Belnu dijo...

Sí, Iluminaciones, RP es un buen traductor, y quién sabe si la palabra alemana... aunque la castellana no me gusta.
En efecto, es un poema de "De umbral en umbral" de Celan, traducido por Munárriz (Hiperión).
Yo creo que casi todo lo vivido sirve para la literatura o para el arte (excepto la muerte que interrumpa la escritura o la creación), aunque sea indirectamente, aunque no puedas escribirlo, aunque sólo sea para dar sombra o insight a lo que sí puedes escribir.

frikosal dijo...

Desde luego el titular de Lorca parece de La Razón.. no se como lo han hecho de esa manera, seguro que no es casualidad pero no lo entiendo, como no sea que anden metidos en sus luchas que se nos escapan a la gente normal..
Por lo de la calefacción, yo he tenido una lucha parecida con los mecánicos del coche pero al final -pagando- se ha arreglado. Ánimo !

Bel M. dijo...

Ésa es la peor de las nostalgias, la de lo que pudo ser y no fue, y por eso irremediable, y por eso tal vez inevitable, de vez en cuando, que vuelva, y le haga a una arañar las paredes de rabia y de impotencia, pero luego se va y vuelve la esperanza, esa luz etérea...

(Lo de superar la impotencia con el técnico de la caldera, eso sí que es difícil)

Un abrazo cálido.

Belnu dijo...

Yo escribo de mis forcejeos con lo real y así se me pasa! Esta mañana he llegado a un acuerdo con otro técnico de la calefacción que me ha sugerido un método algo más "científico", y a pesar de su arrogancia (es gracioso que uno pueda creerse tan sabio siendo técnico de calderas) y de que para él hoy hace tanto frío como ayer (en mis termómetros no es así) y que afirma que yo no podría comprender un termostato, parece que algo hemos mejorado...
Bel, no te preocupes, yo sólo araño las paredes del blog y suelto un par de bufidos, luego todo se evapora, paseando, visitando amigos, etc...

megan dijo...

preciosas las fotos blanco y negro y luz y sombra de los últimos posts! ¿incluirás fotos en tu próximo libro?

abrazos desde tokio,
megan

Belnu dijo...

Tokio! Megan, qué suerte, yo que vuelvo a sumergirme en la lectura de Natsume Soseki, siento nostalgia de ese mundo...
Sí, uno de mis libros próximos lleva fotos, aunque en este momento lo veo todo tan incierto... veremos. Un abrazo y gracias!

Icíar dijo...

Muy bonito todo. El cuento de la fosforera... tengo el recuerdo de que al final muere por un acto altruista, creo que para calentar un árbol, pero no lo recuerdo. Te queda en la memoria, aunque más la impresión, la sensación de lo que te produjo. Es de esos cuentos que como 'el príncipe feliz' quisiera volver a leer. Y me viene a la mente Danny kaye, ¡Cómo me gustaba de pequeña¡

Me encantan las palabras que te dice Álvaro,

Icíar dijo...

(Me viene a la mente Danny Kaye porque recuerdo el papel que hizo interpretando a Hans Christian Andersen)

Belnu dijo...

Esos son cuentos maravillosos se quedan ahí grabados. Esa niña estaba en la calle muerta de frío e iba encendiendo las cerillas para calentarse; veía en ellas lo que soñaba, un árbol de Navidad, una mesa maravillosa y cálida, y en la última veía a su abuela, que había muerto hacía poco y le pedía que la llevase con ella, y cuando la encontraban alguien decía que habría muerto de frío. Hay un cuento de Jean Rhys que es como el reverso cruel de ése, diría yo, aunque no pasa en navidad, pero sí con frío, Sleep it off, Lady, se llama, si no recuerdo mal. Es brutal. Yo me he sentido muchas veces como esa fosforera, sobre todo en navidad, y hace un momento me ha pasado algo que me lo ha recordado aún más, aunque casi se parece más al cuento de Jean Rhys, sólo que yo de momento puedo levantarme, sacudirme el polvo perversamente "navideño" y seguir...

Belnu dijo...

Sí, Icíar, las visitas de Álvaro son una suerte!

Belnu dijo...

Claro, no me acordaba que fue él!

Icíar dijo...

Buscaré también ese cuento. Me 'pirrian' esos cuentos tan emotivos, y sin embargo 'nada cursis'

Belnu dijo...

Ahora están traduciendo y reeditando a Jean Rhys en Lumen; no sé cómo será la traducción. Lo mejor de todo es Ancho mar de los Sargazos, la novela, es magnífica, no sabes hasta qué punto. Y luego sus cuentos (en anagrama había publicados unos pocos "Los tigres son tan hermosos") pero no los mejores ni todos. También me gustó mucho After leaving Mr. McKenzie...