sábado, 12 de diciembre de 2009

En La Central

Foto: Joan Comas. Detalle del público durante la presentación (11/12/09)
Ayer presentamos mi libro Algunos hombres... y otras mujeres. Para mí fue un acto emocionante. No pudo venir Carles Hac Mor, y le sustituyeron, en un arranque generoso, Elena Vilallonga y Antoni Clapés. Estaba lleno de gente, o eso me pareció a mí. Un público ilustre, atento e inteligente. Como dijo Álvaro de la Rica, se aprende a interpretar los silencios y el de ayer era el silencio de un público de lectores, que entendía de lo que se hablaba y estaba interesado, con humor y cierta calidez afectuosa.
Empezó Elena Vilallonga, que es una lectora refinada, de Ginzburg, de Agota Kristoff, de poesía recóndita y que mostró su punto de vista cinematográfico (sin decirlo; fue Antoni Clapés quien habló del carácter cinematográfico de mi libro), hilando poéticamente imágenes de mis cuentos con poderosas metáforas suyas, y describió mi libro como a mí me gusta pensar que es (incluiré su texto aquí) y como dijo Lydia Oliva, escribió un cuento suyo que explicaba los míos.
Luego siguió Álvaro de la Rica, que hizo una presentación brillante, diría que estelar, arriesgada y osada, mostrando su conflicto con el libro: cómo le había interpelado y desconcertado, cómo lo había descubierto casi al final. Y acabó defendiéndolo de forma valiente y generosa (Malheureusement no podré incluir aquí su intervención, que preparó en forma de notas, con sus tablas de Herr Professor). Y acabó Antoni Clapés, que había leído el libro heroicamente en un día e hizo inteligentes y certeros comentarios fragmentados, como pensamientos que iba mandando al aire sobre los cuentos, y al mismo tiempo los situó con precisión, justeza y pocas palabras, y mostró su finura de lector con mucho poso (colgaré su texto aquí).
Alberto Hernando, que estaba entre el público, intervino respondiendo a Álvaro de la Rica y añadió a su lectura subjetiva y colorée otros factores que están en el libro y que a mí me importan, abrió otras puertas: no es una novela, son cuentos y cada cuento es autónomo, precisó. Es importante la topografía de los lugares de esos cuentos, como la crónica de los setenta y ochenta que, según él, ha abierto mi libro y tal vez dé paso a otros libros sobre el tema, del mismo modo que un libro abrió un día la vía a las novelas sobre la Guerra Civil...
Yo he querido contar en ese libro la historia de un extravío, una cara oscura del libertinaje o un reverso femenino del donjuanismo, donde la narradora no siente que conquista, sino que busca, en la multiplicidad de sus encuentros, curar una herida, descubrir una respuesta en los otros o restaurarse... lo que finalmente sólo conseguirá a través de la literatura (gracias al invisible análisis). Yo diría que en cada uno de los cuentos están presentes las claves de ese extravío y en cada uno de ellos está ya implícita la mirada del presente. Obviamente, la estructura de los cuentos es implacable y no admite juicios de valor, explicaciones: eso obliga a dramatizar, mostrar con escenas o algunas frases, y esas frases y escenas están allí, en cada cuento, yo las fui poniendo, y al leerlos en voz alta siento una vibración más intensa en mi voz al pronunciar algunas de esas frases, me siento feliz de poder decirlas, esos comunicados o cartas al mundo. Creo que el libro es al mismo tiempo muchas otras cosas y la alusión al paisaje es vital, esencialmente urbano (aunque también de Cadaqués o Figueres). Ese paisaje sirve para metaforizar o simplemente muestra el dolor de la pérdida de todo lo que el cemento y la corrupción nos han arrebatado, la traición a la historia y a nuestra memoria, la degradación de nuestro mundo, la generosidad que nos ofrecía la ciudad en esos rincones libres de los que podíamos apropiarnos y que esa maquinaria de lo corrupto nos ha ido sustrayendo. Y también hay en el libro muchas otras interrogaciones, y nada podría entenderse sin el humor ni la ironía.
Ayer no dije nada de esto. Como toda intervención, leí un cuento, "Estrenos", sobre algunos personajes de lo que se llamó la movida madrileña. Creo que mi lectura no fue casual, y sé que al menos algunos captaron la vibración y la gradación de ciertas intensidades, lo que procuré transmitir, como quien canta una canción que ha compuesto. Ese cuento que leí contiene justamente un párrafo clave para mí, algo que yo necesitaba decir en público y que está entre las páginas 138 y 139. Al acabar, estuve firmando un montón de libros.
Para mí, la presentación es un ritual necesario y feliz, pero la de ayer me resultaba muy difícil. Yo construyo un libro, una serie de historias para contar algo, pero esas historias las compongo con trozos de material más o menos autobiográfico, y aunque lo que cuento no es mi vida, sino fragmentos de lo que ya era una memoria reescrita y distorsionada a través del tiempo, recombinados, transformados y fuertemente ficcionalizados, sé que puede parecerlo, y en ese sentido me sentía más expuesta que otras veces, sobre todo por algunos de los temas. Creo, estoy segura de que en mi libro sí hay ideología (acaso demasiada, a veces), sí hay análisis y evolución, pero intento seguir la enseñanza de Shalámov (nunca en sus magníficos Relatos de Kólyma hay una queja, una denuncia, una acusación, explicación o moralización de lo que ocurre, sólo muestra de forma realista los gestos y las palabras de esos presos siberianos), las enseñanzas de Chéjov, de Carver, de Maupassant, de Colette, de Ginzburg, de Flannery O'Connor (Elena dixit) y tal vez de Bolaño, por poner unos pocos ejemplos.
Al acabar, unos cuantos nos fuimos a cenar, y lo pasé muy bien, aunque seguía con el estómago cerrado como una piedra, como el pobre lobo del cuento de Grimm. Hoy me he ido restaurando y ahora pienso en esa presentación de ayer con una rara mezcla de emoción y felicidad agradecida.
Quería poner aquí el comentario que me mandó anteayer un amigo blogger, lector y escritor, que me hizo ilusión recibir:
He terminado de leer tu libro, y con el cadáver todavía caliente de su lectura te escribo. Vaya por delante mi enhorabuena. Como asiduo lector de tu blog conozco de cerca tus desvelos de escritora, esa gozosa mezcla de orfandad y fanatismo en el que a menudo pareces encontrarte; orfandad porque no se alcanzan seguridades con la escritura, más bien se exploran incertidumbres, y fanatismo porque sin esa mezcla de entusiasmo y delirio no se puede escribir. Te animo a seguir ese camino que te has trazado, contra todo y contra todos, si es preciso, un camino que, como ves, va dando ya sus frutos. Tu libro de relatos me ha recordado aquel poema de Villon, Ballade des dames du temps jadis, aunque creo que en tus cuentos no son tantos los hombres como las nieves de antaño. Me gusta esa exploración del pasado, que es tanto como decir su restauración; se ve desde el principio, cuando describes minuciosamente esa casa de pescadores y al final dices “aunque yo apenas percibía nada de todo aquello”. En ese primer párrafo está contenido ya todo el libro, como queriendo decir que recordar es, precisamente, percibir. Hay un cuento que, a mí particularmente, me fascina. Se trata de “La lechuza”. Me encanta el simbolismo de esa lechuza, es como un oráculo que pesa sobre la relación entre los dos personajes del cuento, y que reaparece al final, como una evidencia clara que sin embargo no llega a desentrañar el enigma. Técnicamente me parece el mejor relato de un libro que, por lo demás, está lleno de gozosas epifanías. No sé cuánto de autobiográfico hay en el libro (tampoco eso es lo que me interesa como lector), pero te confieso así, sottovoce, que por momentos me sentí abrumado ante ese torrente de vida. Es una sensación inquietante, lo confieso, me recordó al malogrado de la novela de Bernhard, aquel pianista que dejó de tocar después de escuchar a Glenn Gould, y que al final acabó suicidándose. Ante la intensidad de lo narrado, la vida de uno parece muy pequeña. No sé, los buenos libros siempre me han dejado ese poso inquietante, así que espero que te lo tomes como un elogio. No sé qué más decirte, si acaso darte las gracias por escribirlo. Puedes estar orgullosa, es un buen libro, al que le deseo una larga vida en las librerías, a pesar de que el ciclo editorial suele ser muy corto. Días atrás decías en tu blog que sentías haber llegado tarde a la escritura… Bueno, después de tres libros en apenas un año creo que ya te has puesto al día ¿no?. Recibe un fuerte abrazo. Suerte en la presentación JML

42 comentarios:

frikosal dijo...

"Ante la intensidad de lo narrado, la vida de uno parece muy pequeña"

(Sonrío) Esa es también mi sensación en este momento, después de leer los dos primeros cuentos.

Felicidades por el libro y por la presentación (aunque debo confesar que en algún momento me costó seguir a Álvaro)

frikosal dijo...

Quiero decir que me costó seguirle a causa de mi ignorancia, claro.

Belnu dijo...

Me alegra mucho que lo leas, Friks. Un detalle anecdótico: dice Elena que salen muchos animales, que parece un bestiario, caballos, lechuzas, ratas, pájaros...

Belnu dijo...

A lo mejor fue la sonoridad de la sala.

frikosal dijo...

No que va, soy yo que solamente conozco el 1% de las referencias que dais (y dije Álvaro pero hubiera podido comentarlo en general, he mirado muchas veces su blog y me pasa lo mismo, en cambio me interesa mucho lo de Kafka y el holocausto por ejemplo, pero yo estoy en otro mundo).

Ojo que no es una crítica, una auto-crítica si acaso. En fin, disculpa el cambio de tema.

Belnu dijo...

Álvaro es un sabio, lo ha leído todo, es espectacular, y su libro de Kafka es precioso, no creo que te costara nada seguirlo, pero bueno, tú tienes esa humildad de la que habla T.S. Eliot y que para mí es una condición de cultura. Los verdaderos ignorantes no se dan cuenta de que lo son. Si uno es consciente de sus propias lagunas, al menos puede escuchar, aprender, tener la suerte y el placer de leer por primera vez a los mejores, etc. El mal de este país es esa arrogancia de los que menos saben y creen saber. Yo sé que soy infinitamente ignorante y al lado de personas como Álvaro lo compruebo todo el tiempo. Y si hablásemos de ciencia entonces diría que soy completamente analfabeta.

Belnu dijo...

Ah, en cuanto a "la intensidad de lo vivido", yo creo que es más bien la intensidad con la que yo vivo cualquier cosa, incluso las que no he vivido. Aunque también puedo decir que soy más viejuza que vosotros

frikosal dijo...

Me río.. cuando yo tenía 18 años estaba diseñando un ordenador, también era intenso, fue una extravagancia descomunal que nadie entendió, pero ahora creo que hubiera debido estar en las calas de Cadaqués. Habría que tener más de una vida y poder variar.

Belnu dijo...

Y yo debería haber estado con ese ordenador, o en mi caso, debería haberme quedado bajo el paraguas de la Universidad y haberme hecho lectora en una universidad extranjera. Mis opciones vitales solían ser equivocadas, pero esa hilera de equivocaciones son en cierta manera materia literaria

el objeto a dijo...

No sé por qué me sorprende tanto, ya que eres una excelente, extraordinaria crítica literaria, pero lo que has escrito sobre tu libro me ha conmovido y me parece de una lucidez y una justeza casi imposibles cuando uno habla de sí mismo o de su propia obra, una proeza. Parece que esas entrañas que tan bien explicas permanecen inconscientes y opacas al artista, y en cambio tú con tu insight eres capaz de estar dentro (como escritora) y fuera (como analista) al mismo tiempo. Te admiro.
La presentación del viernes fue un acto especial, a la altura de tu libro, fue múltiplie, generoso, cálido, emotivo, dejó espacio y silencios para que los asistentes sacáramos nuestras conclusiones y creáramos nuestras propias expectativas respecto a la lectura.
Me gustó mucho la presentación de de la Rica, ya os lo dije muchas veces,
y me ha encantado lo que te escribe este blogger, estoy muy de acuerdo con todo lo que dice. No hay garantías, la literatura no está ahí para eso, pero a ti te ha supuesto un lugar luminoso en el mundo, un camino, y ese llegar tarde al que a veces alude parece que se desvanece, como decía Badiou en el ensayo sobre el amor, se trate quizá de descubrir una temporalidad nueva desconocida. La tuya también es una aventura audaz y obstinda.

Yo estoy segura de que este libro tendrá una larga y excitante vida llena de matices en manos de tus lectores.
ESpero con ansias estas navidades para poder entregarme a la lectura,

felicitats!

Ephemeralthing dijo...

friko-zbel: ¡qué diálogo!, erupción de ideas, y emoción, en la "calma" dominical. Por lo menos la que me ha provocado el leerlo. Gracias.
Uno no sabía muy bien lo que iba construyendo en los años jóvenes, pero sea lo que fuere ahí está la memoria para entender lo que es ahora aunque la sensación de aleatoriedad y casualidad no ha desaparecido, más bien incluso se ha intensificado,

Belnu dijo...

Oh, yo sí que me he conmovido, gracias, Objeto a! Yo normalmente no sé nada de lo que escribo, o lo sé sin saberlo, pero no sé formularlo en palabras: es sólo cuando otros dicen cosas (y disiento o no), entonces puedo yo darme cuenta de lo que no encaja y de qué era lo que quería hacer. Así que escuchando a Elena, a Antoni y a Álvaro encontré la explicación, pero en eso tengo gran desventaja con los escritores que planifican y saben de qué escribirán... yo no sé nada del futuro, sólo après coup...!
Ojalá que sí, que esos cuentos, como los muñequitos de la portada, vivan su vida y me traigan algún regalo para sostenerme un tiempo más... Gracias por ese comentario generoso e inteligente.

Belnu dijo...

Gracias, Eph, por la parte que me toca! Todo este feedback es muy importante para mí, poner los cuentos en circulación, escuchar en voz alta aquellas lecturas de los que me presentaron y leer ahora vuestros pensamientos sobre lo vivido y recordado, sobre las opciones vitales, sobre el azar tiene una resonancia especial, un poso necesario para seguir escribiendo

Icíar dijo...

A mí me pasó algo curioso con el libro. Lo empecé a leer, y me lo llevé de viaje a Córdoba. Allí lo terminé. No me suelo despertar por las noches, duermo de un tirón, y esa noche, me despertaba a saltos, y cogía el libro....hasta que lo terminé. Me gustó.
Me pasa también lo que a Frikosal, me pierdo con las referencias literarias que se dan en los comentarios que se hacen del libro, sin embargo, la sensación que se me quedó, es la que aquí dice Isabel, esa historia de un extravío, la búsqueda en la conquista, ese mirarse en el espejo de los demás, pues el reflejo que proyectaba era una cura ante una imagen propia distorsionada por las heridas.
En fin, para mí ha sido un libro valiente, atrevido y sincero.

¡Enhorabuena! Ahora ya todo lo que publiques lo compraré y leeré.

Tengo una curiosidad, sobre el uso de la conjunción 'y' que casi desaparece conforme avanza el libro, creo que viene del inglés, pero no lo sé ¿es así?

Por cierto, me estoy leyendo 1984, un regalo de uno de los personajes a la narradora de cuentos.

Besos

Belnu dijo...

1984 es maravilloso, deberías leer el magnífico prólogo de Thomas Pynchon comparando la perversión del lenguaje que Orwell inventó en el libro con lo que luego hizo Bush, y explicando que Orwell estaba a la izquierda de la izquierda y criticaba todos los totalitarismos.
Dos aclaraciones: el uso de la y que yo hago en ese libro no tiene nada que ver con el del inglés, lo cual sería un fallo de sintaxis, pues ellos la usan como nosotros la coma, y en una sucesión o una enumeración, donde nosotros ponemos comas, ellos ponen y. No, mi uso deliberado de las y servía para expresar una acumulación de circunstancias, de cosas... Y la segunda, nada de "conquista", en mis narradoras no hay tal conquista, no existe ese sentimiento, sólo encuentros.
Muchísimas gracias pro tus palabras, siento haberte desvelado con mi libro, pero me alegra que quisieras seguir (aún con nocturnidad)!

Qualunque dijo...

Enhorabuena, me gustó mucho la presentación aunque tuve que salir apresurado a otras citas.

Como se ha dicho por aquí también me sentí pequeño, al fin y al cabo uno no es más que un aspirante a lector (y a tantas otras cosas).

Lo dicho, un placer escucharte.

Belnu dijo...

Gracias, Qualunque! Aspirante a lector! Humility is endless!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Qué cierto es aquello de que las miradas de los otros nos recomponen, así como la propia experiencia vista en el tiempo, no reconstruye y transforma poco a poco. Y entiendo la necesidad de esa exposición literaria, de contraste, para saber que uno no lo imaginó o lo transformó solamente según su mirada, esa necesidad literaria y vital. Uno sabe lo que le pasó, pero al mostrarlo, se nos devueve más luminoso y esclarecedor. Enhorabuena por esa bella presentación.
iluminaciones

Belnu dijo...

Gracias, Iluminaciones! Es como dices. Hay ese algo que pasa por la mirada del otro, ese juego de espejos que necesitamos algunos para entender(nos) para ver(nos), para repensar incluso la memoria.Ojalá te gusten los cuentos

nomesploraria dijo...

M'ha agradat moltíssim. Quina nostàlgia.
Hagués llegit més i més i més.

Belnu dijo...

Me n'alegro moltíssim, Nmp! Ja ho sé, tu hi eres, a molts d'aquests llocs hi eres...

nomesploraria dijo...

Parles d'un temps especial per a mi i per a molts que el vam viure.
Tot canviava massa de pressa. Recordo algú comentant a Eina just a l'any 79 o 78 "¿te acuerdas cuando llevábamos el pelo largo? A mi em va costar tallar-me'l i em va costar engegar a dida tantes utopies. No entenia els nous temps, ni la música (disco, quin horror) ni la gent jove repentinada, ni la modernitat mal entesa.
Van tancar el vell Zeleste i tots els llums van deixar de ser càlids, van desaparèixer les penombres i vam enfortir els verins.
I tot això i moltes altre coses ho he llegit al teu llibre, Isabel

Belnu dijo...

Sí, algú ho havia de començar a escriure. Jo crec que molta gent de la nostra generació podria trobar algun tros d'ella mateixa; si arribessin a saber del llibre

Anónimo dijo...

Isabel,
Mis preferidos el de Cadaqués (Ida y vuelta), el de los 18 años (otra vez Cadaqués), el de los caballos (desboque total) y cómo no, el de la Lechuza!
La lechuza volando, con aquel silencio de la noche sus alas blancas, su magia, su textura, la podía ver y oír, el golpe surrealista del padre...
Los caballos, otra vez la textura de sus crines, la carrera liberadora… el Ecuestre (yo también iba), la sensación de estar en medio de la pista con el caballo y sentir una emoción muy fuerte (la comparto por vivida).
Me encanta el planteo valiente de la mujer conquistadora, muy poco habitual por cierto.
El lenguaje comunicador, sencillo y penetrante que no te deja, viajes iniciáticos muy relacionados con el movimiento y el despegue…. Luego el aterrizaje.

He pasado muy buenos ratos, una vez más Felicidades y gracias!!
Ratachina

Belnu dijo...

Gracias, Ratachina, por tu lectura y las épocas y lugares compartidos. Yo creo que mis narradoras no sienten que conquisten nada, sólo buscan esos encuentros para restaurar sus heridas, para verse en la mirada de los otros, para compensar la visión monstruosa y el maltrato de la infancia. Por eso me parece un reverso de don juan... Gracias!

Anónimo dijo...

Aquest cap de setmana m'he llegit la meitat del llibre. Hi ha ambients que se'm fan tan familiars! M'ho passo molt bé llegint-lo, hi ha molta teca. Et trobo molt agosarada d'explicar(-te) tant, i realment és una manera de reviure la vida, no? Aquesta frase que avui posa el Hobby Horse al seu blog, de la Clarice Lispector, "escribir es prolongar el tiempo, es dividirlo en partículas de segundos, dando a cada una de ellas una vida insustituible", és una bona definició per a tota escriptura, però més encara per a la teva, diria.
D.U.

Belnu dijo...

Gràcies, D!
Ja ho he dit aquí, que jo no explico la meva vida, sinó que faig una història juntant trossos d'aquí, d'allà, propis i aliens i inventats. Ja sé que l'efecte sembla directament autobiogràfic, fins i tot gent que ha viscut alguna situació d'aquestes vol corregir els seus records per creure's el conte, com si la lletra impresa fos decisiva, com si intuís que la veritat és en la ficció. Quan vaig fer CRUCIGRAMA les meves germanes em van dir: No recordava això o allò del pare... I eren coses inventades!

Anónimo dijo...

El cuento "La lechuza" es muy bonito, tiene mucho de mágico y es a la vez extraño. A mí me daba la sensación de estar debajo de los chopos y que la lechuza casi me tocaba con sus alas. Empiezas a leer y no lo puedes dejar.

Belnu dijo...

Gracias, Anónimo, espero que sigas leyendo...

frikosal dijo...

A mi de momento el que más me ha gustado es el de Puig Antic, además de lo literario me interesa la descripición del ambiente de aquella época (como alguien ya dijo en la presentación). Me ha impresionado la escena de la discusión sobre Picasso, que me recuerda la vehemencia de algunas discusiones con amigos, pero sin la frase final, claro. También eso de los programas de cada grupo y la disciplina, interesante y revelador. Una época y un ambiente que me parecen fascinantes.

Bueno, y el primero, el de Cadaqués y Souvenir.. lo estoy disfrutando mucho, como tengo poco tiempo a causa de la gripe informática que estoy pasando pues leo un poco más despacio de lo que yo suelo hacer y las historias se me quedan revoloteando por la cabeza, lo de las recetas que por si solas tienen un efecto, lo de 1984, lo de que si alguien no está en la red parece como si no existiera, el octalidon, el padre, la tía etc etc

Belnu dijo...

Me gusta mucho cómo lo comentas, Friks! A mí también me gustan esos dos cuentos "políticos", que no gustaron al librero de la calle Berlinès. Pero cada uno lee cosas distintas! La visión más unánime es que este libro supone un gran avance respecto a Crucigrama (y es de esperar, de 2005 a ahora), con esa sola excepción, por ahora... Yo sé que esos dos cuentos abren un camino para contar esas atmósferas, como Souvenir y Veraneo (con Just in Time) abren el camino de la adolescencia revisitada. Son hilos posibles... Alguien me trajo un libro de la historia de las Joventuts Comunistes y me dijo: "Amb la condició que en facis una novel·la". Lo cual es imposible para mí, que nunca haría nada planificado y muchísimo menos por encargo! Tengo que devolvérselo. Y sin embargo... (Sarinagara)

Belnu dijo...

Una gripe informática?

frikosal dijo...

Gripe informática, era una broma: quería decir virus, es horrible !
Y una conversión (un poco irónica) a una nueva fe :)

A ver esa novela, tu que viviste ese periodo.

Y la otra, la que está en marcha, que me da la impresión que es la gran pieza que falta en todo este puzle, y que espero poder leer. En los libros de Agota Kristof (o como se escriba) parece que la clave de todo su mundo está en la infancia, que aparece muy deformada pero que debe tener su base en lo vivido, y después los otros dos pierden intensidad en la trama (en mi opinión), y yo creo que si tu vas hacia atrás podrías lograr lo contrario. ¿No tendrás una hermana gemela ? Lo digo de broma y en sentido figurado, pero creo que esa es la clave.

Se me olvidó en el otro comentario: fantástico el retrato del padre que va emergiendo a partir de los diferentes fragmentos.

Yo lo veo muy interesante este libro, por muchos motivos, y espero que tenga el éxito que se merece.

Todo lo anterior, como siempre, desde mi ignorancia pero con toda sinceridad.

Belnu dijo...

Sí, es verdad lo que dices de Agota Kristof, no sé si me pasaría a mí, salvando las distancias, porque me resulta mucho más difícil encontrar distancia en aquello y librarme de la autocompasión (mi yo literario adulto no me da ninguna pena, siempre tiene sus recursos, pero si imagino una niña de 2 a 11 años maltratada con violencia y con la complacencia generalizada, me cuesta más) o acoger afectuosamente a ciertos personajes de entonces (Rottenmeyer). Y también lo vivo como material radiactivo o territorio minado para mí misma, que sigue doliendo...
Y esa conversión a una nueva fe??? Una nueva fe informática, entiendo?
De esa figura del padre me habló también L.O., según ella está muy presente y debería haberle dedicado el libro, y yo que ni me di cuenta...
Tu perceptividad o tu sensibilidad o tu manera de leer no es ignorante, sino refinada y aguda. Tu estás acostumbrado a ver lo que los demás no ven (esa expresión inteligente de los ojillos de una araña). Y tienes talento literario, siempre te lo digo.
Por eso agradezco aún más lo que dices de mis cuentos.

Anónimo dijo...

He leído lo que dice Elena V., lo clava.
Es verdad está lleno de bichos por eso me gusta tanto esa faceta tuya observadora de la naturaleza… entre otros bichos los ojos de simio (y las orejas) de Arias Navarro, je, je. Y una época, la que recuerdo perfectamente, me resulta de lo más próxima, no he leído nada antes en que me identificase tanto con esos años. Lo de la mujer conquistadora no es tanto como tal, sino la manera que tienen los personajes femeninos de relacionarse con el otro sexo, sin exponer tanto su parte afectiva, más propia de un universo masculino. No sé, hay algo aquí que me suena novedoso.
Hay muchas cosas divertidísimas como la velocidad con el coche y el carnet de conducir, la música a tope en casa del padre que no dejaba dormir a las hijas, el amigo torero del niño, el amante que abre la puerta solo en camiseta, los celosos que se apoyan en el interfono, ¿cenamos o follamos?, etc.
Muy bien, muy bien.
Ratachina

Belnu dijo...

Gracias, Ratachina, me alegro de que haya tantos detalles que te gusten. En cuanto a la época, alguien tenía que empezar a hablar de entonces, dijo el crítico Alberto Hernando en la presentación que este libro abriría el camino a muchos otros sobre esa época y eso me hizo ilusión...

Icíar dijo...

¿y qué me dices del 'souvenir' del dibujo de la rata?

Belnu dijo...

No entiendo la pregunta, Icíar. ¿Te parece eso un anglicismo?

Icíar dijo...

Jajajaja (Seguía las alusiones de Ratachina)

Belnu dijo...

Ja ja... sí, Elena dijo que había un bestiario en ese libro...

megan dijo...

Felicidades, Belnu! Quería mandarte unas preguntas sobre un artículo que estoy intentando escribir por si tienes algo de información. Estoy buscando información sobre medianeras (http://megansaltzman.blogspot.com/2007/10/bared-walls.html) y lo que uno llama "caparazones" (http://www.flickr.com/photos/98159844@N00/2754452640/in/set-72157600934192576/) y quería saber si en tus lecturas literarias has encontrado alguna representación de ellas? La verdad es que he encontrado muy poca información, pero las fotos que saqué en Barcelona me dan suficiente para escribir sobre las historias que cuentan y los problemas sociales que reflejan...

Muchas gracias por adelantado. Espero que todo esté bien y que disfrutes de las vacaciones de invierno!
megan
meganazulejo@gmail.com

Belnu dijo...

Gracias, Megan! Medianeras? Mm, lo miraré y pensaré, debería de haver, sí...