domingo, 23 de noviembre de 2008

Un paréntesis

Foto: Linda Danz, Back Garden, 2006
Entre tanto mensaje y artículo apocalíptico y creíble, tengo la sensación de que éste es el paréntesis que me queda antes de que llegue mi hora, me vuelva indigente o aprendiz de okupa y tenga que sobrevivir sin mis libros, usar cartones para el frío, huir de skins atacantes y guerrear por el agua en un mundo sin árboles. Los periódicos apenas ayudan (excepto VM y algún que otro artículo, vean mi Polis de hoy), y tengo unos cuantos amigos que echan leña al fuego, dos que siguen las teorías de la conspiración, uno tremendamente pesimista, otro paranoico, en fin, que yo intento disfrutar del tiempo que me quede antes de que se cumplan todos esos vaticinios, que tienen una base real indudable.
Anoche vi, gracias al blogger Eph, que me la recomendó, una película maravillosa de Rohmer que ya anticipaba todo esto, L'arbre, le maire... y donde un personaje dice esa frase magnífica de que la abolición de la pena de muerte debería excluir a los arquitectos (y lo digo metafóricamente, porque para mí, defender la pena de muerte es lo mismo que apoyar la ley del Talión o el Código de Hammurabi). Yo encerraría a esos arquitectos y constructores (y los alcaldes y políticos corruptos) en un lugar donde no pudieran destruir ni destruirnos más de lo que ya han hecho. ¿Han visto, por cierto, que ahora se disponen a destruir el yacimiento arqueológico de Numancia rodeándolo de hoteles y centros comerciales? Así es nuestro país, siempre demostrando su burramia, gracias a los 40 años de dictadura que destruyeron el espíritu general.
Gracias al Librero de la calle Berlinès, estuve contemplando imágenes de la Barcelona de antes, maravillada de la frondosidad del "Salón de Sant Joan" (Passeig del Triomf) y de la plaza Tetuán, de las casitas y prados de Muntaner, de los palacios magníficos que había por todas partes, y los hoteles y cafés esplendorosos que han ido destruyendo con saña analfabeta. Lástima que pocas veces señala cuándo se destruyeron esos edificios. Con ellos, Barcelona sería tan hermosa e interesante como tantas ciudades europeas, que los han conservado. Llegué a la conclusión de que el espíritu destructor y arboricida viene de lejos, como ya explicó Stendhal. Pero qué agradable paseo por esas páginas... Ya tengo conmigo un ejemplar del libro El secreto del cristal, del cual el librero de la calle Berlinès es coeditor y que tiene un pintazo...
Sigo leyendo a Isabelle Eberhardt y me fascina esa atmósfera pre-islamista del mundo musulmán, donde la religión es sólo una espiritualidad construida a base de rituales (el muecín, los rezos) y de frases hechas que la gente pronuncia cuando algo le ocurre, como el beduino que, admitiendo su pobreza, exclama "Elhal-hal Allah!" con esa ele casi catalana de los árabes, y que significa "La suerte pertenece a dios" (En ese contexto no parecía un fenómeno opresivo que impidiera vivir a las mujeres ni sustrajera toda libertad, como es ahora, sino que evocaba más bien el encanto de las Mil y Una Noches) Como aquella escena (del espíritu budista) que contaba Jung en sus memorias de un callejón de la India donde chocaban dos carros y las naranjas de uno y los cartones de otro caían y se desparramaban por el suelo. Y uno le decía al otro: "Todo está en la mente" y el otro le contestaba: "El mundo es una ilusión", antes de saludarse y recoger cada uno lo suyo sin más. Para Isabelle Eberhardt sería mejor la condena a muerte que la cárcel: espíritu libre, necesita los grandes espacios y no puede imaginarse enclaustrada. He decidido acompañar mi conferencia de imágenes que ayuden a restituir su atmósfera y otra vez Lydia Oliva ha acudido en mi ayuda para mostrarme imágenes de fotógrafos que recorrieron esos lugares en la misma época, así que los que se apunten a ese ciclo podrán contemplar maravillosos paisajes y retratos de Clerambault, de Lehnert y Landrock, etcétera.
Hoy pienso volver a ver una película que me fascinó en su momento. La vi en el año 82, al volver de la India, y la experiencia fue gozosa y feliz. Se trata de The River o Le fleuve de Renoir, y esta noche será el momento. El viernes estuve en el cine viendo una película de Jonathan Demme que no me convenció. Me recordó a Festen, de Vinterberg, pero sin su dinamita crítica contra la familia (eso sí, Anne Hathaway estaba perfecta en su papel, casi como Jennifer Jason Leight en Georgia), y esas bodas tan emocionales americanas, y todos mencionando a dios en cada ocasión, y mucha música. Salimos a la calle y un viento huracanado luchaba por hacernos salir volando a Tigridia y a mí como en El mago de Oz. Pero pude pasar por delante de mi vieja casa y comprobar que algo kitsch que yo creía desaparecido seguía allí.
Y esta mañana he ido a pasear, he visitado mi barranco preferido (que aún existe, aunque con estas bestias municipales, sin duda intentarán destruirlo) y luego he entrado en la Tamarita, feliz bajo esos pinos gigantescos, que parecen salvados de la codicia que nos gobierna.
Otras direcciones donde se hacen eco de la detención del blogger persa Hoder.
Y en Polis, el manifiesto y los primeros firmantes... ¡Vayan a verlo!
Dos añadidos de última hora. En el Babelia, VM sobre el proceso literario de Kafka, Walser, el melancólico (y sí, hilarante, tiene razón, pero en esa alegría triste, en ese humor melancólico está la clave de la mejor literatura; también Bernhard!) Instituto Benjamenta and so on...
En La Vanguardia hacen tres preguntas sobre la cúpula de Barceló y la función del arte a varios personajes del mundo del arte. J me ha recomendado con razón las respuestas de Pazos. Para mí son las mejores con diferencia (como no puedo poner el link, las copio aquí).
(Arte, poder y política. Artistas y críticos reflexionan a propósito de la cúpula de Barceló) CARLOS PAZOS, artista ¿Qué sentido tiene poner el arte al servicio de la política en el siglo XXI?
No tiene ningún sentido que un artista crea que, con su trabajo, puede tener un impacto en el desmantelamiento de la mentira organizada. ¿Qué opinión le merece la obra de Miquel Barceló en Ginebra, más allá de este debate?
He tenido la suerte de no haber visto, ni en fotografía, esa pieza. En cualquier caso imagino que será más de lo habitual. Como ya he dicho por escrito en otras ocasiones: chapapote en tecnicolor. ¿Qué función debería cumplir hoy el arte?
Un artista debe evitar creerse un dios creador. Eso es el kitsch. Si un artista es consciente de su papel social, a lo máximo que puede aspirar es a hacer compañía a sus semejantes en este valle de lágrimas. ¡Ligereza, que no banalidad!

30 comentarios:

el objeto a dijo...

los pinos, creo que es en la cultura china (?) o japonesa que son símbolos de intelgencia, y de la supervivencia, o tal vez me lo esté inventando yo,

me gusta MUCHO eso que dices de esa atmósfera pre-islamista en el mundo musulmán: una espiritualida construida a base de rituales. Los chinos también usaban esa palabra, los ritos, para referirse a una manera de actuar según el sentido común y las leyes naturales de las relaciones y los lugares, una manera de hacer que evitase lo destructivo, que por supuesto no se encuentra fuera nuestro, sino dentro, pero con lo que somos capaces de escoger, actuar, cambiar algo

no recordaba esa escena india de Jung, a veces si uno sabe obsrevar encuentra grandes dosis de inteligencia en momentos y escenas cotidianas, pequeñas, y cercanas, en un callejón, en un vendedor de fruta,
en nuestro barrio como no hay fruta, lo tenemos jodido

zbelnu dijo...

No sabía eso de los pinos, pero ésos de la Tamarita son bien altos, como los de Ca n'Altimira en Mandri, casi tan bonitos como los que Manel fotografió en Cap Norfeu...
Me alegro de que lo compartas, en algún momento medieval a los políticos se les ocurrió usar la religión como arma de guerra; antes la religiosidad o la espiritualidad debía de ser una cosa privada, que cada uno elegía, como el laicismo, y que consistía sólo en esos ritos, en esos lares y penates de la casa, o lugares donde ir a rezar, o frases hechas como "adiós" o "oj'alá", "insch'allah", etc., que se le dan a cualquiera como el a-dieu de Derrida a Lévinas.
Me encanta esa última frase, tan furiosamente realista...

ephemeralthing dijo...

Celebro hayas podido ver la película de Rohmer. Que te resultaría interesante lo sabía de antemano, por eso te la recomendé.
¿No es magnífico como están mostradas las razones o motivos de cada uno de los intereses sin resultar tendenciosa? Cómo da todo el tiempo a cada uno de los personajes para se explique y nosotros espectadores podamos entender y cotejar las diferentes respuestas a la situación. A mi me pareció maravilloso el personaje de la hija del maestro, no sólo como contrapunto crítico (con su propio padre) sino por su apabullante discurso al "maire" revindicando el prado como zona de juego.
En cuanto a éste, el alcalde, encuentro que no puede estar mejor mostradas sus motivaciones: puro arribismo disfrazado de las mejores intenciones.
También me pareció maravillosa la comparación que hace el maestro del paisaje natural con un paisaje de Ruysdael. ¿Quién se atrevería a alterar alguna de las pinturas del artista holandés?, ¿No se consideraría una auténtica barbaridad?.
Sería urgente que se programase en las televisiones del país.
Pregunta: ¿dónde conseguiste "El río"?. La ví hace "mil" años y en su momento me encantó, daría "lo que fuera" por volver a verla. El martes indagaré en la biblioteca.
Además de VM, tengo por ahí algún magnífico articulo de Javier Marías denunciando la barbarie arboricida.

zbelnu dijo...

En ese videoclub de Enric Granados València, videoinstan, la tienen. Ya he hablado de la niña, es mi personaje favorito (como Rohmer es mi cineasta francés favorito de los vivos, y Renoir de los desaparecidos) de esa película. Y sí, lo del paisaje y el cuadro de Ruysdael es perfecto. Si aquí hubieran pensado nunca algo así... Pero es imposible. El analfabetismo y el espíritu arboricida son puramente españoles.
Miraré lo de Marías, gracias

Anónimo dijo...

Los pinos altos y probablemente de unos 70-80 años de Can Altimira, en la calle Mandri, fueron brutalmente talados en junio-julio 2008 por Parcs i Jardins.Intenté parar el crimen razonando a los empleados municipales,y sólo conseguí burla y amenazas a mi persona.
Hice fotos, presenté denuncia, y el atroz Ayuntamiento me contestó por escrito que estaban enfermos.
Un funcionario de Pracs con el que hablo a veces desvió avergonzado la miarada cuando yo insistía: mírame a los ojos y dime que estaban enfermos !!
Ninca

zbelnu dijo...

Ya nos explicó el otro día Joan Bordas cómo hacen enfermar a los árboles con falsas podas que son escabechinas y de las que los árboles no pueden recuperarse, así que cogen hongos y toda clase de enfermedades. Nos explicó también por qué mueren los tilos y otras especies en el Turó Park. Hicieron un camino de cemento y compactaron así la tierra, y ahora los árboles irán muriendo, unos tardan meses, otros años, pero máximo en ocho o diez años habrán muerto por asfixia muchos otros. Del mismo modo que morirá el azufaifo si construyen según lo planeado. Deberíamos consgeuir un informe y presentarlo.

Anónimo dijo...

No suelo ver la tv , o sí, pero sin volumen, a cambio veo vídeos de opera que están ahora más baratos. Estoy contigo en esa visión apocalíptica, y sin embargo esperanzada, los libros, la música, etc. Alejandría al fin y al cabo…
Bello sitio de jardín boscoso para esconderse o perderse, por un tiempo al menos. Y entiendo tu postura unilateral, en parte, sí.
Sobre los rituales veo su importancia, aunque según para qué y sobre todo, según el momento.
Por cierto, pobre cúpula…qué momento para salir a la luz. Y, a lo mejor sigo…

zbelnu dijo...

Y quién eres tú, que hablas como si yo ya supiera...? Alguien que olvidó añadir su nombre al final del texto?
Mi postura unilateral en qué? Especifica, por favor, es que no caigo...

Anónimo dijo...

se me olvidó firmar..
iluninaciones.

zbelnu dijo...

Ah, ya sé, te refieres a mi opinión sobre los arquitectos

zbelnu dijo...

Ah, eres tú, ya decía yo...

el objeto a dijo...

ayer con los trajines no me compré la vanguarida, me hubiera gustado ver esas respuestas de artistas,
muy buenas esas respuestas de Pazos, ligereza que no banalidad!

zbelnu dijo...

Sí, él suele afinar en esas cosas y esa es la parte suya que echo de menos ahora que ya no nos vemos

Francis Black dijo...

Que entendemos por Arte ? las preguntas de La Vanguardia dan por hecho que el concepto de Arte esta claro y yo no lo veo nada claro , ¿Es el formato o la obra concreta ?
Creo que se esta tirando de formato con una facilidad bestial , bueno es un tema que da para mucho .

zbelnu dijo...

Para mí sí está claro después de Duchamp, si el que lo hace decide que es arte, lo es. Y se trata de obra, cualquier formato vale, coger una pieza y descontextualizarla, seccionar una cornisa, construir un carrito de homeless, proyectar una imagen del pasado en un lugar emblemático, cualquier cosa vale. Ahora bien, el espectador y el crítico son libres de decidir que una pieza no vale. Quie es hueca y puramente especulativa. Que no expresa ningún universo personal ni nada de interés. Que no nos conmueve. Todo esto es subjetivo. Yo detesto a Damian Hirst, por ejemplo.

Francis Black dijo...

Si, bien visto , yo creo que hay que hacer la cronologia del arte en paralelo al cliente . Monarquias , Iglesia , Burguesia ... ahora donde estamos ? En los Estados llenando museos y en el mercado especulativo .

zbelnu dijo...

En efecto, Francis Black(!), es un asunto peliagudo. Antes, los vanguardistas y rebeldes y críticos exponían en espacios alternativos. Ahora son acogidos en los grandes museos, a bombo y platillo. ¿Pero quiénes son los patronos de esos museos? Un artista americano se dedicó a desenmascarar con su obra a algunos de ellos y le vetaron (había inmobiliarias responsables de lo peor que pasaba en NY, bancos que habían financiado el apartheid, grandes publicistas -saatchi & saatchi es gran coleccionista-, corporaciones alevosas...). Pero esa tensión entre el pensamiento libre y crítico y los tentáculos del poder es constante, diría yo...

Anónimo dijo...

yo estoy con el artista, salvo excepciones, porque intuyo sus intenciones. Otra cosa es cómo utiliza un pintor para conseguir proyectos. Y me temo una vuelta a la edad media o similar. En todo caso, el juicio de Pazos, intuyo, lo hace desde y con todo su derecho, la estética, Yo. Bromeando con Pazos, llevaría todavía más allá su crítica. Porque sé de lo que ha costado a muchos artistas, desde el principios de los tiempos, o casi, conseguir que su obra sea reconocida, y ya ni eso, simplemente respetada su persona como artesano" como lo que fuere, lo otro sería otro debate, en el que hoy, no entro. De todas formas, las preguntas del periodista son eso, periodísticas, y se le asume demasiada importancia social, como acertadamente dice Pazos al papel del pintor... en este valle de lágrimas..
iluminaciones.

zbelnu dijo...

En qué sentido dices lo de la vuelta a la Edad Media? No lo entiendo en este contexto

Anónimo dijo...

Y es curioso es humor subterráneo que inevitablemente va por debajo de la buena literatura, irónia, de la que habla VM, Luego, en el texto sale todo claro, el pesimismo, optimismo, etc. Pero es como si ese humor esperanzado inborrable existiese como un poso, inviolable, esperando su momento.
Iluminaciones.

zbelnu dijo...

Exacto, Iluminaciones, ese humor está ahí por la pura vitalidad, por el nervio, y cuando falta se asfixia uno...

Anónimo dijo...

Bueno, con lo de edad media me refería a que las fundaciones, museos,etc. actúan de una manera absorvente, aglutinadora, de arte contemporáneo, un problema que ya comenzó con los curadores artistas, y que acaparan , y casi imponen estéticas, a cambio de exposiciones, oportunidades, lo que tú decías más arriba, sobre los tentáculos y tensiones..

Anónimo dijo...

Decirte, que respecto a los augurios apocalípticos, yo no oigo más que los más apocalípticos, salvo algunos que la asusencia de comentario de momento está ahí...
Se agradece la recomendación fílmica..
iluminaciones.

zbelnu dijo...

Es difícil decir, Iluminaciones... A mí me cuesta creer en el apocalipsis más que en las perfectas utopías. Seguro que todo puede ser peor y que podemos encontrarnos en situaciones difíciles, peores para unos que para otros, pero no es la vida una sucesión burlona de jeroglíficos que descifrar?

Anónimo dijo...

Sí, incluso en el apocalípsis, del que hacemos una idealización, pensaba hoy; hay una suerte de solución, de acertijo, y sí, esos jeroglíficos, con soluciones al final al uso o inventadas... Hoy, le decía la objet-a, precisamente eso, que casi con toda seguridad, es más necesaria la esperanza que el pan...

zbelnu dijo...

También yo lo creo. Si estamos vivos, si no nos puede la tristeza y la desesperanza, entonces hay soluciones al jeroglífico, aunque sean inventadas, como tú dices...

odette farrell dijo...

Querida Zbelnu,

Yo hace 18 años que no visito Barcelona...ahora la veré de nuevo y me cuesta creer lo que dices, en mis recuerdos me parece siempre tan bella.

Me hubiese gustado leer la opinión de todos esos artistas...yo que estoy en ese mundo te cuento que el arte es maravilloso pero el mundo del arte tiene unos bemoles! Hay un juego maquiavelico en la comercialización del arte... y el problema es que si vives del arte tienes que jugarlo de una manera u otra.

Estaré pocos días en tu ciudad...pero sería un placer conocerte.

zbelnu dijo...

Bienvenida, Odette! Nos conoceremos en un pequeño encuentro de bloggers, con V, Cacho, A...
Si hace tanto que no ves la ciudad, me pregunto cómo la verás, todo depende de hasta qué punto la conocieras, cuanto más conoces un lugar más notas lo que pierde...

cacho de pan dijo...

te has enterado de la respuesta del ayuntamiento a nuestra necesidad de árboles?
Pura perversión.
Ni siquiera estoy en contra de las esculturas y la idea, graciosilla, pero al llamarlos sostenibles no están diciendo que el futuro será de árboles metálicos. Una fantasía de Philip K. Dick.

zbelnu dijo...

Te refieres a Lesseps? Sí, lo que dices es verdad, y es una pesadilla. Al menos en el desierto hay dunas de arena, pero ellos pretenden convertirlo todo en parques de cemento y feas esculturas de hierro en vez de árboles.