jueves, 8 de mayo de 2008

Cortesía e inspiración


Fotos: Caroline Roblet, Más fotos mías y de GM en Goa, diciembre 1981.
Yo ya me iba con el pesado portátil y todos los archivos grabados hacia mi refugio hospitalario, cuando de pronto, mientras escuchaba la música lejana de mi vecino, he empezado a dudar. El corte de agua y gas estaba anunciado para las 8. Yo me he levantado antes para ducharme a tiempo y G. no ha querido arriesgarse y se ha ido, pero a las 11 el agua seguía fluyendo y el gas seguía ahí. En cambio ayer se suponía que sólo cortaban el gas a las puertas del otro lado, pero cuando me metí debajo de la ducha sólo salió agua fría: salí y le pregunté al hombre del patio, oculta tras una cortina que he improvisado para protegerme de sus miradas y me dijo: "Bueno, ahora se lo pongo", y así pude ducharme. No hay interlocutores, la secretaria del casero responde siempre que no sabe y estos hombres responden cualquier cosa, y de momento, nada de lo que han dicho se ha cumplido, así que no podemos saber cuánto durará esta pesadilla de ruido y polvo.
No es culpa de ellos. Ya no existe la cortesía, y no me refiero a las puras formas al estilo de los codos en la mesa, sino a la consideración por los demás, a aquello que Cervantes dijo de Barcelona como "archivo de cortesía". El analfabetismo real (no literal, pero profundo), la burramia, la falta de cultura y de memoria histórica han generado este lugar de gente brutal. Hay que pedirle a los jóvenes en el metro que bajen el volumen de esos aparatos que les harán sordos, pero hasta los viejos empujan para coger sitio y si uno sujeta la puerta para que pase una mujer con un cochecito, entra un tropel de gente sin dar las gracias (lo he dicho ya al reverso).
Y con todo, extrañamente en estas condiciones de ruido y polvo, como el azufaifo , que crece verde y lleno de pájaros en un lugar maldito y rodeado de las basuras que le arrojan los vándalos y constructores enemigos, yo sigo escribiendo mis cuentos, y mientras corrijo uno, empieza a surgir otro, y doy las gracias a las musas o a Freud o al propio azufaifo, ya que asumí el papel de dríade y según el mito, los árboles me protegerán.
En cuanto a ayer, comí en el Bauma con una guapa ex alumna del posgrado de traducción, italiana y culta (estudió ailleurs, y sobre todo, estudió literatura y no sólo traducción), que está traduciendo algunos de mis cuentos de CRUCIGRAMA, y cuando mencioné lo de la vejez y ella dijo que la belleza no era sólo juvenil, yo le dije la frase francesa que siempre cito "Si la jeunesse savait, si la vieillesse pouvait" y ella la tradujo y surgió el esplendoroso subjuntivo italiano, que siempre me puede: sapesse, potesse, che meraviglia (amigos italianos, últimamente tan callados, ¡SOS ortográfico!), más tarde, estaba yo entre libros cuando C me avisó de que había una conferencia de Pere Gimferrer sobre Octavio Paz en la remota Caixafòrum y allí fui, y aunque hacía frío en la primera fila, expuesta al aire acondicionado, y el sonido era malo y reforzaba la nasalidad, fue maravilloso oírle hablar de Paz, de Piedra de sol y de su descubrimiento, y de los interlocutores que tenía como poeta entonces (Aleixandre y Paz; Gil de Biedma, y también Foix, con quien no dialogaba y que no quería ser maestro de nadie, pero a quien escuchar era un privilegio), y de la relación de Paz con Palau i Fabre (contó cómo Paz le ayudaba también materialmente y una vez, en París, le dio dinero para un taxi, y Palau, que vivía en una sobriedad total y casi pobreza voluntaria, dijo, recorrió la ciudad andando para poder comer con aquel dinero al día siguiente) y de cualquier poeta por el que el público quisiera preguntarle. Y daban ganas de leerlos a todos y de preguntarle a Gimferrer por todos los poetas y de pedirle que nos diera unas clases, como dijo C, que nos hiciera leer algo y luego ir a escucharle y preguntarle.
Un día contaré de los tiempos en que yo trabajaba en Seix Barral y veía a Gimferrer a diario, cómo me desconcertaba su doble personaje, sin saber nunca cuál de los dos me hablaba o si eran los dos al tiempo, y cómo me asombraba su erudición y sus gustos literarios, que no lograba encajar con su otro personaje. Y de la correspondencia diaria que mantenía entonces con Octavio Paz: ayer no le pregunté si pensaba publicarla. Ahora no quería acabar este post sin nombrar unas lecturas descubiertas: Dónde, de Esther Zarraluki (según ella lectora ocasional de este blog, lo cual me honra, naturalmente. De hecho, el día que me la presentaron, ella me preguntó por mi diente y yo me quedé atónita: había leído en mi blog que volviendoi de Kosovo, en el avión se me rompió) que me sorprendió por la desnudez intensa y quieta de sus poemas, por la mezcla cotidiana y mítica y los márgenes que rodean un vacío central y sitúan los significados y las palabras alrededor, como en mi propio proceso (tenía que decírselo, incluso antes de acabar y se lo digo aquí). Y también empecé con una conferencia escrita de Jaime Gil de Biedma: Leer poesía, escribir poesía, donde dice que para él ha sido mucho más importante leer que escribir poesía, y empieza la charla diciendo que espera que todos hablen y escucharlos a todos, porque según cree que dice Baudelaire, "cualquiera que llegue, aunque sea desconocido, si habla seriamente de sí mismo, tiene derecho a ser escuchado". Y apenas oteé unas líneas de las Ombres errantes de Pascal Quignard, pero continuaré con todos. Y ahora una escritora amiga me pide que presente su novela que aún no he leído y me manda por email, y voy a pedir que me impriman en algún sitio, pero antes de confirmar ni revelar nada, tengo que explorarla y saber...
Mi artículo microscópico (nuevo formato, nuevos tiempos dickensianos) de ayer en La Vanguardia Cultura/s está aquí.

9 comentarios:

Juan Luis dijo...

Para mí lo de la falta de cortesía (de respeto diría) no es falta de letras sino sobra de jetas.
Saludos silenciosos.

el objeto a dijo...

hoy mismo me preguntaba yo cómo le cuesta a la gente ser amable, ser amable en la calle, con la gente, en la vida pública, hasta Arianne Mnouschkine hoy ha sido terriblemente ruda y grosera cuando le hacían una entrevista por la radio, y es que hasta la gente sensible, inteligente, valerosa puede ser una cretina en los modales. En cambio hay gente (los menos) con dedo y medio de frente, que al menos ha aprendido a comportarse...en fin, yo apelo por una revolución de la amabilidad, que vuelva!!!

qué bonito eso que decía Gil de Biedma cualquiera que llegue, aunque sea desconocido, si habla seriamente de sí mismo, tiene derecho a ser escuchado" Eso también es cortesía, y de la de verdad,

también pensaba en algo así justamente hoy, pensando en un trabajo para la uoc, donde hablo de los blogs, la gente la criticado que sea un fenómeno un poco narcisista, la gente hablando de sus pequeñeces, yo en cambio lo veo como una disolución de eso y percibo más bien algo que también dice Gil de Biedma, ese poder leer y escuchar a todos, da igual quién lo diga, cómo lo diga, lo importante es decirlo y que haya alguien ahí para leerlo, escucharlo, responderlo

vssos

Gise =) dijo...

Veo que has repuntado el día y has podido escribir, me apunto los libros que recomiendas. Lo del italiano esta bien escrito asique no hace falta SOS... pero lo que yo voy a necesitar es el diccionario de frances porque la verdad non capisco niente...
Y la verdad que lo de la mala educación o "sobra de jeta" como dice Juan Luis creo que cada dia es peor y no solo en los jovenes hay más de un adulto y un ansiano que son de terror...
Besikis y espero que te dejen bañar tranquila y con aguita caliente mañana!!!!

zbelnu dijo...

Yo disiento, JL, creo que este país sin memoria, y por tanto sin educación y sin reflexión se presta mucho a eso...
Y gracias Gise, sí, más o menos repunté, sigo en lo mío...

zbelnu dijo...

Gracias, Petite a, tú siempre tan afinada. Es exacto lo que dices, que no se confundan, los blogs llenan un espacio necesario de crítica, de reflexión y de pensamiento, y en efecto, la frase de Gil de Biedma y según él de Baudelaire, cualquiera que hable en serio de sí mismo merece ser escuchado...

zbelnu dijo...

En cuanto a la revolución de la amabilidad, yo me apunto.

nomesploraria dijo...

Una dríade desnuda gritando al empleado detrás de una cortina:
"El agua" "El agua" "Conecta el agua"
Unos ojos como huevos fritos contestando "sí, sí, el agua, voy".
Esta noche el empleado soñará con árboles.


Petite, sí. Ser amable hace más fácil la vida, más cómoda. Los blogs permiten compartir las pequeñeces que antes se quedaban en la mesilla de noche. Aunque pueda ser narcisista, ES GRANDIOSO.

nomesploraria dijo...

ep
cualquiera que hable con humor de sí mismo también merece ser escuchado!
¿no?

zbelnu dijo...

Yo creo que interrogarse sobre uno y exponerse para esa interrogación no es narcisista, aunque algunos no lo entiendan. Y creo que se puede hablar seriamente y con humor de uno mismo, que puede ser lo mismo aunque parezca paradójico, la clave es relativizarse, interrogarse, no cerrar...