miércoles, 9 de junio de 2010

Del enigma de la gata, la interrogación y la lluvia

Foto: I.N. Gilda dormida con sus juguetes de catnip, 2010
Sólo una entradilla rápida y furtiva en plena maraña de traducción y recién llegados de una excursión gatuna: llevar a Gilda al veterinario es casi una campaña bélica y estresante. La han tenido que sedar para hacerle un análisis, su carácter de tigresa lo impedía, le han afeitado un cuadrado de su precioso pelaje, aunque su piel es tan blanca y discreta que apenas se nota. Ni a G ni a mí nos gustaba verla en ese trance, mientras iba cayendo con la mirada fija y unos estremecimientos, y la humillación, tan irritante para una gata orgullosa, de la baba.
Nada se sabe. La respiración le ha parecido al veterinario demasiado agitada. Los glóbulos blancos algo altos, pero es un valor desdeñable porque les suben de puro estrés. Un gato puede dejar de comer por cualquier motivo, grave o banal, pero no comer puede agravar mucho la condición del hígado felino. De momento, según la rápida analítica, los órganos están bien. He mirado el cuadro de los años gato traducidos a los nuestros, ahora Gilda tendría casi sesenta años humanos. Le han dado un paquetito de pienso titulado Exigent, para convencerla de que coma, y hemos elegido dos sobrecillos de salmón y de pollo. He recorrido los sótanos del veterinario. Estaban secándole el pelo a un perrillo que al principio ladraba con desespero, aumentando nuestra sensación de alarma, pero al parecer sólo se quejaba del corte de pelo. El veterinario ha cerrado la puerta del quirófano y yo me preguntaba si tendrían allí algún pollo torturado. Si Gilda no come en dos días, habrá que hacerle más pruebas, para ver el corazón y los intestinos. Al salir llovía fuerte y Gilda intentaba maullar pero no encontraba su voz. El corto trayecto se me ha hecho larguísimo.
Anteayer, a s'hora baixa, me escapé de mis ataduras traductoras con la Otra Bel y Tigridia y fuimos al Salambó, a la lectura que Eduard Fernández hacía de Dublinesca y la conversación entre Vila-Matas y un escritor-lector cuyo nombre no capté. Eduard Fernández leyó muy bien, con naturalidad y sin ninguna de esas impostaciones de actores que parecen convertirlo todo en publicitario mientras intentan añadir torpemente sentido a las palabras. Él dejó simplemente que las frases se fueran posando ahí en el aire y estaba todo el humor, la autoironía cargada de melancolía, con ese peso específico que tiene Dublinesca, que parece haber llevado a EVM más allá de toda su trayectoria, con una densidad nueva, aunque en los repliegues esté la escritura de siempre. Fue muy buena la conversación de después. EVM se quejó de la primera pregunta, habló de su obra como una escritura de preguntas, no de respuestas, y del absurdo de ser interrogado después. Pero entonces contó muchas cosas interesantes, recordó aquella actitud de Copi después de su pieza teatral sobre una rata que sobrevive y medra en el espacio (yo la recuerdo! Hablando con el uraniano desde su nave. Éramos ocho personas de público en el desaparecido Diana, hace mil años, y estaba Alberto Cardín y fuimos un público hilarante y enfervorizado, y al salir Cardín, mi acompañante y yo nos fuimos al Café de la Ópera un rato y recuerdo la sonrisa entre tímida y maliciosa de Copi y la conversación de AC sobre sus encuentros árabes, y luego bajamos más las Ramblas y sé que para mí fue una noche genial) y según EVM, Copi había adoptado la actitud de aquella rata. Y él pensaba en situaciones improbables, como ésa, una rata en el espacio que acaba mejorando sorprendentemente su vida, y dijo que sus personajes estaban siempre en un punto malísimo al empezar y que le gustaba que fuera así, enmpezar con esa especie de imposibilidad inicial y ver qué pasara. Y también habló de la parte que sabía de antemano (y de lo que creía saber) y lo que no sabía y lo que luego surgió. Y habló de la Dublín prosaica y de la maravilla de alrededor, de ese mar, y sus referencias a Barcelona eran coherentes con esa BCN lluviosa y tediosa de la casa de los padres del narrador. Fue un acto espléndido, EVM estaba sembrado. Entre el público estaba Diana Zaforteza, su editora ocasional, también crecientemente rejuvenecida, ahora preparando esa otra dublinesca de la Orden del Finnegans (le preguntaron a EVM y dijo que ahora vería a los de la Orden en Dublín y no quería que le pasaran cuentas por revelar sus secretos), y estaban Eph y Francis, que nos hicieron sitio hospitalariamente, y Esmeralda B. muy guapa con su vestido negro y aire de Blancanieves, con quien hablé del libro de cartas que ella dirige y en el que yo participo desordenadamente con la Belle Elaine (¿aún en Manhattan?), y dos amigos míos a los que me parece haber perdido injustamente, y en la barra estaba Juan Marsé (oí una historia genial sobre su presencia allí que no repetiré) y también Joan de Sagarra y muchos otros. Y luego nos fuimos las tres mosqueteras andando y tuvimos la suerte de pasar casualmente por mi panadería favorita y aproveché para surtirme de mi pan favorito para desayunar.
He ido a mi gimnasio germánico y al volver, Gilda seguía zombi, con la mirada tristemente fija, aún sin recobrarse del estrés. Nos han dicho que observemos su respiración; sigue siendo rápida. Poco a poco, la gata se va despertando, nos mira, por fin G. ha logrado oírla ronronear. El mirlo no para de cantar, le imagino empapado y reluciente como aquella vez que le observamos G. y yo, hace años. Anoche me llamó mi anfitrión madrileño, agradecido de que le hubiera regado las plantas y de los pequeños obsequios que dejé al irme. Pero estaba diluviando y me dijo que la temperatura había bajado diez grados. Aquí no para de llover y Tigridia dice que esto parece Blade Runner.

20 comentarios:

frikosal dijo...

Respondo también furtivamente en un día ajetreado: Que bien cuidada la tenéis a Gilda, y que feliz se ve durmiendo, aunque esté pachucha. Para eso quisiera tener un gato, para poderle ver pegándose las grandes siestas mientras yo entro y salgo de agrimensurar. Espero que no sea nada.

harehe dice la verificación de palabra, y no se que significará (hay una teoría según la cual al otro lado del cable hay un tipo eligiendo las palabras para cada persona y momento según un código secreto).

DanteBertini dijo...

no paras...yo estaba invitado pero no me acerqué por temor al humo, a pesar de que Esther me dijo que se fuma a medias...sólo en una planta.

Rezaré una oración pagana por la querida Gilda.

Belnu dijo...

Sí, Friks, ya te conté que de pequeña en Figueres, la señora que me cuidaba se equivocó al echar una carta al buzón de Correos, entramos en Correos y fuimos a un sótano donde había una mesa y una urna donde caían los sobres de ese buzón externo y a mí me impresionó tanto que creía que bajo cada buzón de la calle había un tipo como aquel, con su mesa y su urna... así que no me cuesta nada imaginar al de las letritas!
Sí, los gatos hacen una compañía plácida y lo adornan todo con su belleza silenciosa y sus locuras, por eso hoy la pregunta de sobresaltada de G. en la sala de espera me ha hecho pensar en que me dolería perderla más de lo que imaginaba

Belnu dijo...

Sí, Bertini, por favor, reza esa oración pagana al espíritu protector de los gatos, pídele a Federico!

Belnu dijo...

Ah, Bertini, en ese acto NO se fumaba porque sólo se fuma en el piso de arriba, pero Eduard F. sí fumó

Francis Black dijo...

El escritor lector era Javier Argüello, tiene un libro de cuentos muy bueno :Siete cuentos imposibles:

http://www.cuadernoscervantes.com/res_42_siete.html

El otro día vi el libro de la orden de Finnegans con foto de Marilyn Monroe en la portada.

La presentación muy bien mucha gente pero bien.

DanteBertini dijo...

le parece moderno y transgresor,
yo lo encuentro impresentable.

Ephemeralthing dijo...

Sufro mucho con las visitas al veterinario, espero se vaya solucionando la desgana de Rita.

De acuerdo con definir como excelente la lectura que hizo E. Fernández, era como si uno mismo estuviese leyendo el texto, incluso con sus equivocaciones, imposible perder el hilo.
Veo que la mención a la rata de Copi te transportó a otra situación a recordar, de un pasado ya lejano, y me alegra que te ocurriese eso. Ahora mismo yo estoy recordando, ahora digo, que cuando él estaba por Barcelona yo estaba convaleciente de una "hepatitis atómica" de las que estuvieron "de moda" en esos años, de alguna manera ayer recuperé algo también, pues la historia de la rata es la mar de interesante.

Ai, ai, Marsé estaba estupendo, con los años que debe tener y está hecho un gínjol, o no?. Quiero ser como él.

Belnu dijo...

Francis, gracias por la info, siempre estás en todo!

Belnu dijo...

Eph, qué gracia que la llames Rita, Gillermo la llamaba Gilda-Rita, y claro, Rita Hayworth era Gilda y Gilda tiene un guante quitado, es decir, una patte blanche y la otra atigrada... Yo lo he pasado fatal, sí, ¡pero parece que se está recuperando! Ha querido comer un poco... Ojalá no haya que volver. Dejando aparte lo que cuesta en dinero!

Anónimo dijo...

Me ha parecido una bella y sosegada entrada. Hablando de los animales, a través de los hombres.
Felicidades por las ventas de la feria, a la que no pude asistir ése día.
iluminaciones.

Belnu dijo...

Gracias, Iluminaciones! Ya te echaba de menos, por esas traducciones tuyas luminosas... Los animales a través de los hombres, c'est ça!

Ephemeralthing dijo...

Qué lapsus!, siempre estoy igual, pido disculpas, pero en realidad me gusta mucho la imagen que has revelado. Rita, Gilda, Gilda, eso.

Belnu dijo...

No, Eph, está muy bien, me ha gustado mucho que descubrieras la otra identidad de Gilda!

Francis Black dijo...

Jaume Vallcorba - Encuentros literarios de Albarracín

http://video.google.com/videoplay?docid=-2535995253915083164#

Dura una hora, vale la pena , para cuando no estes muy pillada de tiempo.

Belnu dijo...

Gracias, Francis! Sí, en el finde...

josep figueras dijo...

tus libro de algunos hombres .... me ha recordado los tiempos que fueron de la transición politica hasta nuestros dias

josep figueras dijo...

Podrias escribir un libro de cuentos sobre gatos....con lo que has aprendido conviviendo con él ......

josep figueras dijo...

Hay muchos gatos que me vienen a la memoria :
De los dibujos animados recuerdo al gato felix,Tom , Azrael de los pitufos, Don Gato , Garfield,el gato que jugaba con Bam Bam de los picapiedra ....
Del cine recuerdo al de desayuno con diamantes, aristogatos, en El Padrino, La Mummy, Alien, Me enamore de una bruja, Gosht, el gato en lasa pelis de Harry Potter ....
En la literatura la fabula de el gato con botas, Alicia en el pais de las maravillas, El gato negro de Poe, la oda al gato de Neruda,...
En la música CATS de Webber el gato triste y azul de R. Carlos ....
En politica el gato Lord Nelson de Churchill y el socks de Clinton
Ahora la Gilda de Bel Nuñez

Belnu dijo...

Hay muchos más gatos, los poemas de Baudelaire (Dans ma cervelle se promene/ ainsi qu'en son appartment... un chat), el libro maravilloso que yo mencionaba aquí hace poco de los Practical Cats de T.S. Eliott, las Confesiones del Gato Murr de E.T.A. Hoffmann, casi la Chatte y tantos gatos de Colette, los de Natalia Ginzburg, los de Patricia Highsmith (un gato celoso que mata al amante de su ama haciéndole tropezar), el de PG Wodehouse (el conservador gato Webster prestado por un tío rígido que corrige al sobrino hasta en su tendencia pictórica... hasta que prueba el whisky caído al suelo), los de Kipling y un largo etc, los gatos siempre han estado presentes en la literatura como la sonrisa del gato de Cheshire, y en la pintura, no sólo los gatos de Balthus. Pero no es mi intención escribir eso ahora, aunque los gatos seguirán ahí. En uno de mis cuentos ya salió mi gato Jasper.