sábado, 13 de marzo de 2010

Ayer no fui al cine

Foto: I.N., Mimosas, 2010
Me entró frío y me invadió un agotamiento repentino. Me di cuenta de que llevaba tres días trasnochando y madrugando y me quedaría dormida en la oscuridad del cine. Pero un poco antes había oído cantar al mirlo y eso me había animado. Se lo dije a L. Estábamos hablando de por qué la gente no se rebela y sale a la calle con la que está cayendo, y ahora a los pueblos de Girona castigados por el temporal les dicen que quince días más sin luz. Los gobiernos de forajidos que tenemos no obligan a las compañías a reinvertir en infraestructuras, se reparten el botín y cuando sopla un viento o nieva, todo se va al garete. Ya lo dijo un médico argentino: en todas partes contratan gente que no sabe: es mucho más importante la sumisión y el mirar a otro lado que la profesionalidad y la excelencia, que son valores antiguos. Y cuando hay un problema, nadie sabe arreglarlo. Y todo se hace mal. Pero nadie se rebela. Nadie sale a la calle. Será por el frío, bromeamos. En cambio el mirlo decidió salir a cantar. Su urgencia de primavera y de encontrar pareja era más fuerte. Esperó con la nieve y el frío, pero se hartó, y al tercer día salió, se plantó en el único jardincillo que queda, el del señor rodorediano que vive junto al azufaifo, que se negó a vender su casa al malvado supportis (el constructor que derribó la casa del azufaifo -hoy catalogado- y pretendía talarlo, con el expediente favorable de Parcs i Jardins) y resistió (ojalá tenga hijos como él, amantes de los jardines), dijo que era viejo y que prefería conservar su jardín, un jardín secreto y maravilloso al que nos permitió entrar un día, aunque él iba enfundado en su batín, como un antiguo señor de Barcelona.
Ayer retomé y acabé Amarillo, de Félix Romeo. Me di cuenta de que para mí, la palabra suicidio siempre ha sido amarilla, por esas cosas sinestésicas. Me gustó el libro, construido como una especie de thriller minucioso que no es tal, y que me hizo pensar en el maravilloso librito de Sciascia sobre la muerte o el suicidio de Raymond Roussel, aunque no tenga nada que ver, pues aquí es la voluntad dolorida de registrar, de ser notario -sólo ante sí mismo, ante un tú que ya no está, rescatando al amigo perdido para hablarle, desvelando su culpa por no añorarle realmente o por sentir ambivalencia, investigar sin biografiar, simplemente interrogándose, conversando con el muerto y releyendo sus textos. Está escrito en un tono que puedo reconocer, un tono dolorido de verdad interna, de rabia y perplejidad, pero con autoironía. Y el retrato brilla. Dice Pavese (lo incluye FR en Amarillo) algo como (cito de memoria): Nadie se mata por el amor de nadie, uno se suicida porque un amor, cualquier amor, nos revela nuestra desnudez, miseria, enfermedad, nada... Y ésa era una clave. Hay momentos... el personaje de la abuela del narrador me encantó. Una abuela con Parkinson, que no quiere morirse, que toma akinetón retard y llora por que teme morirse y la acompañan a ver a unos curanderos que salen en la revista Pronto, y el narrador es pequeño y está emocionado porque será su primera noche de hotel, pero más que hotel es una pensión donde las sábanas apestan "como si no las hubieran lavado en cien años. Conservaban el olor de todos los que habían dormido allí: muchos de ellos ya estarían muertos". Más que el retratado Chusé Izuel, que tiene algo del Clyde de Bonnie y trata de encontrar salida a su energía acumulada, a su frustración, ante los amigos que no comprenden, me gusta el narrador y sus pensamientos y su búsqueda de explicación. Curiosamente se le adhirieron algunas palabras, fragmentos de Barcelona.
Oigo de fondo arte tv, investigadores alemanes, narrado por franceses, qué sería de mí sin ellos, la sensación de cultura y de rigor aún está ahí. He ido a tomar el aperitivo con mi amigo seráfico en la colina, sólo con sus planes ya me ha alegrado la mañana y una vez allí he fotografiado el lugar para ese libro de la ciudad que se abre camino...
He leído la entrevista a Vila-Matas [en Libé leo que publica triple en le pays gabache: "Enrique Vila-Matas donne le portrait joycien d’un éditeur, pas mal de théorie et un peu de lui-même dans Dublinesca et Perdre des théories (Bourgois) ainsi que Vila-Matas, pile et face. Rencontre avec André Gabastou (Argol)"] en Babelia, me gusta cuando explica que se ha convertido en un escritor realista, porque ya no huye de la realidad, y porque hay muchas maneras de ser realista, y el suyo es un realismo interior, con sueños que se integran en la vida cotidiana... O cuando dice cómo se siente respecto al escritor que era antes. Y también me gusta el final de la entrevista, cuando JC le pregunta cómo explicaría su novela Dublinesca a un hipotético viajero de un tren y VM contesta: "Le diría que trata de alguien muy acabado que quiere celebrar un funeral por el mundo y descubre que eso, paradójicamente, es lo que le permite tener un futuro en la vida." Me ha recordado a Choses dont je me souviens de Soseki. También he leído un buen artículo de Jordi Gràcia del Guerra en España de JRJ; me gusta que aluda al saqueo de la casa del escritor que perpetraron varios franquistas, entre ellos, aunque lo niegue, Carlos Sentís. Y me gusta la cita final de JRJ, que parece aludir a estos tiempos o a mi mismidad, como consejo tranquilizador: "No hay forma más exquisita de la aristocracia que la de la intemperie. Cuando el hombre puede vivir tranquilamente fuera y sin miedo ya a nada ni nadie de la tierra o el espacio." No sé qué ha cambiado de Jumpa Lahiri antes y ahora, sus cuentos Interpret of maladies ya eran magníficos, ya había recibido un premio importante y su belleza y su expresión inteligente también existían entonces; sólo que ahora la han descubierto y por un acuerdo tácito general, le dan más espacio. A mí me gusta cómo mira desde la portada. Mientras, traduzco un texto urgente sobre el artista Pierre Huyghe, que parece otra definición, más teatral, de realismo y ficción en el arte contemporáneo, dice Huyghe: “Lo que me interesa es montar una realidad, construir una situación, estructurar un mundo y documentarlo.”

12 comentarios:

gonzalo dijo...

la realidad suele vestirse con emociones y gusta de hacerse invisible.

Belnu dijo...

Sí, Gonzalo... se escapa con su capa de invisibilidad

nomesploraria dijo...

Per sort encara ens queda algun merlot cantant.
Avui he rebut una visita inesperada, una mallerenga petita. Mai la he fotografiat.

Quanta incompetència. Suposo que tenim el que mereixem.

Belnu dijo...

Una mallerenga! Tu em vas ensenyar quines eren, que boniques! Ahir vaig llegir que els pardals estan desapareixent. Estem voltats de gentussa, Nmp, però no, no ens ho mereixem, s'ho mereixen els que tiren escombraries als jardins, els que només volen parkings, els que voten aquests polítics! Has vist l'article que he posat a Polis, és al.lucinant, a TVE censuren un reportatge sobre la destrucció de la costa de llevant que havia finançat l'equip anterior de medi ambient, enyorada Cristina Narbona que va intentar posar ordre, prohibir l'Algarrobico i impedir que seguissin destruint tot

Francis Black dijo...

Hay muchas entrevistas a V-M estos dias. Ayer vi un programa en tv3 , "singulars" y salio un tio hablando de sostenibilidad , economia , crecimiento y petroleo , bueno nos quedan veinte años, el tio reia , yo no le veo la gracia. Te lo dejo aqui:

http://www.tv3.cat/videos/2775770/Marcel-Coderch-vicepresident-de-la-CMT

Belnu dijo...

Gracias, Francis! No, no es gracioso; aunque todo el mundo debería verlo y escuchar lo que dice antes de reírse. No será gracioso ni las guerras del agua ni el frío ni todo lo que significa esa previsión. Pero parece que a los gobiernos no les importa. Es lo de siempre: Toma el dinero y corre y a sus hijos y nietos, que les den, porque sólo les importa el momento presente. Lo mismo pasa con los transgénicos, etc

Francis Black dijo...

Lo viste ? el panorama que pinta da miedo.Pero miedo de verdad.

Belnu dijo...

He visto la mitad, porque luego se me ha cortado y me ha salido la ruedecilla esa y nada... Luego reintento. Pero da miedo, en efecto, y no es un tremendista apocalíptico, es un señor que está en el MIT, etc. Habría que ponérselo a los gobiernos y a todo el mundo, para que la gente se animara a votar sólo a los que hagan algo para parar esto

JML dijo...

Muchas cosas que leer y comentar, como siempre. Muy interesante lo del amarillo sinestésico, me recuerda las vocales del poema de Rimbaud. En el contexto de tu post, no sé qué color le pondría a la palabra “Futuro”.
Un saludo.

Belnu dijo...

Negro? Es una broma, pero creo que veo la palabra futuro de un tono negro rojizo metalizado...
Y sí, diría que Rimbaud fue el primer sinestésico conocido que puso la materia teórica de la sinestesia en un poema, luego estaban las Correspondances de Baudelaire
Il est des parfums frais comme des chairs d'enfants,
Doux comme des hautbois, verts comme des prairies,
Et d'autres corrompus, riches et triomphants...
Pero también estaba Kandinsky y creo que Ligeti, Hockney, Nabokov... Una vez hice unos textos para una colección de complementos de moda (!) franceses que se llamaba Synesthésie, así me fui enterando, aunque yo no soy un caso agudo, sino leve... Me alegro de verte por aquí

Anónimo dijo...

Al final, como dice VM, todo escritor resuelve ese ajuste con la realidad, de una manera u otra. Él dice que cambió a raíz de una enfermedad. Aunque, sí es cierto que cada uno mantiene una distancia entre su realidad, y la realidad inmediata. Para escribir, tiene que haber un intercambio o juego entre ambas, no?
iluminaciones.

Belnu dijo...

Sí, Iluminaciones, y das justo en el clavo porque yo estoy ahora forcejeando con ese juego. Necesito la subjetividad para escribir y a la vez necesito cambiar de posición subjetiva en lo vital para poder distanciarme y escribir esa novela en la que tanto pienso y tan poco avanzo. Es un extraño conflicto, con muchos matices. Veremos...