miércoles, 6 de enero de 2010

J.A. Masoliver, sobre Algunos hombres...y otras mujeres

La Vanguardia Cultura/s, miércoles 6 de enero 2010
El reverso oscuro Isabel Núñez
Algunos hombres... y otras mujeres MENOSCUARTO 208 PÁGINAS 15,50 EUROS
J. A. MASOLIVER RÓDENAS
Algunos hombres... y otras mujeres es la segunda colección de relatos de Isabel Núñez (Figueres, 1957), profesora de Traducción Literaria en la Universitat Pompeu Fabra, traductora y colaboradora del suplemento Cultura/ s.
El libro escapa a toda definición. No se puede hablar propiamente de cuentos, porque en realidad son escenas de un conjunto que tampoco llega a ser novela. Sin embargo, y paradójicamente, si roza ambos géneros es por lo que tiene de memorias, aquí las de una mujer que, en un momento de su vida, decide reconstruir su turbulento pasado, que coincide con el turbulento pasado de una generación: la de los jóvenes de los años setenta. La originalidad está en que el lector nunca sabe si se trata de unas memorias reales o ficticias o, mejor dicho, dónde está la frontera entre realidad y ficción.
Esta falta de definición nos permite recorrer dos niveles -dos lecturas- distintos. Por un lado, nos encontramos con una muchacha egocéntrica, promiscua, víctima de las modas, ajena a todo código moral, incapaz de tener una verdadera amistad o una verdadera relación amorosa y morbosamente complacida en sus temores, culpas y angustias. Al lector que se mantiene en este nivel le agobia tanta aventura fácil y de desenlace previsto: la cama. El narcisismo lleva a la protagonista a una desagradable aridez emocional y moral. La trascendencia de su sufrimiento la insensibiliza para el humor.
Pero esta es una lectura muy limitada cuando no errónea, creo que más propia de un lector masculino que femenino, porque en realidad el libro es una tomadura de pelo a los lectores que sólo han visto la acumulación de trofeos eróticos y no la verdadera victoria de la protagonista: su afirmación de libertad, de independencia, su denuncia del egoísmo masculino, del amor posesivo e incapacidad de entrega de los hombres, de su ceguera al creerse seductores cuando han sido simplemente seducidos. No hay sólo una angustiada aunque también gozosa y divertida libertad femenina, sino también una burla de los prejuicios masculinos. La primera lectura es, pues, errónea, pero nos invita a entender y apreciar mejor la segunda.
La identificación de la autora con la protagonista es obvia, si no olvidamos cuanto hay de invención al servicio de las propuestas del relato, de su ética y de sus significados simbólicos (el de la belleza y nobleza de los caballos, capaces de conversar con los humanos, por ejemplo). Y si no olvidamos tampoco que, pese a ser protagonista única, representa a toda una generación con su promiscuidad sin lazos afectivos, sus utopías revolucionarias y su posterior desencanto, la ruptura con las generaciones anteriores -su padre desempeña en este sentido un importante papel- y, en pocas palabras, el abandono, la soledad y, muchas veces, el suicidio. Encuentros fortuitos que el tiempo desenmascarará para mostrarnos a seres derrotados o convencionales.
Un libro con un valor digamos terapéutico para la narradora, de desengañada reconstrucción de una época para el lector. La rubia Isabel -asumimos que este es el nombre de la narradora- ha tenido una infancia dolorosa, suponemos (nunca llegamos a conocer el lado más oscuro de su vida) que en parte debido a la ausencia de la madre. Le atraen los hombres y rechaza la idea de tener un hijo, mientras que "a algunos hombres esa idea les parece una especie de culminación sexual". Las personas que le atraen de verdad acaban desapareciendo de su vida. Experta en el deseo de los otros, los otros ignoran sus necesidades. Además, vive aquejada por la melancolía, y los lugares que recorre (Coma-ruga, Cadaqués, Barcelona) le producen, al comprobar su actual degradación, un malestar físico. Y todo pasado luminoso tiene también "su reverso oscuro". Los dos últimos textos, los más divertidos, y al mismo tiempo los más dramáticos del libro, confirman que si no es siempre la triunfadora, sí es la vencedora moral, fiel a su principio de libertad. Y es así como ilumina el sentido que tiene la provocadora y desesperada promiscuidad.

25 comentarios:

Bel M. dijo...

¡Leído!
Sí, Isabel, los reyes se han portado bien. Te comento más en otro lugar.

Belnu dijo...

Gracias! Efectivamente, es mi regalo de Reyes, y un honor para mí que Masoliver haya querido leerme y escribir la reseña.

nomesploraria dijo...

Olé i olé.
Aquest senyot té tota la raó.

Dante B. dijo...

Puedo suponer la importancia que tiene para tí esta crítica.
Congratulaciones.

el objeto a dijo...

Brutal, Masoliver, pero al igual que pasó con la presentación brillante y luminosa de A. de la Rica, es generoso y expresa un estupor y una ausencia de superficialidad en su lectura, que supone un sincero halago para la escritora. Creo que señala cosas muy importantes y esenciales de lo que has hecho en este libro, tu voz, el alcance de ciertas cuestiones narrativas, y también psicoanalíticas! Me ha gustado eso de vencedora moral, y el apego a la libertad. Tampoco creo que ande desencaminado cuando alude a la reconstitución de ciertas heridas narcisistas, él tal vez lo dice de una manera algo extrema, pero a mí me parece justo que lo mencione, como algo de lo que consigues desprenderte con este libro y que quizá aligere tu camino a la novela y a eso que comentabas en el anterior post sobre Jean Rhys
Felicitats!!
los reyes han sido magníficos!

Belnu dijo...

Gracias, Dante! Sí, ha sido un regalo de reyes. Justamente estaba escuchando a Lhasa en tu blog, has puesto tres bonitas canciones. Yo la descubrí hace unos días, cuando mi amiga americana me habló de ella...

Belnu dijo...

Gracias, Objeto a, tú siempre tan perceptiva y analítica. Es verdad lo que dices. Esta mañana me decía Alberto Gimeno por email, entre otras cosas: "Es muy bueno, también, para el libro, para cualquier libro, que su reseña no sea una mera apología. Este libro nos dice: 'escuece', te obliga a cuestionar tus principios, tus recuerdos, te desentumece: te hace vivir, en suma. Cualquier lector de esta reseña podrá sentir ante ella cualquier sentimiento, menos el de la indiferencia. Y de eso se se trata: de despertar la curiosidad y el interés"

Francis Black dijo...

Masoliver es muy buen critico si yo hubiera leído la critica esta mañana me compraría el libro.

A Masoliver lo sigo bastante y su estilo de crítica es interesante.

.................

Siento repetir la pregunta pero la considero importante: ¿cuál cree que es el papel que debe ejercer la crítica literaria en prensa en la actualidad?


Es importante distinguir entre prensa, revistas culturales y revistas académicas y especializadas. En prensa (en la actualidad y antes de la actualidad, o sea, siempre) el crítico ha de saber informar, aunque sea mínimamente, sobre el autor, explicar en qué consiste el libro, situarlo en el contexto de su obra y de la época, señalar los aspectos originales y sus límites y recomendar o no la obra, olvidándose, si es posible, de las presiones del autor, del editor o del propio suplemento. Ha de que dejar claro, aunque no se diga de forma explícta, a qué tipo de lector se dirige y, aunque el lector ha de adivinar y aceptar nuestros gustos, nosotros no podemos limitarnos a lo que nos gusta sino a lo que puede gustar a otro tipo de lector. A mí, por principio, no me interesan los bestsellers, pero sé que unos son más buenos que otros y que interesan a muchos lectores.

Fuente: http://espadasylabios.blogspot.com/2010/01/entrevista-juan-antonio-masoliver.html

Ephemeralthing dijo...

Me ha sorprendido la sentencia "ajena a todo código moral", pero considerando el periódico donde ha aparecido esta reseña se entiende que el autor lo enuncie así. Aunque al final habla del personaje como "vencedora moral", es decir que algunos principios debe tener además de demostrar entereza en ellos.
Enhorabuena Isabel, espero este texto sirva para despertar la curiosidad de muchos lectores y que su discurso "ajeno a convencionalismos" agite alguna que otra conciencia.

Belnu dijo...

Sí, sí, Eph, también hay cosas que yo no reconozco en mis cuentos, pero cada lectura es subjetiva y cada uno encuentra su propio tono para decir las cosas. Creo que la conclusión es buena y eso me importa.

Belnu dijo...

Gracias, Francis. Me parece que adecuado, justamente, mostrar lo que es un libro, mostrar nuestra lectura también, con los conflictos que suponga, permitir que los lectores puedan distinguir entre nuestra subjetividad y el libro del que hablamos, algo así intento yo, humildemente, porque me sigo sintiendo una intrusa en la crítica... Por eso me alegra que un crítico importante haya aceptado leerme y ofrecer su lectura a los lectores del suplemento, con todas sus objeciones y reservas.

Francis Black dijo...

Eph

¿Crees que hay diferencias entre periódicos? yo creo que las reseñas van con el critico no con el diario, esta reseña la puedes poner en el ABC, el mundo o el país, no?

JML dijo...

Hola, Isabel. Cabalgamos de nuevo, y al trote aprovecho para desearte un buen año, en lo personal y en lo literario. Espero con interés esa novela que ahora tramitas, con ilusión y dudas, con esfuerzo e incertidumbre.

Hay dos aspectos de la crítica de Masoliver que se cruzaron en mi lectura de "Algunos hombres..." 1. La indefinición de género literario, en lo que, por supuesto, no hay demérito alguno, todo lo contrario, y 2. El lado "terapéutico" de la cosa que, me parece, tiene que ver con aquella "restauración" del pasado de la que te hablé en su momento. Es algo que también se hace visible en esta bitácora.
Una estupenda reseña.

Belnu dijo...

Soyez le bienvenu, JML! Yo creo que toda escritura tiene su lado terapéutico y de restauración, aunque malo sería si sólo fuera eso y no dejara algo más, un trabajo literario, algo que va más allá. Para los escritores obsesionados con la memoria y el pasado, entre los que me cuento, la reinterpretación, reconstrucción y reelaboración de algunos pedazos es una forma de pensar, de intentar entender desde distintos ángulos... y no se acaba nunca. Otra cosa es cómo cada lector asocia eso a lo que cree que es la vida de los otros, sobre todo sin saber... Feliz año para ti también, en todos los sentidos!

Ephemeralthing dijo...

francis:

"considerando el periódico", sería un eufemismo, aunque tenía en mente la "definición" de Azúa. Ocurre que esa descripción del personaje como "ajena a todo código moral" me parece de un cursi al que ya no estoy acostumbrado, y por otra parte a mi me me parece precisamente alguien muy moral en sus principios.

Belnu dijo...

Gracias, Eph! También yo pensaba que había transmitido mi ética a mis personajes, algo para mí muy importante, como el sentido de la amistad. Pero cada lector lee un libro distinto y tiene códigos morales distintos...

Francis Black dijo...

No existen fenómenos morales, sino sólo una interpretación moral de los fenómenos (Friedrich Nietzsche).

Yo creo que la moral existe siempre, no se puede ser amoral o inmoral, es algo personal. La amoralidad o inmoralidad es social no personal, una percepción general o de un tercero de una conducta personal

civisliberum dijo...

Felicitats Isabel, al llegir la critica a Cultura/s, inicialment em va desconcertar, a la segona lectura vaig veure que et deixava molt be, com un llibre molt apartat de la superficialitat i amb un fort esperit lliure.
Suposo que ara deus de creure en els Reis Mags d’Orient (o de La Vanguardia).

Belnu dijo...

Es interesante lo que dices, Francis, pero yo sí sé que para mí es importante mi ética, la que me he construido para diferenciarme de quienes me maltrataron en la infancia, crecí con esa idea, leía cuentos porque ahí descubrí una ética parecida a la que yo sentía, y creo que todos mis libros apuntan a eso. Otra cosa es que esa ética no encaje con supuestos morales de otros.

Francis Black dijo...

Una pregunta es que estoy escuchando discos de Víctor Bocanegra ( Obiols) y en uno sale el nombre de Elena Vilallagonga en los créditos. Obiols es también traductor y poeta y he pensado que quizás es la misma Elena Vilallonga de tu presentación

Belnu dijo...

Sí, es la misma; la madre de sus hijos... Elena es cineasta (ahora está acabando un documental), poeta y traductora, pero también canta.

Belnu dijo...

Gràcies, Civislib! També a mi em va passar això en llegir-ho. I sí, em va semblar un regal de reis!

Belnu dijo...

Sobre lo que hablábais de la moral, la reseña y mis cuentos, V., que siempre ve más allá o al otro lado del espejo de lo que yo veo, me dice en un email: "yo también pienso que tú intentas explicar las razones del dolor y de la tristeza, de la rotura y de cómo salir de ella, buscar motivos y objetivos de los personajes, y no es que no haya una moral en ese personaje protagonista, pero ella no tiene una imagen de ella misma, se busca principalmente en la mirada de los otros, y tal vez se refiera a eso cuando habla de moral, no que no exista un punto de vista ideológico sobre las cosas"

frikosal dijo...

Felicidades!

Belnu dijo...

Gracias, Friks!