lunes, 23 de abril de 2007

Sant Jordi



Como tenía que seguir el rito arrastrada por mi hijo, que me invitó a que le comprase un libro y esta vez no podía hacerlo secretamente el día antes, le he comprado un Kazuo Ishiguro que tal vez le gustará, y un Henry James que yo misma le había regalado años ha y que cambiaré mañana. Yo he caído por el bien editado segundo volumen de las Completas de Walter Benjamin. Siguiendo con el rito de visitar las librerías favoritas, he ido a ver al librero de la calle Berlinés para llevarme un par de Lacanes porque su pensamiento a veces me inspira. En La Central me he encontrado a la amiga italiana que me introdujo a la Ginzburg regalándome La strada che va in città y le he contado lo mucho que me acompañó Le Piccole Virtú en Kosovo y lo bien que estaba pasándolo ya al empezar Caro Michele, y ella ha comprado Lessico Famigliare en castellano para regalárselo a algún famoso Jordi.
Hace mucho tiempo, yo tenía 18 años y me estaba curando de una gripe cuando supe que en la facultad, en mi ausencia, me habían elegido para representar a Sant Jordi en la primera fiesta de la primavera después de muerto Franco. Como estaba enferma, nunca supe por qué me habían elegido. Tal vez fue porque en los grabados, el santo a caballo tenía rizos rubios. O por mi activo rojerío activista de entonces, siempre luchando contra dragones metafóricos de pasividad y sumisión generalizadas. El resto de la clase formaba un dragón inmenso. Me llamaron para decirme que tenía que improvisar un casco y un escudo para el día siguiente y que no podía negarme. Me acompañó mi ex cuñado y aún recuerdo la expresión atónita del droguero mientras yo me probaba una especie de palangana (o bacinilla!) pequeña para pintarla con spray plateado. No sé cómo lo hicimos al final, pero el disfraz y mi impersonation tuvieron curiosamente un gran éxito, y aunque yo nunca tuve las fotos, todo el mundo conservó copias y muchísimos años después, algún ex profesor o alumno, al verme, aún me llamaban "sant jordi".

22 comentarios:

iluminaciones dijo...

Lo raro es que no te enganchase el teatro desde ese momento. Y, de la metáfora moral del san Jordi?
ah, bienvenida también.
yo personalmente prefiero las ediciones que tengo de Benjamin, pero me tientan las obras completas.

zbelnu dijo...

Pues sí, pero en esas épocas se mezclan tantas cosas que la decisión parece casi producto del azar... Muchos años después, el que fue director de dramaturgia del Institut del Teatre me decía que yo habría sido buena actriz y que mi timidez gestual sólo lo confirmaba (decía que había un tipo de actores tímidos...), "pero", añadió: "nunca habrías superado las pruebas de dicción en catalán". Yo me sorprendí: ¡No se podían hacer en castellano! Él intentó cambiar esa restricción y no pudo. No sé por qué, ¿cómo montar un Valle Inclán, un Lorca? ¿Cómo acoger a los siempre mejores actores argentinos? En fin, falta de flexibilidad...

cacho de pan dijo...

se gratificará con las debidas muestras de agradecimiento a quien acerque esas fotos de sant(a) jordisabel a este pobre mortal que se muere por verlas.

zbelnu dijo...

Ja ja, gracias, Cacho de pan! Me dice una profesora mía de entonces, que me ve con MUY BUENOS ojos: "me acuerdo perfectamente de aquella representación, estabas deslumbrante!" Y seguidamente me dice que vaya a la Facu (en la UAB) y que pregunte, que tendrán un archivo. Tal vez un día me decida y haga la excursión, y de paso recoja mi título, que se quedó allí...

cacho de pan dijo...

inquietante lo de la profesora con MUY BUENOS OJOS...

zbelnu dijo...

Ayyy... nooo, he insistido por cuestiones de modestia o humildad o llámale como quieras, pero MÍAS, no refiriéndome a ella, que es guapa y muy vital, ginzburguiana ella, lectora refinada, y sus preferencias no van por ahí...

zbelnu dijo...

Pensando en la metáfora moral he corregido mi entrada, Iluminaciones, que escribí demasiado deprisa...

cacho de pan dijo...

lejos de mí los pensamientos impuros: me imaginaba unas bellos ojos llenos de bondad...

zbelnu dijo...

Son unos bellos ojos negros, en efecto. Si seré yo la única impura... hace poco reseñé Le pur et l'impur, maravilloso libro de Colette, aún no ha salido en La Vanguardia, te lo recomiendo vivamente! Colette, al final de su vida, piensa sobre la vida erótica, el amor sáfico, los hombres, los celos, las amistades, la belleza, la autodestrucción, y va hilando anécdotas y escenas (en antros humeantes, por cierto, pero leerlo no creo que te haga toser)... Por cierto, a ver si programamos nuestra tertulia de terraza, ya hace buen tiempo!

iluminaciones dijo...

Pues por sus imágenes, Parr debe ser un tipo divertidisímo.
Estás llena de anécdotas...
se agradece leerlas.

cacho de pan dijo...

cuando quieras, estoy listo...
habaluc?
dime si tienes "desarmar mi biblioteca", de tu amado walter b., y si es así ¿en qué colección o editorial?
el libro de colette me alarga los dientes...y en su época se fumaba tabaco, no componentes químicos liados como cilindros...jijiji...

zbelnu dijo...

Lo de Parr: me dijeron que no contó cómo hizo las fotos, ni sus pensamientos, y que sólo habló de su libro y lo intentó promocionar. Pero yo no estuve allí... De todas formas, muchos fotógrafos y artistas se lían con las palabras, no les sirven...
Tengo Je déballe ma bibliotheque, Cacho de Pan, por esas cosas raras del azar lo compré en una bonita colección francesa, en algún paseo parisino. Si ça t'interesse te lo llevaré al Habaluc, y si eso se arma...
En cuanto al tabaco, tienes razón en ese punto, yo ahora, cuando fumo, me sabe a paja, y antes me gustaba mucho más...

un cordero + dijo...

sabe a paja?

zbelnu dijo...

Pues sí, y es que yo compraba un tabaco de contrabando durante años, pero mi camello desapareció y ahora tengo que fumar lo que todos, así que fumo aún menos, y de no ser por esta ley, creo que ya no fumaría...

la muniequera dijo...

puedes retomar tus representaciones tan próceres interpretando a san isidro aquí en madrid que falta poco!

zbelnu dijo...

Ja ja, san isidro! No sé qué pinta tendrá... Y tú podrías dibujarlo o componerlo con tus elementos... será como un torerito, el santo?

Alma Larroca dijo...

hola zbelnu! no entiendo... ayer te deje aquí un mensaje y hoy desapareció! nada...te agradecía tu re-visita a la cajita de mi blog y te confirmaba q efectivamente lo tengo descuidado entre muchas cosas de estos días, pues nada, saludarte nomás y ya volveré otra vez más inspirada.
un beso
PD: es linda la palabra q me toca escribir en "verificación de la palabra": suboht (aparece con una tipografia pesada y verde brillante, me gusta)

zbelnu dijo...

Suboht! Parece un espíritu o un daimon o algo cabalístico... Si se borró un mensaje significa que hay subohts por ahí haciendo de las suyas, y que tal vez borraron otros... cómo saber? También hay lectores silenciosos que nunca dejan comentarios (no tienen que enfrentarse a los subohts...)

mr.ed dijo...

yo soy uno de esos a veces...

también soy de los que preguntan en laie si está tu libro y me dijeron (el del cccb): "cuál? el crucigramas? no, no está"

zbelnu dijo...

Sí, las librerías de los museos tienen siempre menos... Ahora ya casi es sólo seguro en La Central y en la de arriba más que en la de abajo... pero gracias por la intención! Espero que algún día lo encuentres al pasar, frente a tus cascos de caballo que habla...

a horse dijo...

en madrid estará por casualidad?

zbelnu dijo...

Sí que está, pero no sé si pensabas ir por allí, en la Librería Central del reina sofía, el MNCARS lo tienen, la dirección es: Ronda de Atocha, 2 - 28012 Madrid. T. 34 917 878 782 De lunes a sábado de 10h a 21h y domingo de 10h a 14.30h
libreria-mncars@lacentral.com... Debe de estar en alguna otra librería, pero aún no sé...