sábado, 10 de abril de 2010

Pequeñas meditaciones y misterios

Foto: I.N., Atardecer frente a la Tamarita, 2010
Esta mañana, mientras desayunaba, he visto un programa fascinante en Arte tv que contaba las investigaciones sobre el lienzo de Turín, de cómo los científicos se basaron primero en las fotografías, ya que la Iglesia no permitía el acceso al lienzo (también llamado santo sudario), y cómo finalmente consiguieron cinco días de análisis directo, estrechamente vigilados por guardia vaticana, para comprobar que no tenía pintura ninguna, que había restos de sangre, que la impresión era como un negativo, que las heridas correspondían a una crucifixión, que efectivamente el cuerpo humano puede sujetarse por las manos clavadas, etc. Según las pruebas científicas, el lienzo correspondía a un hombre delgado y de pequeña estatura, la habitual entre los palestinos de su tiempo. A mí me da la sensación de que en la tradición, las escrituras, la literatura religiosa y la mitología y su encuentro con la ciencia cabe toda la poesía que no está ni en las instituciones religiosas, el poder y sus sombras y reversos, ni tampoco en los best-séllers que aprovechan la poderosa atracción de sus signos. A mí siempre me gustó la historia del sudario, como un retrato del dolor impregnado prodigiosamente en un lienzo, que ni el agua que se utilizó para evitar un fuego logró borrar. Pero está claro que hay un misterio en esa belleza asociada al aprendizaje místico del dolor y en la comprensión del sufrimiento humano que en su origen iban asociadas a las religiones y la teatralidad de sus liturgias, como bien sabe Bill Viola. Tras dudas, una extraña conversación y algunos recados que me han llevado hasta la Diagonal (una vez más he disentido de esos que quieren llevarse los árboles y "humanizarla" convirtiéndola en un "bulevar" de cemento, sin sombra, sin oxígeno, sin verde, sin belleza), me he puesto lentamente a pasar mis notas para mi conferencia del 17 de abril (VISOR10, en la Platja de Sant Salvador, jornadas dirigidas por José Luis Espina), lo que aún estoy haciendo, una de las razones de mi enclaustramiento de este fin de semana, mientras confeccionaba torpemente los horarios de intervenciones de ese festival de poetas y narradores del 15 de mayo, y digo torpemente porque he cometido errores, porque lo numérico no es mi especialidad, porque algunos contestan enseguida y se adaptan y otros no, y hay que hacer cambios, y porque yo mando los mensajes demasiado deprisa y olvido detalles importantes. Me ha gustado la frase del narrador colombiano (que comparte apellido con el poeta) Vallejo en Babelia de que la vejez es el gran tema de la literatura y me ha gustado ver a Canetti en la portada. Tengo tres libros que leer antes de volver a sus memorias magníficas. Y una carta que corregir para mandársela a la Belle Elaine, un libro epistolar y colectivo del que tal vez no he hablado aquí, un espacio regalado donde dirijo lo que no cabe en mi ficción ni en este blog, lo que quisiera decir pese a todo, lo que se filtra en mis pensamientos...
Y ahora, mientras pergeñaba esas notas, Bel M. ha respondido a una pregunta mía sobre el rabino místico Isaac Luria y su idea de que había "un gran dolor en el corazón de la divinidad", contándome algo que también me ha parecido altamente poético: "Venía a decir que, según la cábala, fue necesario que Dios se apartara de sí, hiciera una especie de vacío, para crear el mundo. Esta especie de exilio de sí mismo le creó un gran dolor que se agravó cuando se vio obligado a expulsar del paraíso a los hombres, ya que contaba con ellos para que lo ayudaran a restaurar la plenitud perdida. ¿Verdad que es bonito? El propio Dios exiliado de sí..."
En otro mensaje, A.C. me decía que Bach "és l'eina antibloqueig", la herramienta antibloqueo, y además de un poema oscuro y luminoso que Foix escribió a la muerte de Gabriel Ferrater, citaba unas antiguas meditaciones de Paniker donde se preguntaba cómo podía ser absurdo un mundo que hubiera producido las Variaciones Goldberg. Y yo que me alejé de ciertas músicas con la muerte de mi padre y apenas he osado volver a recuperarlas, pero ahora puedo, una a una...
El mensaje de una amiga escritora sobre mi libro balcánico y el mensaje de una amiga artista sobre mis cuentos me han alegrado el espíritu. Oigo griterío futbolístico en el aire, ráfagas y a lo lejos. Y a través de una foto, he comprobado que el gran azufaifo está lleno de brotes. También el pequeño castaño de Indias de mi terraza está lleno de hojas tiernas, que se abren cada año como mariposas, cuando estallan unas yemas oscuras y relucientes...
Seguiré despacio con mi notas. No sé por qué el tiempo se me escapa de tal modo, y aunque estoy feliz en mi encierro, algo siento de exilio interior y de absurdo mientras no escribo... Añoro ese espacio poderoso de la ficción. Me consuelo intentando explicar(me) en notas cómo son mis misteriosos procesos de escritura. Y entiendo que para, ese pequeño exilio de mi ser no está asociado a la creación, sino a su postergación. Aunque tal vez toda creación implique un vaciamiento, un salir de sí. Así surgió en la visita oracular de hace unos días, donde hablamos de mis duelos, de esa tristeza con la que resulta doloroso conectar, pero que está ahí últimamente. Aproveché para llevar allí todas las preguntas, las mías y las ajenas, los comentarios de los locos, o las cuestiones que suscita cualquier cosa. Por si acaso, me lo pregunto todo. Es una sensación libre. Ensanchar el marco de mis interrogaciones con otras posibles preguntas, buscando los posibles ecos, sin negar ninguna opción. Y el resultado fueron algunas iluminaciones, ya que todo , incluso lo equivocado, puede llevarnos a algún otro meollo. Y todo se vertebró por el motivo del bolso perdido y recuperado en mis sueños. Comprenderlo produce alivio, aunque en medio haya razones más oscuramente melancólicas, cierto aterrizaje y sin duda otros duelos.

22 comentarios:

Jose H. dijo...

¡qué bonito leerte, Bel! Y descubrir que no solo para mi la crudeza con la que aparecen ciertas obturaciones encuentra consuelo en la linea tan sutil entre lo que se nos aparece de noche y las elaboraciones diurnas. Gracias por el poema de Foix que no conocía...

Belnu dijo...

Oh gracias, José! A mí también me hace ilusión esa afinidad, esa coincidencia que alivia...

Eva Huarte dijo...

Dices cosas preciosas, Bel... y releo algunas frases para que me queden grabadas y no perder ese alivio... esa placidez y esa media sonrisa, donde intento ver cierta ironía, tan necesaria, aunque no estoy segura de si la hay. Dices tantas cosas, que me gustaría responderte a todas, igual que me gustaría preguntarte de todas... si me lo permites, sólo haré un par que no puedo evitar; ¿Crees realmente que el lienzo de Turín es de hace veinte siglos...? Y ¿qué me dices de la copa? Lo que llaman el Sant Grial o Sangre Real? Pienso en Artaud cuando decía que "hay que exiliar a Dios" (quizá no es exacto), o en los científicos actuales diciendo "con dios puedes hacer lo que quieras" (esto sí es exacto, en vivo y en directo). Creo que hay que cambiar iconografía etimología y pensamiento, pero, ¿por dónde empezamos? Me has dado tanto a pensar... te preguntaría tanto...
Pero me quedo con la música de Bach contra el bloqueo, y la capacidad del ser humano (hombres y mujeres) para crear obras inmortales por inspiración divina.
Pero siempre me pregunto, desde que abrí los ojos al mundo, si todo esto lo ha creado un dios hombre o si el hombre se ha creído y creado solito a imagen y semejanza de un dios hombre... después de tantos que ha habido. ¿Dónde está la Diosa? ¿No será ese el "eslabón perdido" del que siguen hablando historiadores y científicos?
Quizá para nosotras, simplemente, es "un bolso perdido" en sueños.

Estoy intrigada con tu sueño, tienes que seguir analizando y explicando. Pero, si me lo permites de nuevo, una de las interpretaciones que le daría, tras consultar distintos libros, (modernos, ya que antiguamente el bolso no existía como símbolo femenino actual), es que si lo pierdes, es la "recuperación de un tiempo o valor perdido". Espero que te guste mi deducción, con todo cariño.
Sonisa y beso, me ha encantado tu escrito.

Belnu dijo...

Gracias, Eva! Yo sólo hablo de mitos, no de creencias...! Del poder de esos mitos, de esas metáforas, que es también el poder de la teatralidad y de la literatura o la poesía o las imágenes.
En mi sueño, el bolso son los recursos, ponerlos fuera cuando están obviamente dentro de nosotros.

Icíar dijo...

Es todo muy bonito. Cada día eres un poco más sabia y escribes mejor.
Enciendo una vela para la inspiración de la novela que tiene que venir.

Belnu dijo...

Qué simpática y generosa, Icíar. Confío en la llama de esa vela tuya, aleteante...

gonzalo dijo...

cuántos minutos pasas bajo los árboles?

Belnu dijo...

Gonzalo: no sé si es una pregunta retórica, un pretexto...

José Antonio Millán dijo...

¡Dios mío, los actos fallidos! Estoy leyendo este precioso post, cuando interpreto que "Bach es una herramienta antiblogueo", y asiento por dentro mientras me invade la culpa por estar trabajando en mi(s) blog(s) en vez de escuchar a Bach...

Belnu dijo...

Ja ja, me has hecho reír, J.A., es el sentimiento de culpa de los kikikomoris, que tenemos todos. Gracias por el elogio!

civisliberum dijo...

Curiosa la historia de la Santa Sindone de Turin, la historia realmente es muy poetica, pero parece ser que las pruebas de Carbono 14 le situaron con una antiguedad de unos 500 años. Hace poco en Palestina han encontrado un paño similar de unos 2.000 años y la textura del mismo es mucho mas rudimentaria que la de del lienzo de Turin.
En la Catedral de Oviedo tienen un sudario similar del que dicen que es el original y no el Turines. En Valencia y concretamente en su catedral tienen, segun afirman, el Santo Grial; en Lleida hasta la Guerra Civil, conservaban el Santo Paño ( el que envolvieron a Jesus al nacer), etc.
Iconografia muy poetica, pero ya superada, con excepción de la mercadotecnia que se le puede sacar.

Belnu dijo...

Civislib: a mí me gustó la historia, el mito, et pour le reste...!

delarica@unav.es dijo...

Bel, el exilio y el dolor quedan reflejados, no tan pálidamente, en los colores malva de esa foto vespertina.

Belnu dijo...

Gracias, Álvaro!

JML dijo...

Me ha gustado mucho tu comentario sobre el Lienzo de Turín. Tu modo de describirlo, ese "retrato del dolor impregnado prodigiosamente en un lienzo" me parece una preciosa metáfora de la propia escritura.
Un saludo.

Francis Black dijo...

Hola un pregunta , conoces la obra de Leonard Michaels he visto un libro con sus cuentos , pinta bien , pero ni idea.

http://www.lecturalia.com/libro/44952/los-cuentos

Belnu dijo...

Gracias, JML! Sabía que tú lo entenderías. Me alegra tu lectura..

Belnu dijo...

Francis, no conozco a Leonard Michaels más allá de su nombre. Esperaré tu opinión!

el objeto a dijo...

ah.. me ha gustado esa idea de una belleza asociada al aprendizaje místico del dolor, y luego lo he relacionado con ese efecto dinamizador y vitalizador de la música de Bach,

también Bach me ha hecho pensar en tus preguntas que parecen poder ir hilvanándose unas con otras, sin tener fin. Cuando, en cambio, hay momentos en que no todo puede ser interrogación. Entonces, ¿hacia dónde llevar la música? cómo avanza la variación? lo pensaré escuchando a Bach!

Belnu dijo...

Yo no vivo sólo en la escritura, ja ja, de momento... Pero en la escritura sí, yo sigo a Chéjov, ahí todo tiene que ser interrogante. Aún así, siempre hay lectores que encuentran respuestas también en lo que yo escribo y es que ya se sabe, cada uno lee un texto distinto...

el objeto a dijo...

bueno, no concibo la literatura si no es como pregunta del que escribe. Como bien dices, las respuestas son un efecto de ella, en los otros y en quien escribe. Yo me refería a esas otras preguntas vitales de las que hablas al final, ligadas a los sueños

Belnu dijo...

Yo no hablaré aquí de lo que no son preguntas ni interrogaciones, sino pura vida y también respuestas que llegan como la lluvia. Para mí hay otros espacios, físicos y mentales...