viernes, 20 de marzo de 2009

Mis forcejeos con lo real

Foto: I.N., París, 2009
¿Cómo empezar? Por una parte, estoy furiosa por la actuación de la policía contra los estudiantes y he publicado algunos posts en Polis que espero que vean. Creo que esta insumisión y rebeldía de los Mossos no es casual, plantan cara a Saura y a quien sea, apalean a los periodistas (pueden verlo en los vídeos de youtube), ignoran, como me dijo una vez una fiscal progresista, que están por debajo del juez y yo añado que ignoran que deberían servir a los ciudadanos que les pagan su sueldo, todos nosotros. Lo mismo aplicaría a esos urbanos humilladores que retienen, ofenden y multan a los peatones, ya sometidos al envilecimiento municipal, siempre a favor del automóvil. Y me alegra muchísimo que algunos profesores ilustres, tal vez los últimos humanistas, que siguen defendiendo la Universidad como lugar de conocimiento, hayan denunciado lo que se está haciendo en la Universidad, a diferencia de esos que arremeten contra los estudiantes, se burlan, los acusan de estupida ignorancia o califican de apasionante el proceso de burocratización y mercantilización de esa pobre Universidad, donde el nivel de conocimiento sigue bajando en comparación con Europa.
Por otra parte, en Le Monde nos advierten contra las fresas andaluzas, en concreto contra la agricultura española, que sigue utilizando pesticidas y productos tóxicos prohibidos por la Unión Europea, productos que dañan nuestros pulmones, las de los trabajadores marroquíes que trabajan allí y en último lugar, la capa de ozono:
Mangez cinq fruits et légumes par jour nous dit notre programme national nutrition santé. Mais quels fruits ? La pomme golden conservée trop longtemps dans une atmosphère contrôlée : quel sera son apport en calories ? Les fraises ? Les limiers de WWWF-France sont allés en Andalousie voir les fraises d'hiver qui envahissent les supermarchés. A l'automne, la terre sableuse a été nettoyée avec du bromure de méthyle et de la chloropicrine. Le premier est un poison violent interdit par le protocole de Montréal car il attaque la couche d'ozone ; le second bloque les alvéoles pulmonaires. Premiers touchés, les travailleurs marocains ; en second les consommateurs.
Hay que recordar que en 2004 la Unión Europea cerró ya granjas agrícolas andaluzas en 2004 por ese motivo. Nuestra prensa no lo publicó. Yo lo supe el otro día gracias a un programa de Arte TV donde se decía que los alemanes rehúyen los productos agrícolas españoles... ¡con razón! El problema de tener un gobierno compuesto por personas procedentes de lobbies de transgénicos, laboratorios farmacológicos, que no nos defiende ni protege...
Anteayer un millón de franceses se manifestaban contra Sarkozy. ¿Y nosotros cuándo? ¿Para qué nos sirve pagar el sueldo de estos políticos con nuestros impuestos? ¿Nos sirve a los catalanes el estado de las autonomías, salvo para pagar a una policía "descontrolada, pero catalana" que apalea estudiantes, periodistas y turistas escandalizados? ¿Qué han hecho por nuestra enseñanza pública, ahora a la cola ya no sólo de Europa, sino de España? ¿Qué han hecho con la Universidad? ¿Y con el medio ambiente? ¿Y la protección del patrimonio arquitectónico e histórico? ¿Qué han hecho con la atención social, pagando tan mal a los médicos que salen huyendo a Inglaterra y a Portugal, mientras hay que atraer a toda prisa a médicos extranjeros, a veces sin tiempo para que aprendan el idioma? De acuerdo, ha servido para proteger la lengua catalana, ¿pero era ése el único camino? ¿No resulta todo un tanto desproporcionado? En fin, se me han colado aquí reflexiones de Polis... Mientras, ayer me dolió de nuevo el brazo (dos pasos para adelante, uno para atrás, dijo Lenin), sentía que no lograba hacer lo que debía, que perdía el tiempo miserablemente, aunque había escrito, a última hora de la madrugada, una "ponencia" que me pidió el poeta Francesc Gelonch para el "Grup d'estudis carleshacmorians" de Facebook, y la verdad es que me alegra haber encontrado la ocasión de expresar mi gratitud...
Acaba de llegar la versión audio de mi Crucigrama, que se presentará el 17 de abril en la galería h2o de la calle Verdi, a las 20h (y yo luego me iré corriendo al cumpleaños de una amiga), ¿reuniré el valor de escucharla?
Corrijo las galeradas de Els meandres de la traducció, que saldrá pronto en plaquette de Cafè Central. Y me pregunto si podré escribir algo para una propuesta sobre la escritora francesa D.C. que me han hecho, aún no sé.
Anteayer recibí la visita de dos americanos atípicos, uno de ellos vive en Ramallah, donde intenta paliar a su manera los efectos de la desastrosa política de su país en el mundo, habla árabe y hebreo y los dos se defienden en un castellano sin acento. Estuvimos despotricando del mundo y contándonos un poco la vida.
Como siempre, se acumulan las misiones para el fin de semana, que en realidad ya ha desaparecido antes de empezar. Mañana la mañana visita a un refugio antiaéreo de la guerra civil, junto con un amigo guía que trabaja en esa reconstitución de la historia y la memoria perdida. Ayer, fui a comprar un libro de Valery Larbaud (un volumen de sus Oeuvres de La Pléiade) a un célebre librero de Gràcia y cometí el error de preguntarle por qué nunca tenía mis libros; me sorprendía que ninguno de los tres le hubiera parecido digno hasta ahora, precisé que no era un reproche, sino sólo curiosidad, casi antropológica. Primero respondió que no le caben todos los libros, lo cual es muy comprensible. Yo aludí al prestigio de las editoriales (Alba, Melusina...) y a la vecindad y afinidad de mi primer editor (h2o, en la misma calle Verdi), y luego a la difusión en la prensa. Mal hecho. Él me dijo que Juan Goytisolo (en El País) y Joan de Sagarra (en La Vanguardia) hablando de mis libros no sólo no ayudaban en su caso, sino todo lo contrario. "Son malos recomendadores", dijo y añadió un calificativo mucho peor. Me quedé estupefacta. Yo comprendo las simpatías, antipatías y objeciones que pueden hacerse a cada uno, pero que ésa sea una razón para no vender mis libros me asombró de verdad. La verdad es que yo me lo había buscado, por preguntar. Al salir me pregunté si esos autores estarían también vetados en su librería. Me pregunté si no tendrían ningún libro recomendado por esos autores. Si se leerían sus recomendaciones para no tenerlos. O si sólo lo harían con escritoras mujeres. Me pregunté si accedería en el caso de que un cliente le pidiera un ejemplar de uno de mis libros. O si le dirían, como los tenderos de High Fidelity, que ellos no venden semejante cosa. Claro que, concluí, algún criterio hay que tener para seleccionar. Un librero tiene todo el derecho de reservar el derecho de admisión para los libros, de ser excéntrico, de ser misógino, de guiarse por sus prejuicios y no ir más allá, de regentar su propio y orgulloso reino de Taifa; para ese librero yo soy autora non grata, pero también soy libre de no volver por allí.

5 comentarios:

Ephemeralthing dijo...

Es una pena que alguien que "distribuye" y vende "conocimiento" haga ese tipo de censuras o, dicho más suavemente, "seleccione" de esa manera sin considerar el criterio de escritores que son críticos por esa razón, porque tiene criterio, no porque tengan ganas de llevar la contraria o atacar a los de ideas diferentes a las suyas.
Te lo digo ya, no he querido antes para que no pareciese que quiero hacerte la pelota: "Crucigrama" me gustó mucho. Es real, no hay ni un arquetipo.
Ya lo he dicho.
Acabo de leer un libro de cuentos de un escritor barcelonés de nuestra quinta, un tipo de prestigio, y he tenido que dejarlo porque a cada rato lo cerraba aburrido y casi escandalizado de lo vulgar y estereotipado que era. Supongo que ese texto seguro está en las estanterías del librero gracienc.

zbelnu dijo...

Gracias, Eph!
Cuando uno hace algo público (y si es mujer, pues doblemente) tiene que contar con el rechazo, el hocicamiento, las lecciones, el desprecio, los prejuicios, etc., sobre todo a que te los suelten sin ningún problema, a que encuentren incluso un placer en imaginar que te pisan. Pero eso no significa que no te fastidie!

nomesploraria dijo...

Un agricultor me contó una vez que ni se nos ocurra comer una fruta sin pelar. No lavada, no, pelada. Nos contó también que las fresas son como una esponja que se tragan todas las porquerías que les echan los pestilentes pestilizadores.

¿Juan Goytisolo "mal recomendador???? ¿Y este señor vende libros?

Ep i enhorabona per lo del ABC.

zbelnu dijo...

Gràcies, Nmp! Sí, els venedors són gent estranya...

zbelnu dijo...

Ah, sí, bons consells per a les fruites però insuficients en aquest país, com veus