lunes, 7 de abril de 2008

Más tarde...


Matisse, Mujer leyendo con parasol, 1921

Yo leí el Tirant hace muchísimos años, cuando tenía 16 o 17, y ya no sé estoy segura de si el libro era mío y lo perdí en un traslado o si era prestado, aunque recuerdo la edición. La cuestión es que yo recordaba una frase que me interesaba para mi conferencia, con ese estilo luminoso y romántico de Joanot Martorell. Al pasar por una librería he encontrado una edición vieja de la editorial Barcino en 5 volúmenes pequeños y he comprado uno: me sentía culpable de comprármelo todo antes de verificar que no lo tuviese en casa. En el metro, lo he abierto y he encontrado la frase (¡aún mejor de lo que pensaba!) y cuando alzaba los ojos en plena felicidad (es una cita preciosa y por primera vez he pensado que Cachodepan tenía razón con mi condición memoriosa), he visto que frente a mí se sentaba un espía semioculto tras un periódico... Era Toni Marí. Me ha confesado enseguida que había pensado: ¿Quién estará leyendo esa edición del Tirant en el metro? "Només pot ser la Núñez!!!!" ha exclamado entre risas. Y le he enseñado la frase, que no pondré aquí para no estropear la sorpresa, y le he felicitado porque han dado dos veces el premio nacional a los poetas de la colección de poesía que dirige en Tusquets desde hace veinte años y ahora el Ciutat de Barcelona (Corredor Matheos, Chantal Maillard...). Cuando pasábamos junto al azufaifo, me ha anticipado cómo pensaba conmemorar esas casi bodas de plata librescas y hemos hablado un poco de la condición siempre moderna y contemporánea de los poetas, que la Universidad no parece comprender ni acoger, y él hablaba con ese bonito acento eivissenc que parece darle a todo una especie de brillo entusiasta, ¿será la luz de la isla?
Luego, por teléfono, otro poeta, EC, me ha dicho que sí podría actuar en nuestra presentación de La plaza del azufaifo. Falta que su músico amigo acepte también. Me ha propuesto que lo celebrásemos en una pequeña placita más accesible y mejor para el sonido, aunque sea más feúcha y no tenga los elegantes troncos de seda de los lledoners (almeces o Celtis australis) de Joaquim Folguera, pero esa placita dura también tiene nombre de poeta, Frederic Soler (Serafí Pitarra!).
Olvidaba decir que entre medio, mientras hablaba con la sabia V ha aparecido G, que venía alegremente, con sus fotos de suricatos en el zoo, a recoger algunas cosas para irse a un pueblo cerca de Palafrugell, de cuyo nombre en vano quiero acordarme. Como siempre, ante mis comentarios críticos, G argumenta bien, yo siempre le he dicho que tiene ese don dialéctico para defender lo que quiera, espero que se decida a usarlo, junto con los demás dones que ahora desaprovecha en esas semivacaciones permanentes, aunque él dice que está empezando a estudiar, tarde, pero enderezando su curso. On verra bien.
Sólo quería añadir este pequeño post tardío para contar que ya a s'hora baixa, en el silencio piadoso del anochecer, ha empezado a despejarse mi denso horizonte irritante de lunes.

15 comentarios:

nomesploraria dijo...

Una dríade leyendo el Tirant en el metro no ve todos los días

zbelnu dijo...

Muy amable, Nmp, no sé si estamos ya obsoletas las dríades,furiosas en países arboricidas

frikosal dijo...

Me has hecho reir, que alegria de post.

¡Que prodigios ocurren en vuestro pueblo! Con librerías interesantes y encuentros formidables en el metro. Yo siempre que veo a alguien leyendo en la calle, espío para ver de que se trata. Es decir, leyendo algo que no sea el mundo deportivo.

Dicho esto, yo con el Tirant, entre tantísimas otras cosas, no pude. Si lo encuentro volveré a darle una oportunidad.

La juventud entera parece instalada en unas semivacaciones que yo apenas disfruté en mi época y ahora no puedo si no envidiar. Eso si, está la legítima preocupación adulta por saber en que se van a ganar la vida en un mundo que me temo va a ser cada vez más difícil. Y la gente llega preparadísima de todas partes. Dominar la dialéctica no significa tener razón.

zbelnu dijo...

Gracias, Friks! Sí, yo creo que el Tirant merece una oportunidad más adulta. Yo lo leí porque tenía un amigo que me convencía contándome cosas de ese libro, y era todo tan romántico y caballeresco, y a mí me parecía adivinar el deseo en todas aquellas declaraciones increíbles... Y el lenguaje me encanta.
En cuanto a G., lo cierto es que aúna dos aspectos: 1) siempre reconoce sus errores y es flexible, 2) todo lo que dice es razonable y moderado, nunca promete milagros, sino que se basa en pequeños avances, signos irrefutables... Todo eso hace que me convenza, hasta que vuelve a exasperarme. Él va muy despacio y yo soy impaciente. Y al mismo tiempo no puedo evitar ver sus talentos...

cacho de pan dijo...

sí, lo había leído como un todo.

zbelnu dijo...

Y con razón! Era todo un día... Bon voyage al país de la rauxa!

Anónimo dijo...

Hace tiempo era asiduo de librerías de viejo, y hasta alguno me decía: es que eso que busca es difícil de encontrar...
Muchas de esas librerías habrán ido desapareciendo, supongo.
imp.

zbelnu dijo...

Pues creo que gracias a iberlibro (www.iberlibro.com) se conservan muchas pequeñas librerías, de lance y de las otras, porque de verdad puedes encontrar muy fácil cualquier libro agotado, perdido, desaparecido... en librerías del país y de todo el mundo.

Gladys Pinilla dijo...

me enteré de las cosas buenas que le pasan y me acerco nomas a felicitarla. Perdone que no la visite pero mis notisias son malas no mas

odette farrell dijo...

El Tirant....perdón pero alguién me puede hacer una sinopsis de ese libro que hoy por primera vez en mi vida escucho :) ???

zbelnu dijo...

Gracias, Gladys!
Odette, el Tirant lo Blanc (o Tirante lo Blanco, como dice el Quijote), es justamente el único libro que el Quijote salva de la quema. Una novela de caballerías llena de ironía, humor (la primera parte) y amor romántico y pasiones de desenlaces imprevisibles, escrita por el valenciano Joanot Martorell allá por el 1460 o 70 si no me equivoco. Yo la leí de adolescente arrastrada por el entusiasmo de un amigo y ya entonces me encantó, el estilo es genial y en fin, Borges había hablado de esa novela, si no me confunde la memoria.

frikosal dijo...

Ayer pasé por la biblioteca y me decidí a coger prestado un ejemplar. Justo cuando lo había encontrado (por que hay muchas ediciones infantiles, juveniles, abreviadas, etc) cerraron el horario de prestamos y tuve que dejarlo, con un poco de rabia.

Para consolarme y leer durante la cena compré El Pais, a mi que no entiendo me da la impresión de que la prensa tampoco puede ser tan diferente de las novelas de caballerías.

zbelnu dijo...

Mmm, en teoría sí, sólo que leyendo el País a mí me invade la rabia, la pesadumbre, la desesperación y como máximo la indiferencia, en cambio, leyendo el Tirante lo Blanco (me he acordado de que el Quijote lo llama así cuando lo salva de la quema) lo paso muy bien y me quedo maravillada de sus palabras y me divierte ver cómo el falso mendigo se arma para apoyar al rey y lo que le dice la dama antes del abandono y cómo lloran todos, etc...

odette farrell dijo...

Zbelnu,

Muchas gracias por tu explicación.... ya entiendo mucho más...por qué llamabas la atención en el metro leyendo ese libro y por qué la intuición de tu amigo de "sólo la Nuñez podría ser la lectora :)"

Genial!

Me encantó tu historia.

zbelnu dijo...

Gracias a ti, Odette! Pero aunque sea una excentricidad leer el Tirant en el metro, debe de haber muchos otros que lo han leído, aunque, claro, no es lo habitual. Enrique Vila-Matas contaba hace años que hacía equilibrios y posturas casi acrobáticas para ver qué libros leían las mujeres en el autobús... y también a ver si leían casualmente algún libro suyo...