domingo, 6 de enero de 2008

Escribir, ver


Foto: I.N., Mis pies en Luxemburgo, 2007

Ayer estuve escribiendo mi cuento último, que ahora ya tiene cuerpo, núcleo, no sólo principio y final, como hace unos días. Me empezó a aparecer ese núcleo en un lugar devastado de la Rambla Catalunya, cerca de donde han arrancado los tilos, en plena calle desventrada por una simple ampliación del "intercambiador" (¿qué serán las obras del TGV, si con éstas llevan más de un año? Trabajan un ratito y se van, despreciando a los ciudadanos envilecidos, a los transeúntes e incluso por una vez a los turistas...). Me senté allí, en un banco sesgado y anoté. Luego ya no pararon de llegar cosas, y aunque salí y me fui al cine, de noche seguí soñando con mi cuento.
Reconozco que sigo bajo los efectos de la película de David Cronemberg. Tan violenta que pasé ratos sin mirar a la pantalla, aunque por desgracia oía. En cierto momento la gente se reía de aquel baño de sangre, tomado necesariamente como una parodia. Yo salí de allí pensando: "Por favor, leyes, tribunales, instituciones democráticas, abogados y jueces, instrumentos contra el abuso..." Empezó a llover. En una radio oí hablar de 300 muertos. Era como si no saliera de la película, de la mafia rusa... Por un lado mi fascinación por esa lengua y por todo el mundo eslavo, las pocas palabras que comprendo aún jarashó, decían, y recordaba al amigo de un amigo de san Petersburgo, el que me enseñó esa palabra, ahora muerto. Aprenderé ruso, pensaba una parte de mí... Iré a Moscú... Luego la parte tramposa hollywoodiana. Como si la policía no formase parte de eso. Como si no estuvieran mezclados. Como si no fueran los mismos, pero pagados con nuestros impuestos. Como si Viggo Mortensen, pese a su gran trabajo y su transformación allí y a su belleza (despojada de la blandura del señor de los anillos; aunque en ese texto hay más ambivalencia respecto a lo bueno y lo malo, todo muy iniciático-new age, pero en ese aspecto, más real), no pudiera dejar de ser parte de Hollywood. En el fondo me recordó a todo lo que tanto me molestó de la estereotípica película de Coixet sobre la enfermera balcánica (el extremo más banalizado será esa película de Richard Gere sobre Bosnia, no quiero ni pensarlo... ¿Acaso no tenía razón Lars Von Trier cuando contestó con su trilogía americana que si los norteamericanos no necesitaban ir a ninguna parte del mundo ni conocerlo para filmar películas sobre esos lugares, él podía hacer su trilogía sin ir a USA? Hollywood lo banaliza, esquematiza y pervierte todo, o casi todo; siguiendo las enseñanzas de la factoría Disney). También me pregunté si Cronenberg se añadía a la lista del mainstream con esa simplificación imperdonable, y más en alguien con su talento. O es que necesitaba hacer un western, necesitaba sacar un John Wayne que aliviara del horror. Y con todo no puedo renegar del todo de Cronennberg, porque hay algo en esa película, ecos de El Padrino contemporáneo, con mayor crueldad porque está más conectado a nuestro mundo globalizado y postcomunista, donde ya no queda esperanza, algo legítimo y bien contado, pese a todo. Pero hay un gesto que me enferma, una escena que no vi, en que le cortan los dedos a un cadáver (to chop es un verbo terrible, que no tenemos en castellano) y esa idea no me abandona, me produce tal horror, tal vez tenga que ver con mi bloqueo, tal vez con algo más profundo de las mutilaciones, tal vez...
Así que casi me tranquilizó el miedo poético y antiguo de Dead of the Night, esa película maravillosa que reencontré gracias a Manuel Delgado, a quien tuve que preguntar para encontrarla, ya que yo la había visto de pequeña y mi recuerdo era intenso pero vago. Él me escribió: "Es, en efecto, Dead of Night, aquí Al morir la noche, del enigmático y genial Alberto Cavalcanti, que codirigió con Charles Crichton en 1945. Sin duda una de las mejores y más poéticas películas de miedo de la historia. Hay otra película que se titula como tú dices Dead of Night o también, en efecto, Deathdream, que es de 1973 y que dirigía el familiar Bob Clark, que, por cierto, murió hace unos meses. Pero nada que ver... La otra es un monumento. Una maravilla." En realidad, tiene dos directores más (Basil Dearden, Robert Hamer), ya que cada uno dirige una pieza, una de las historias que cuentan los protagonistas (curiosamente, la historia más bufa -la de los golfistas- es de H.G. Wells, mientras que E.F. Benson escribió la linking narrative y otra de las historias) reunidos accidentalmente en una granja en Inglaterra una noche, adonde llega un arquitecto para reformar la casa y descubre que ya ha estado allí en sueños y sabe lo que ocurrirá. Hay una historia de locura con ventrílocuo, y también una de un espejo que refleja otra habitación (yo temía que ocurriese eso con el espejo que heredé de mi malvada tía), donde ocurrió un crimen. La poética cinematográfica de ea película, la ingenuidad del momento, el diálogo entre los personajes, los escenarios, las casas, la luz... todo eso me consoló un poco de los dedos cortados.
Y es que hay que recordar que alguien escribe las películas, aunque los vídeos y DVDs intenten hacérnoslo olvidar. Hay una escena muy graciosa de Paul Theroux en My Other Life donde él está deprimido tras la separación de su mujer y merodea por un videoclub y ve a dos jóvenes drogotas que han elegido la película basada en una novela suya. Y él les dice que él es el autor, pero ellos no le hacen caso "No te tires el rollo..." y él intenta en vano demostrárselo leyendo la cubierta, donde no menciona al escritor.
En cuanto a mí, otra vez una frase de G. me saca de forma inmediata y espontánea de la pesadilla de otro horror conectado a la historia de Cronenberg, la insistente complacencia culpable de mi familia con la violencia del pasado. Una amiga italiana me manda estos versos de Philip Larkin sobre las bondades de la familia, citados por Mavis Gallant y que recuerdan un poco a aquel Daddy de su amiga Sylvia Plath.
They fuck you up, your mum and dad.
They may not mean to, but they do.
They fill you with the faults they had
And add some extra, just for you.
Veremos si mi nuevo cuento supera la barrera crítica de mi más despiadado consejero literario, si antes consigo localizarlo en plenas navidades serbias.

27 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero que aquest any continuïs sent dolentíssima (tan con jo) però que els reis t'hagin portat moooooltes coses boniques però que no engreixin.
No m'agrada de la coixet el to de realitzadora d'espots que no es treu de sobre. És culpa seva per usar recursos tan típics com la veu en off de la nena (insuportable), el tractament del color i molts enquadres. A mi no m'agrada massa i crec que es sobrevalora però no ho puc dir molt això perquè com és d'aquí...
NMP

zbelnu dijo...

Tens tota la raó, Nmp, com sempre. La clau és aquest aire publicitari (i allò de la veu éra fastigós, efectivament) i banal... Però si a sobre has anat als Balcans i has escoltat la gent d'allà, aquesta versió publicitària encara et canta més... La referència és per exemple Grvabica, una pel·li feta allà i sense complacències, o bé la de la Heddy Honigmann, Good Husband, Dear Son... això és de veritat i té interès...

el objeto a dijo...

Me reconcilié con Lars von Trier cuando dijo aquello y se comprometió a realizar su trilogía americana, me pareció valiente y comprometido, pero he de salir en defensa de Hollywood. No lo defiendo como un todo, por supuesto, son responsables de una cantidad de mierda contaminante incalculable, además del efecto "encefalograma plano" que producen conscientemente, pero (permitidme el ramalazo romántico) tiene a veces algo de Hergé y su tintín que sin salir de casa recorrieron el mundo, y por muy buenas ideas que tengas, el cine tiene un formato, y hay que saber hacer películas, no sólo querer hacerlas. Pero tienes razón, las películas las escribe alguien, y eso se olvida.
Tuve la enorme suerte de ver Death of Nigh en mi noche de reyes y pensaba en el placer de las películas bien hechas. Sus personajes llenos de sueños y de visiones me devolvieron a un mundo. como el de las obras de teatro de Kleist, donde lo que uno percibe, siente, teme o desea tiene el mismo lugar, peso e importancia que lo demás

zbelnu dijo...

A mí me pasa con Hollywood lo mismo que con mi ciudad. Me gustaba tanto y no soporto que lo destrocen. Es decir, me encantaba el cine americano, desde el principio hasta los años setenta hubo gran cine allí y nos enseáron a todos. También USA nos enseñó derechos civiles, feminismo, instituciones democráticas, tantas cosas, la apuesta por el talento y la imaginación por encima de todo... por eso me da rabia que se entontezca!

el objeto a dijo...

sí, es verdad, entiendo bien lo que dices, y en eso creo que es muy justo lo que dices, si miras lo que se hacía, cómo se hacía, y lo comparas con ahora, se te cae el alma a los pies. Ahora sólo se logran salvar algunas iniciativas que son excepciones, y en el fondo es una máquina monstruosa que no hace más que repetir hasta que las viejas fórmulas, desgastadas, han perdido el sentido

zbelnu dijo...

Eso quiero decir. Yo no he perdido la esperanza en ellos! Algunos realmente independientes tendrán que recuperar su mejor tradición libre e innovadora...

cacho de pan dijo...

mis queridas señoras: pasan los tiempos como, se supone, pasan las pasas, pero algunas pasas volverán seguramente el año que viene, mientras que aquellas pelis que nos gustaban tanto, como las golondrinas, ya no volverán...rescato de cualquier manera al cine americano y su buen hacer, enraizado en ese de otra época...este año no he visto nada tan bueno como zodiac o el último scorsese, lo siento, y I am legend está tan bien hecha como diversión y entretenimiento, sale uno del cine tan satisfecho...
superficial? no podría asegurarlo.
no es menos superficial aburrir a los espectadores, aunque a veces lo parezca.
y hablo de películas, no de documentales o ensayos filmados.
sería como confundir las novelas con los textos de estudio.

zbelnu dijo...

Bueno, a mí, Dead of the Night me ha encantado, es de 1946 y no es ningún ensayo, créeme

cacho de pan dijo...

zbelnu, no nos hemos entendido. estoy seguro de que sí, que es buenísima. sigo enamorándome de pelis que vi mil veces y tienen más de cincuenta años. sólo hacía una diferencia entre el cine como espectáculo artístico y el cine como documental o ensayo divulgativo, de investigación, etc.

zbelnu dijo...

Ara t'escolto, como se dice aquí. Yo siempre defendí el entretenimiento inteligente, pero sé que es subjetivo, es decir, a veces me pone nerviosa que me pongan la música para que llore o la música del misterio, o que todo sea previsible en un cine contemporáneo, pero sin aquella ingenuidad poética del primer cine o de las pelis iraníes, por ejemplo. Si siento que hablan a un espectador zopenco me pongo de mal humor y no me entretiene. Pero si hay algo que me hace pensar, si disfruto mirando unas imágenes, entonces el hechizo funciona! Yo quiero que me rapten, que me cuenten historias, que me hagan pensar...
Veo que ya estás en forma!

frikosal dijo...

Bueno, solamente saludaros por que hoy no tengo nada que decir. Hace años que no voy al cine, he estado dos veces en seis años. Hace unos meses una de guerra (Cartas de Iwo Jima?) donde unos japoneses insistian tanto en su ansia suicida que en un momento no supe si reir o llorar.

Solamente dos comentarios:
-No existe "To chop" pero si el chopped, demencial embutido que se consume más en enero.
-A ver si logramos que la RAE acepte el verbo "disneificar", que podria ser "Reducir a lo más esquemático y maniqueo para después poder vender mejor"

zbelnu dijo...

Seguramente lo del cine es porque vives en Babylandia (paul auster dixit), la gente deja de ir al cine mientras tiene niños pequeños, luego suele volver...
¿Dónde no existe to chop? En tu diccionario particular? Has decidido suprimir la palabra? En inglés significa cortar, tajar, retrinchar, tronchar, picar, desmenuzar, reducir y otras tantas cosas más.
Disneificar existe ya. Nuestra RAE es muy perezosa y tarda años en reaccionar, pero la palabra se usa y escribe ya hace tiempo, empezaron los anglosajones con disneification y ahora se usa bastante, al menos en el ámbito del arte contemporáneo y la crítica de la arquitectura. Tanto como gentrification.

zbelnu dijo...

Ay, se me olvidaba! De embutidos no sé nada. Sólo como jamón del bueno muy de vez en cuando. El resto ni sé lo que es o se me ha olvidado. Bueno, sí recuerdo la sobrasada de Mallorca, como dicen los anglosajones, I used to like it...

ed dijo...

muy buen texto este (y muy buenos comentarios dentro!)

zbelnu dijo...

Gracias, Mr. Ed y bienvenido a este espacio tras larga ausencia...

frikosal dijo...

Lo del cine, efectivamente, es por los niños. Y por que en mi pueblo no hay cine que merezca tal nombre, lo tenemos un poco más complicado.

Si, claro, chop existe pero tu misma lo dices "to chop es un verbo terrible, que no tenemos en castellano".

zbelnu dijo...

Toda la razón, Frks, qué despiste el mío que olvido mis palabras... Siempre me acuerdo de uno que escribe en el país, profesor e intelectual muy típico de Bcn que a mí no me gusta pero no diré aquí su nombre, que se cita siempre a sí mismo y se sabe de memoria sus artículos...

cacho de pan dijo...

se los sabe de memoria poque seguramente tarda mucho en escribirlos y aún más en releerlos y corregirlos...
recién termino mis tareas. te llamaré mañana. el contrato bien.

me obliga a escribir hiniwhe!
a tí te parece?

zbelnu dijo...

Ese Hinninweh me suena a evohé, un grito en las montañas para el pastor de enfrente o los montañeros. O también me recuerda a Nínive, ciudad mítica y bíblica.

Es buena la interpretación, pero es que parece tan contento de sí mismo... será de la corrección?

nomesploraria dijo...

me tragué todas las sirenitas y reyes leones y ahora odio a la humanidad y al choped.

Després de festes ens pimplem una ampolla de R de D i convidem a C de P, a Frk, a V i tothom que odii el choped, les crispetes i el soroll.

He acabat el dol, he tornat del naufargi.

zbelnu dijo...

Sí, esa era la época peor de disney, al menos en tiempos de alicia y maléfica era otra cosa...
Bienvenido al mundoblog, nmp! Ahora te visito...

nomesploraria dijo...

te comenté un día que adoro los viejos doblajes de las pelis de diney. Había memorizado fragmentos graciosos.
"¡Se nos robaron la losa!. ¡No se la robaron que está en la alasena!!!"

:)

zbelnu dijo...

Y las flores en Alicia:
Pues a mí me gusta...
Tú cállate, Rosita!

hombredebarro dijo...

El mundo se derrumba a vuestro alrededor como ya se derrumbó tantas veces antes. Como ocurría en El gatopardo. Esperemos que vuestros análisis admitan cierto grado de error, sobre todo porque tengo dos hijos y espero que mejoren aquello que se encuentren, lo mismo que antes de ellos otros lo hicieron, mejorar. Ahora voy menos al cine, desde luego, pero me esfuerzo por buscar un hueco, tengo mono, ganas de volver. Antes de sentir que el cine ha muerto y ya no merce la pena. Porque alrededor el mundo está por hacer.

zbelnu dijo...

No sé si es que yo escribo en jeroglíficos egipcios. El mundo se derrumbará a tu alrededor, en todo caso.
Yo digo que he hecho un cuento, que he visto una película dura y discutible y otra antigua maravillosa y hablo de una novela de Theroux y aludo a la malignidad de algunas familias cuando los padres no son capaces de querer ni de proteger a los hijos. Si eso es que el mundo se derrumba, yo soy bombero. No sé de qué hablas. Para mí, el mundo es un lugar lleno de horror y de belleza, la vida es compleja´y exige luchar, y unos días se siente uno más en forma y otros menos, pero si para que tu mundo no se derrumbe hay que excluir la crítica, desde luego no es mi caso. A mí me gusta, necesito reflexionar, analizar, mirar también las emociones. Si eso te asusta o deprime, lo comprendo, pero no me atribuyas cosas que no están en mí (o en ese supuesto nosotros, no sé a quién te refieres). Yo sigo teniendo esperanzas y me siento viva.

impromptu de ohio dijo...

Doy mi voto a Trier, a pesar de su rematada intelectualidad..
Espero que ese cuento traiga más...

zbelnu dijo...

Gracias, Impromptu, eso espero yo también...