No sé quién me hizo la foto. Soy yo, en mi papel de Sant Jordi en la Universidad, fiesta de la I primavera democrática, 1976
Ayer G. me pidió que le ayudara bibliográficamente para un trabajo de lingüística y estructuralismo, temas que yo tengo bastante oxidados. Cuando me enseñó las citas que podía escoger como punto de partida vi una de Helena Calsamiglia y Amparo Tusón. Éstas eran profesoras mías, le dije a G, y por un azar de las cosas le conté que Helena me había escrito hacía poco preguntándome si no tendría una foto mía disfrazada de Sant Jordi en una fiesta de la primavera de hace al menos treinta años, luchando contra un dragón que formaba la mitad de la clase y con un esforzado caballo de seis personas. Le dije a G. lo que le había respondido a ella, que nunca había tenido esa foto y que sólo tenía un cuento, aún inédito, y ella me pidió que le mandara esa escena (para un libro que estaba escribiendo, tal vez unas memorias) pero me escribía desde Buenos Aires y como nunca me contestó, no supe si la había recibido.
El caso es que ayer rescaté de la estantería unos cuantos Saussure, Eco, Barthes y un librito de Manfred Bierwisch, editado por Gabriel Ferrater, titulado El estructuralismo: Historia, problemas, métodos. Y al abrirlo para buscar el índice apareció mágicamente... esta foto.
No es una buena foto. Apenas se ve. Pero parece como si el santo guerrero y ariano hubiera tenido un momento de meditación melancólica mientras pisaba triunfalmente al pobre dragón... Ahora lo comprendo. Yo nunca quise matar al dragón. Yo también me sentía monstruo... Y tal vez no me había recobrado por completo de la gripe.
Nunca le había hablado a G. de esa foto ni de Helena Calsamiglia, que años después, al encontrarme por la calle, aún me llamaba Sant Jordi. Fue la primera fiesta de la primavera tras la muerte de Franco, en la Facultad de Ciències de l'Educació, que entonces estaba en Sant Cugat, y a mí me eligieron misteriosamente para representar al patrono de los libros y del país.
Estaba enferma cuando lo decidieron y no supe nunca la razón. Había posibles Sant Jordis más viriles y con dos apellidos catalanes, pero me tocó a mí improvisar un disfraz para el día siguiente... En el cuento, el resto de la historia: si todo va bien, se publicará después del verano junto con el resto de cuentos.
Lo curioso es que justamente ayer por la tarde hablé por email con mis editores del libro balcánico (por consejo de mi editor del azufaifo) de si debería ir a firmar en SJ a alguna librería amiga que me quisiera incluir entre los suyos. Aunque eso siempre supone ver cómo los realmente famosos se hartan de firmar libros mientras una aprovecha para mirar el desfile de personajes.
No sé si tomarlo como un signo o ¿cómo le llaman mis amigos esotéricos? Sincronías... O pensar en Jung y los libros que cayeron cuando Freud y él discutían, o mejor, en aquello que decía Françoise Davoine de que si uno no expresa ciertas cosas, las expresa otro, o los muebles...
Plus tard...
Como ya dije, el 17 de abril presentaremos mi audiolibro Crucigrama con Carles Hac Mor en la galeria h2o de la calle Verdi.
Y (last minute news) el día de Sant Jordi firmaré libros balcánicos (y Azufaifos y Crucigramas quien los elija) de 13h a 14h en la mesa de La Central, Rambla Catalunya/Mallorca, ¡espero que venga un tropel de apoyo!
Esta noche de 21h a 22h horas me entrevistarán en RADIO EUSKADI sobre Si un árbol cae.



