martes, 13 de julio de 2010

Ayer

Foto: I.N. Gilda, hoy, 2010
En medio del calor, vimos la película de una directora polaco-holandesa en el Casablanca, Urszula Antoniak (irregular, aunque sugerente, había algo verdadero y algo impostado, me gustaban las imágenes y la sensación rota de los personajes, pero me molestó la resolución final y algunos otros detalles). De pronto, sus músicas diegéticas incluyeron una canción que yo asocio a mi padre y a su muerte, el aria Soave sia il vento de Mozart (está en su recordatorio y ayer me llegó como un dardo). Y la visión oscura de una especie de langosta en una nasa me sobresaltó: vi de pronto la muerte de mi gata. Y es que justo antes de irme, la había encontrado casi enterrada entre hojarasca y dos macetas, con los ojos abiertos, mirando sin mirar... Esas rápidas asociaciones...
Al anochecer fui con MC, la hermana del poeta, en un coche ventilado, a l'Alliance Française de Sabadell, a escuchar a Enric Casasses recitar o más bien decir al visionario hechizante y gran Verdaguer, en una selección muy casassiana, en la que se incluían dus diálogos con los demonios, ese texto que no se pudo publicar hasta un siglo después (en el año 2000, por objeción y censura de la Iglesia) Esos diálogos son inenarrables, hay muchos demonios, incluso algunos pequeños vocingleros, pero sobre todo hay un demonio lúcido que (recuerda al de Melmoth) se lamenta irónicamente de tener que darle él la medicina, de aconsejarle lo que debe hacer en lugar de actuar según sus intereses, y hace predicciones exactas y tiene visiones realistas, le dice que los demonios dominan todos los partidos, "los del porrón y los...", que en el infierno no queda ninguno, todos trabajan en la Tierra, (Havent-li jo dit: “Anau a l’infern”, respon: “Ja no n’hi ha de dimonis a l’infern; tots som a la terra. L’infern està per llogar: sempre hi enviem estadants”), viaja a Madrid y allí son millones!, predice los horrores del siglo XX, le explica cómo poseen a los obispos y al Papa, que duermen mientras los malignos se apoderan de todo, cómo les estrujan el corazón y lo riegan con sus fluidos, le anuncia los ataques del obispo y la Iglesia y le orienta de cómo debe defenderse. Dice la máxima de la hospitalidad derridiana: «A l’hospital i a la presó/coneixeràs ton companyó”. Dice, del mundo: “La font de cobrar la saviesa és estroncada, la font de la salut està glaçada i la font de les virtuts té espatllada la canonada”. O también: Déu, nostre Senyor, deixa fer als dimonis alguna vegada, perquè ells mateixos nos donen llum”... y lleno de un humor irónico: “No et descuides de dir-me sempre ‘A tras!’ O tu em diràs ‘A tras, Satanàs!’, o jo et diré: ‘A tras, Verdaguer!’ ”. O cuando explica su manera de actuar:“Nosaltres entram per les cases, destapam la cassola i ens prenem lo millor tall. Com ningú ens diu ‘Alto!’, Déu nos deixa fer”... “Jo só la màquina d’escórrer els cors. Quan los tinc escorreguts, los omplo de lo meu: los omplo de duresa, de tirania, de furor i venjança. Quan tinc los cors plens dels meus amaniments, ja no tinc por de res. Entro i surto d’allà on vull”... Y cuando habla de su relación: “Com m’he tornat”, me diu a mi. “Abans te seguia sempre, com ho vares experimentar amb aquell vas de llet que et vaig emmetzinar. I, ara, la meitat del temps no sé ont ets”.
Y todo, además de distintos poemas, entre ellos algunas de sus Perles, y el extracto de un artículo genial de Àngel Carmona sobre el erotismo de Mossèn Cinto, todo con ese lenguaje maravilloso de Verdaguer y de su época y EC los dijo muy bien, con ese gracioso caos de papeles que siempre le envuelve, casi como un atril invisible... Fue una suerte estar allí, en el patio modernista de l'Alliance. Hubo incluso un consejo del demonio que, transmitido por Verdaguer, me servía muy bien a mí, casi me pareció a mi medida. Lo he encontrado: es perfecto. Dice así: “Vosaltres estau al mig de la batalla. Si reculau per por de gana, de gana morireu; si reculau per por de set, de set morireu; si reculau per por de ser pobres, de pobresa morireu. No reculeu. Jesús vos ho diu. D’allò que reculareu, d’allò no us faltarà”. Con ECF estaba la joven poeta Blanca Llum Vidal, que no encendió su lámpara por esta vez. Creo que el efecto verdagueriano-casassiano fue reparador para mí, que estaba en plena desolladura de la novela.
ECF me regaló un librito precioso, suyo, La foneria i el paperer..., editado por un no-editor, Marc (?) Valls, (Roure edicions), que hace libros porque quiere, artesanalmente, en su casa, y no los vende, sino que los regala, con un gusto que raras veces se ve en las librerías y una sobriedad luminosa, papel humilde, agradable y cercano, como el de cuando yo era pequeña, tipografía lógica y legible, ilustraciones sutiles. Él llevaba otro Sobre el teatre de marionetes de Heinrich von Kleist, con ilustraciones muy espiritosas de Stela Hagemman. Ya que no los vende, debería hacer una pequeña exposición, pidiéndolos prestados a quienes los regaló...
En El País, EVM habla del protagonista de The Shining y su frase obsesiva repetida siniestramente en la máquina de escribir. Me gusta la idea de abordarlo en el lugar donde Kubrik lo escribió, al que su personaje se refiere enigmáticamente y con la frase que enloqueció a otro supuesto escritor. Pero no dice que en un interesante (porque se basaba en las entrevistas de la Paris Review) libro muy americano sobre el bloqueo interpretaba esa frase "All work and no play makes Jack a dull boy" (algo así como: "Solo trabajar y no jugar convierte a Jack en un muchacho aburrido") como una clave del bloqueo. Pensar demasiado en las expectativas o en lo que el público o el editor querrían y no dejar jugar libremente al niño interior, que sería amoral y sobre todo libre, crearía el bloqueo.
He tenido sueños agitados llenos de signos y significaciones, asociados a todo lo que despierta mi escritura, el gesto mismo de intentarlo. Con esa gracia del inconsciente y sus mensajes cifrados: papel de lija sobre la piel, soldados, un ex ministro de defensa, atmósfera física...
Gilda respira algo mejor, pero se niega a comer completamente y sólo está echada, cambiando lentamente de posición y de rincones de frescura y sombra. Hoy se ha dejado limpiar y cepillar suavemente. Apenas me mira, es como si se hubiera ido, pero a veces, algún rato parece volver, me mira sorprendida, se echa cerca de mí.

12 comentarios:

Bel M. dijo...

Fantástico este Verdaguer y fantástico ese consejo. Gracias! Me lo apunto. Comprendo que te resultara reparador. Es como una puerta abierta por la que entrara aire fresco. Deberíamos ponernos a recuperar a nuestros clásicos. Cuánto talento olvidado, mientras se entroniza tanto mandarín de lo vacuo.
Es verdad que la película tiene momentos muy estimables a pesar de los chirriantes.
Que tengas una buena tarde.

Belnu dijo...

Gracias, Bel M!! Ahí está el link con algunos de sus Dimonis seleccionados por EC. Y en cuanto a las Perles, yo me las compré, son una gozada, no sabes qué es mejor, si el poema de Llull o su versión en prosa de Verdaguer. Mossèn Cinto era fantástico. Su espíritu siempre me conmueve. Ayer leí de su primer amor frustrado y de cómo puso su llama en lo poético-religioso, se entiende esa pasión.

Icíar dijo...

Preciosa la canción de "Soave sia il vento".
Lo de la gata, tal como lo cuentas, casi enterrada entre la hojarasca y dos macetas, con los ojos abiertos, mirando sin mirar .... y esorzándose por respirar .... ¡qué agobio! no sabría explicar. No estoy en contra de la eutanasia.

Belnu dijo...

Ni yo, Icíar, pero a veces se la ve bien, y ¿cómo saber si sufre? ¿cómo decidir cuándo? A veces aún se pone a mi lado cuando estoy leyendo o trabajando. Yo no sé, creí que esto sería más claro. Si supiera...

Bel M. dijo...

Ese interesante artículo de V.M. en El País y tus aún más interesantes reflexiones sobre el bloqueo ¿estaban ayer en la entrada? porque no las vi. Me pregunto si yo también empiezo a alucinar... y si el ruido y el calor de mi calle pueden ser tan peligrosos como el silencio, el frío y el aislamiento...

Stalker dijo...

Belnu:

creo que hay que darle a la gata toda la ternura del mundo, estar, volcarse en cada gesto. En cada mínimo gesto se cifra todo. Sé que lo haces con ella.

Lo cierto es que, aunque no lo creas, estoy viviendo parte de lo que te pasa con ella en estos días. Me proyecto en esa pequeña esquirla de lo cotidiano y sufro en carne viva el desasosiego, la espera, la esperanza, la dilatada paciencia del no-saber. También la ternura antes mencionada.

Os deseo toda la paz del mundo a las dos, en este ahora, intensamente-aquí.

besos

Belnu dijo...

Ja ja! No, no estaban! Los añadí luego porque lo leí luego y pensé que encajaba perfectamente con el post... También era una manera de "responder" a ese artículo sin avasallar

Ephemeralthing dijo...

Estos demonios habrá que considerarlos, parecen una buena compañía y mejores conversadores. Ayer vi una pelicula en la que el personaje principal tiene otro yo que resulta ser un demonio. Me gusta la coincidencia.

Que siga la dulce compañía de Gilda.

Belnu dijo...

Gracias, Stalker! Es como tú lo dices. Acabo de llegar y la he estado acariciando, limpiándole el pelaje con un paño húmedo y el cepillo y ella se deja, echa atrás la cabeza para que le recorra la barbilla y el cuello que ella siempe dejaba tan blanquísimos, le doy palabras e imágenes, también, un poco avergonzada por su estoicismo mucho más civilizado que el mío, le doy a veces mis lágrimas. Acepto que ya no me mire, no nos mire, sé que está en otro lugar además de en éste. A veces pienso que me gustaría tener jardín porque así cuando muera podría al menos, como un amigo lector de este blog acaba de hacer con su perro, como yo hice con la lechuza de mi cuento en la casa del Montnegre, cavar un hoyo para ella y saber que su materia se disgregaría ahí, al menos, como pasaba antes.

Belnu dijo...

Eph! El demonio siempre fue poderoso en literatura. No sólo El maestro y margarita de Bulgakov, sino sobre todo El demonio de Tsvietáieva! Y aún más Melmoth The Wanderer, Melmoth el errabundo, esa novela gótica maravillosa de Charles Maturin en que un inglés alucinado pasea por la España de la Inquisición y naturalmente conoce al diablo. Ahora pienso que la novela de Maturin es de principios de siglo XIX y lo de Verdaguer de finales...

Ibarra dijo...

Tampoco nosotros disponíamos de jardín cuando murió nuestro gato. Lo enterramos en un lugar “público”; en plena noche; al borde de un acantilado, frente al cantábrico.; como último homenaje a ese ser que había vivido en nuestra compañía durante 17 años.
También a él lo consumió un tumor. Lo mantuvimos con vida mientras dió muestras de querer... seguir, hasta que pareció decir que ya no podía más.
Los últimos días los pasé enteros junto a él, sin apenas dormir, alimentándolo y manteniéndolo “artificialmente” (suero, etc), además de ofrecerle todo el cariño que se puede ofrecer a ser alguno. Tratando de que, ni para bien ni para mal, no fuese nuestro sufrimiento el que contase.
Se despidió (en su mirada) con un adiós sereno , mientras recibía las caricias de toda la familia reunida al efecto, y las lágrimas de un experimentado veterinario que no pudo evitar la emoción.
Quizá se trate de morir la muerte como se vive la vida. Sufrir uno si ha de sufrir, así como dejarla ir cuando se haya de ir, aunque seas tú quien decida...
Todo mi cariño para Gilda.

Belnu dijo...

Gracias, Ibarra. Gilda se ha muerto esta noche. Me gustaría tener un coche, una pala y un compinche para hacer lo que vosotros hicisteis, pero estoy sola, no conduzco y G está en Girona. La verdad es que ha sido bonito, aunque fuese muy triste. Ella se ha ido pacíficamente, mucho más preparada que yo, a mí me parecía casi un yogui en su aceptación y desprendimiento.