miércoles, 4 de mayo de 2011

¿El Ayuntamiento contra el azufaifo?

Foto: Rafa Zaragoza, 2007
A pesar de que conseguimos que lo catalogaran, ese precioso azufaifo, el más grande de su especie documentado en Europa, que según nuestro sabio jardinero podría tener hasta 500 años, corre peligro de ser sacrificado por este ayuntamiento arboricida. Ni la crisis los detiene; ya lo han demostrado con la tala masiva de los preciosos almeces de la plaça Joaquim Folguera, ni con los centenarios y maravillosos árboles de la desdichada Vil·la Florida. Ayer ya estaban las máquinas y los contenedores en el jardín inferior del azufaifo, en Arimón esquina Berlinès. Mi esperanza es que lo estén usando como almacén de otras obras o para alguna otra cosa. En cualquier caso no beneficia al árbol. Joan Bordas, ese jardinero sabio, formado en Barcelona y París con cultura humanista que tanto nos ha enseñado y que siempre nos recuerda que "cultura viene de cultivo", me lo advirtió ya hace tiempo: si construyen en la parte inferior de ese jardín, el árbol morirá, porque sus raíces son largas y profundas y ya le cortaron muchas para hacer la calle, y tardará dos años, cinco, tal vez siete, pero morirá. Y este ayuntamiento arboricida sólo busca la espesura para cargársela; es muy extraño, se diría que esos personajes no son humanos, tal vez hayan sufrido una rara mutación, la frondosidad les molesta, el cemento les da vida. El oxígeno que esos viejos árboles expanden en el aire todos los días, luchando contra la contaminación, absorbiendo el ruido y ofreciendo albergue a los pájaros es algo a destruir para ellos, que han llenado la ciudad de cemento y la quieren convertir en una gran tapadera de parkings. ¿Adónde irán cuando hayan acabado de destruirla y ya sea completamente irrespirable? No será al pobre Empordà, que han llenado de autopistas inmensas e innecesarias, rompiendo el paisaje para siempre, convirtiendo lo que era pura belleza en una especie de infierno absurdo, mientras al otro lado de la frontera atraviesan el paisaje carreteritas frondosas llenas de sombra de plátanos y lo mismo ocurre en Inglaterra. Claro que hay autopistas, pero las justas, no ese delirio excesivo con que nos castigan a nosotros.
Yo entre tanto leo a Pasolini, una entrevista maravillosa sobre NY que me regaló la Belle Elaine en mi cumpleaños, y le añoro como añoro a Derrida y a tantos espíritus afines. No, yo no soy enemiga de este tiempo, como supondrían algunos nocilleros, que dividen el mundo entre los partidarios de esta época y los partidarios del pasado. A mí me gustan las redes y me divierten y llenan de esperanza muchas otras cosas, pero eso no me impide ser crítica ni estoy ciega a la dirección equivocada del mundo y me escandalizo de que mandatarios de países supuestamente democráticos, como el nuestro o como la Gran Bretaña, donde la pena de muerte se abolió hace tiempo, se atrevan a celebrar el asesinato de un hombre supuestamente terrorista del que nada sabemos, salvo que si existe más allá de las imágenes que nos mostraron, fue entrenado por la CIA. Yo, que sigo convencida de que todo el mundo tiene derecho a un juicio justo, no pienso discutir ni dejar pasar comentarios que discutan esto: los que no hayan aceptado los derechos humanos, que se abstengan de venir. La fotografía mascarada de los mandatarios americanos pasando "sus peores horas de angustia" mientras observaban su asesinato en directo, era como un guiñol. "El mundo es ahora más seguro", decía Obama, mientras otros gobiernos tomaban precauciones ante supuestos posibles ataques de represalia. En facebook me vinieron unos cuantos de esos que se creen lo que dicen las televisiones y ya me agoté y les borré de mi lista de "amigos". Porque sólo nos falta perder tiempo en discusiones que implican una regresión tan grande. Ya sé que todo esto pertenece a mi blog Polis, pero no quiero que pase desapercibido.
Mientras, he seguido intentando convencer a mis alumnas de que Clarice Lispector es una escritora maravillosa, filosófica y distinta. Les llevé ese número de la revista Shangri-la dedicado a Dostoievski donde la Otra Bel publicaba un artículo sobre Clarice y Fedor. Ayer volví a mi novela y sentí una pequeña felicidad, aunque también me pregunté: ¿por qué ahora me cuesta tanto? Alterno la esperanza y la exasperación con mi libro de la ciudad, siempre en espera... Alterno también mi felicidad de la "vida viva", como diría la Otra Bel o como decía Casasses en La foneria i el paper, o como Clarice con sus juegos de intensidad y de luces y sombras, con la desesperación por las vacas flacas, por este país zafio y por la dirección perversa del mundo. Y el mirlo sigue visitándonos todos los días, en una extraña relación, alegremente interpelativa. No es un delirio mío, G. también está de acuerdo en que es asombroso. ¿Qué quiere el mirlo? ¿Nos saluda? ¿Vivió cautivo y por eso se relaciona con humanos? ¿Acaso sea cosa del espíritu de M., que insiste en ser recordada extrañamente? Es un misterio. Un día, Rufus se levantó y fue a por él, pero el mirlo salió volando libremente. El resto de días le ha pescado dormido y en el interior. Rufus sigue alternando sus momentos de bullicio con el sueño y los arrebatos amorosos.
Last Minute News: Parece que de momento sólo hacen conducciones eléctricas en el jardín del azufaifo. Pero no podemos bajar la guardia, en el Distrito ya avisaron que siguen decididos a construir ahí, aunque eso signifique la muerte de un ejemplar tan valioso.

16 comentarios:

JML dijo...

Es curioso, con lo de Bin Laden tengo un parecer semejante al tuyo. Creo que en ese personaje hay algo de inventado, un demonio creado para justificar tantas cosas... No deja de ser un signo del tiempo que vivimos, en el que los demonios se han vuelto más necesarios que nunca, un tiempo en el que el combate contra esos demonios forma parte del mismo relato triunfante que impulsan la economía y la política, cómplices ambas de todo el horror que crean, un horror sublimado en personajes como el que acaban de matar.

Belnu dijo...

Exacto, JML, los demonios hacen falta en esta "cultura de las mentiras" con la que nos gobiernan, nos mienten escandalosamente mientras nos ponen la bota en el cuello...

ed dijo...

unos días tan complejos como simples en los que me pareció estar viendo un solo canal con una única noticia todo el tiempo: acabar y no acabar al 'malvado' infinito y representarlo es un ser oscuro que 'dirige' el destino de nuestras vidas alimentando paranoias en las que creer, no distaban mucho de lo que ocurría en otro 'campo', el futbolísitco, con ese entrenador blanco y toda su prole pirotécnico-periodística señalando manipulaciones de las que no fiarse, o lo que es lo mismo: señalando el mal en cualquier dirección con tal de que dejen de apuntar hacia ellos mismos y todo lo que estaban haciendo mal.

en fin, es difícil creerse una sola línea cuando todo puede partir de un inmenso bulo (y casi da igual de qué noticia estamos hablando porque todas se parecen).

500 años de ese azufaifo, mamma-mía!

Bel M. dijo...

¡Menos mal que, de momento, es sólo eso! Parece que este ayuntamiento quiere morir matando, aunque el que venga aún puede ser más arboricida. Es preciosa vuestra relación con el mirlo. Estoy convencida de que él sabe bien a quién visita...
¡Y qué bien que hayas vuelto a tu novela!! Será hipnótica, también de eso estoy segura.
Ya no sé como agradecer todas estas citas que no sé si merezco... pero ella, que ella sea conocida y reconocida, ella sí lo merece!

Belnu dijo...

Efectivamente, Ed, así estamos, escuchando y viendo mentiras y fábulas y gestos que lo contradicen todo! Tendré que ir a ver ese luminoso de tu blog!

Belnu dijo...

Tú también lo mereces, Bel M! Gracias por todo. Es verdad que esta gente mutante y arboricida quiere morir matando, es exacto, aprovechan cada minuto, ay...
Pero habrá que resistirse a ese mal!

Anónimo dijo...

Hola Isabel, primero felicidades con retraso!
Y yo me pregunto, ¿De verdad que el azufaifo tiene los dias contados? Increíble!.
Ahora que acabo de leer a Jean Giono (sus relatos),me indigno cada vez más con los asesinos de la poca naturaleza que queda en la ciudad.
Algo se podrá hacer para salvar al maravilloso azufaifo, que está arrinconadito en su sitio.
Un saludo, Isabel!

Kathy

Belnu dijo...

Hola, Kathy! Jean Giono es maravilloso. Él decía que era un pesimista feliz. Y que se había desesperado tanto con la guerra que por eso se había tirado del lado de la nieve, del árbol... cito de memoria, eran otras palabras... Nuestros políticos son como ratas de cemento, en serio, han mutado, por eso son tan feos...
Gracias!
Gracias.

Carmen Navarro dijo...

Tienes razón, es tan sumamente absurdo que digan que el aire en la ciudad esta más contaminado y en vez de plantar árboles como en otras ciudades, que al fin y al cabo son los que nos limpian y nos mantienen en contacto con la poca naturaleza que nos queda se dediquen a la destrucción de estas pequeñas islas de vida que dan cobijo a todo un mundo de insectos, pajarillos y abejas, que sin ellas no se pueden polinizar las flores y también están en peligro. Después no es casualidad que cuando llegan épocas de elecciones, se dediquen como locos a intentar inaugurar lo que sea, para salir en las portadas de algún diario o revista, a contarnos una sarta de mentiras de cara a las masas y después siguen haciendo lo mismo, mirar por sus intereses y se olvidan de todo lo dicho en las campañas.
Aquí en el Maresme nos prometieron tirar unos pisos, bueno una casa de pagés, que era preciosa en su época, pero que dividieron en pequeños habitáculos y vendieron como pisos en su día. Pues bien nos prometieron que lo derribarían que darían otros pisos a los que viven aun allí y nos construirían un parque con árboles. Pues hace ya tres años y seguimos esperando nos planten los árboles. Eso si en otra zona que era verde de otra masía, si que construyeron pisos que están vacíos pues nadie hoy puede comprar. Así que estamos sin los árboles de una zona pero sin los nuevos que prometieron, es la locura del asfalto y cemento que nos a estado inundando durante la última década sobre todo. Espero que conserven ese Azufaifo tan querido y no se salgan con la suya. Seguro que ese mirlo que te visita piensa lo mismo y sabe que tu están en sintonía con el y que te alegra verlo en tu ventana, los animales son muy sabios.

Eva Huarte dijo...

Me has hecho reír con tu último comentario de los "políticos tan feos", Bel, y es verdad, en los años 80 hice un reportaje sobre las ratas en el Eixample y tocaba a seis ratas por habitante, ahora en el 2011 imagino que los políticos, a quienes tanto les gusta la cloaca y el cemento les tocará muchas más, y así están. En el mundo onírico la rata o ratón representa locura... Hay que estar muy mal para destruir 500 años de vida, es enfermizo lo suyo, por aprovechar hasta el último rincón sano por tener más dinero... pobres, como si eso los hiciera más guapos.
Estoy convencida de que si intentaran otra vez matar al tan amado azufaifo, haríamos una cadena humana en círculo impidiéndolo, no está solo, gracias a tu lucha admirable.

Y Clarice Lispector... me abrió otro universo, magnífica.

Sobre el "vivo o muerto, venganza infinita" hollywoodense ni me molesto, como dice "ed", todas las noticias parecen la misma, y es que pertenecen a la misma "psicopatología".

Magnífico escrito Bel, y magnífica defensa*

Belnu dijo...

Gracias, Carmen! Parece como si este años los pájaros hubieran decidido venir en masa a reclamar esos árboles que nos talan porque el aire está lleno de ellos!

Belnu dijo...

Gracias, Eva! Por poco se me escapa este comentario tuyo... Haremos esa cadena. Hay que prepararse porque estos mutantes (en realidad, son mucho peor que las ratas) atacan siempre en verano, así que habrá que actuar antes, anticiparse y llegar a la prensa para pararles los pies
Es una locura, el mundo al revés, porque dónde irán a gastar su dinero si lo destruyen todo?

Ephemeralthing dijo...

¡Menudo sobresalto el ver llegar a los operarios con sus máquinas!, esperemos que no signifique ningún daño para el árbol y que lo que hagan no sea un desastre absoluto. Hace unos días escribía aquí que me gustaría pasar a ver el gínjol un día de estos, pero no lo he hecho. Debería.

Dante Bertini dijo...

Usé en mi blog la palabra asesinato para referirme a esta supuesta ejecución sin cuerpo del delito...me da igual que sea o no un demonio (nada más antipático y despreciable para mí que un asesino al que sólo le importa derramar sangre de cualquiera)pero exijo, aunque no pueda hacerlo, un juicio público que aclare la magnitud de sus crímenes. De no ser así, ¿cómo podremos exigir justicia en un futuro para, por ejemplo, los desaparecidos argentinos?
Triste, amarga victoria, la de comprobar lo que suponía desde que se barajó la candidatura de Obama: el color de la piel poco tiene que ver con el de la ideología.

Belnu dijo...

Efectivamente, Dante, en ésas estamos. Perdona el retraso, me fui al monte sin ordenador y me gustó la desconexión; no les pedí a mis maravillosos anfitriones que me dejasen ver mis mensajes... Cuánta hospitalidad, cuánta belleza y qué gatos tan preciosos, tanto verde, ríos, pájaros, jardines de rosas antiguas, ahora vuelvo a mi sobriedad y al enganche de las redes.

Belnu dijo...

Sí, Eph, ven a verlo, el árbol te lo agradecerá...! Habrá que estar vigilantes