Mostrando entradas con la etiqueta reseñas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reseñas. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de julio de 2012

Días agitados y efervescentes

Foto: I.N. A contraluz, 2012
Cuando acabé Los Maia, me quedé perdida en las lecturas. Es una novelaza, aunque me interesó mucho más la primera parte que el resto, tal vez porque acabé saturada de la teatralidad del ocio portugués, de esos personajes extraviados, de amorío en amorío con damas alocadas, y echaba de menos a don Afonso, que al menos siempre parecía centrarse en un objetivo, y a su hombre de confianza, cortésmente crítico. De pronto todo me aburría, no me atraparon Les Diaboliques de Barbey d'Aurevilly, me daba pereza entrar en el mundo gaucho de Don Segundo Sombra, leí los cuentos de El asesino triste de Gonzalo Suárez, sobre todo la primera parte, su pascaliana entrevista con el diablo, me dieron ganas de enviarle Un rey sin diversión de Giono, que traduje para Impedimenta, pero malheureusement no tengo ejemplares. 
Mi cuerpo ha seguido los vaivenes emocionales que me han rodeado. Las noticias, a veces muy duras, de alguien cercano que está peor que yo, crearon resonancias físicas imprevisibles. Para rematar, dos obras han venido a turbar mi paz. Una es tremenda, pero está enfrente, la otra es un piso del edificio de al lado que están destruyendo entero, con maquinas taladradoras que serían ilegales en cualquier ciudad europea, donde se exigen silenciadores, pero aquí no hay nada que hacer, el cemento siempre manda, por algo somos un país tercermundista y salvaje, gobernado por políticos siempre corruptos. Siempre me sorprende que algunos crean que con la independencia se arreglaría algo, cuando nuestros supuestos partidos nacionalistas son sólo una turba de ladrones que desprecian por completo el país, y cuyo epítome es Millet. Sin embargo, mis análisis mostraron que ando por una buena vía y que mis defensas se han robustecido por primera vez en mucho tiempo.
Ha habido momentos de auténtica locura de ruido. Cuando me disponía a ver una película de filmin con cascos para evitar el horror, me quedé sin línea de teléfono ni conexión. Llamé a telefónica tan furiosa y harta de su mal servicio que el técnico debió de reaccionar y en media hora estaba resuelta la avería, por una vez, milagrosamente.
Ayer P.A. me trajo su estudio sobre La mirada de Ulyses de Angeloupoulos y un libro ardiente de Nikos Kazantzakis, Ascesi, traducido por Montserrat Camps para adesiara, con un prólogo que dibuja muy bien la trayectoria de Kazantzakis. El libro tiene un fulgor algo tarkowskiniano a mis ojos, ese misticismo terrestre, esa poética filosófica, ese camino me ha resonado también. "Sento que l'Univers se m'arrapa a la pell i m'acompanya com un cos". Hay que releerlo y estar ahí dentro.
No encuentro la manera de arrancar a escribir algo nuevo. Hasta ayer estuve corrigiendo el libro ya acabado. Aunque tal vez me queda algo pendiente que resolver en él. Pero no me decido a escribir la novela sobre médicos todavía, tal vez sea demasiado pronto y valga más distraerme en otra cosa, un viejo cuento pendiente de Sarajevo, por ejemplo. Tengo que reunir valor. La directora de la magnífica God Husband, Dear Son me sigue animando.
Hace un calor tremendo, bochornoso. De día el fragor de las obras (incluso esta mañana), de noche los gritos animales de esa gente que habita esta ciudad, que no sabe hablar sin gritar.
Sigo sin apenas sueños y el que tuve sigue siendo un enigma para mí, aunque haya algún indicio, pero el código me parece indescifrable. Se lo conté al hombre que escucha y tras alguna interrogación, me dijo: Vamos a dejarlo aquí.
Me ha llegado la noticia de un libro que tenía pedido en La Central y me he armado de valor (encomendándome a los dioses griegos para no encontrarme a nadie; la verdad es que en esto momento los encuentros sociales me producen alergia) y he ido a buscarlo con J., hemos recorrido un trozo de la Rambla Catalunya y a la sombra corría brisa, al sol era desesperante. Y al llegar, qué maravillosa edición de los cuentos de Ramuz, Histoires, con un dibujo de Matisse en la portada. De paso me he llevado El premio Herralde de novela, de Jordi Bonells, They de Rudyard Kipling y J. me ha obligado a llevarme un libro de la Nothomb, que no me atrae, pero él está convencido de que sí me gustará, Une forme de vie. Luego he tenido una agradable visita inesperada de V., siempre llena de su brillo, vitalidad e interrogaciones. Y luego he acabado en el parque.
Por cierto que A.R. me ha mandado el link de una reseña de Mis postales de Barcelona que mañana colgaré aquí. La firma Frederic Yxart. Me ha hecho mucha ilusión leerla.

miércoles, 6 de enero de 2010

J.A. Masoliver, sobre Algunos hombres...y otras mujeres

La Vanguardia Cultura/s, miércoles 6 de enero 2010
El reverso oscuro Isabel Núñez
Algunos hombres... y otras mujeres MENOSCUARTO 208 PÁGINAS 15,50 EUROS
J. A. MASOLIVER RÓDENAS
Algunos hombres... y otras mujeres es la segunda colección de relatos de Isabel Núñez (Figueres, 1957), profesora de Traducción Literaria en la Universitat Pompeu Fabra, traductora y colaboradora del suplemento Cultura/ s.
El libro escapa a toda definición. No se puede hablar propiamente de cuentos, porque en realidad son escenas de un conjunto que tampoco llega a ser novela. Sin embargo, y paradójicamente, si roza ambos géneros es por lo que tiene de memorias, aquí las de una mujer que, en un momento de su vida, decide reconstruir su turbulento pasado, que coincide con el turbulento pasado de una generación: la de los jóvenes de los años setenta. La originalidad está en que el lector nunca sabe si se trata de unas memorias reales o ficticias o, mejor dicho, dónde está la frontera entre realidad y ficción.
Esta falta de definición nos permite recorrer dos niveles -dos lecturas- distintos. Por un lado, nos encontramos con una muchacha egocéntrica, promiscua, víctima de las modas, ajena a todo código moral, incapaz de tener una verdadera amistad o una verdadera relación amorosa y morbosamente complacida en sus temores, culpas y angustias. Al lector que se mantiene en este nivel le agobia tanta aventura fácil y de desenlace previsto: la cama. El narcisismo lleva a la protagonista a una desagradable aridez emocional y moral. La trascendencia de su sufrimiento la insensibiliza para el humor.
Pero esta es una lectura muy limitada cuando no errónea, creo que más propia de un lector masculino que femenino, porque en realidad el libro es una tomadura de pelo a los lectores que sólo han visto la acumulación de trofeos eróticos y no la verdadera victoria de la protagonista: su afirmación de libertad, de independencia, su denuncia del egoísmo masculino, del amor posesivo e incapacidad de entrega de los hombres, de su ceguera al creerse seductores cuando han sido simplemente seducidos. No hay sólo una angustiada aunque también gozosa y divertida libertad femenina, sino también una burla de los prejuicios masculinos. La primera lectura es, pues, errónea, pero nos invita a entender y apreciar mejor la segunda.
La identificación de la autora con la protagonista es obvia, si no olvidamos cuanto hay de invención al servicio de las propuestas del relato, de su ética y de sus significados simbólicos (el de la belleza y nobleza de los caballos, capaces de conversar con los humanos, por ejemplo). Y si no olvidamos tampoco que, pese a ser protagonista única, representa a toda una generación con su promiscuidad sin lazos afectivos, sus utopías revolucionarias y su posterior desencanto, la ruptura con las generaciones anteriores -su padre desempeña en este sentido un importante papel- y, en pocas palabras, el abandono, la soledad y, muchas veces, el suicidio. Encuentros fortuitos que el tiempo desenmascarará para mostrarnos a seres derrotados o convencionales.
Un libro con un valor digamos terapéutico para la narradora, de desengañada reconstrucción de una época para el lector. La rubia Isabel -asumimos que este es el nombre de la narradora- ha tenido una infancia dolorosa, suponemos (nunca llegamos a conocer el lado más oscuro de su vida) que en parte debido a la ausencia de la madre. Le atraen los hombres y rechaza la idea de tener un hijo, mientras que "a algunos hombres esa idea les parece una especie de culminación sexual". Las personas que le atraen de verdad acaban desapareciendo de su vida. Experta en el deseo de los otros, los otros ignoran sus necesidades. Además, vive aquejada por la melancolía, y los lugares que recorre (Coma-ruga, Cadaqués, Barcelona) le producen, al comprobar su actual degradación, un malestar físico. Y todo pasado luminoso tiene también "su reverso oscuro". Los dos últimos textos, los más divertidos, y al mismo tiempo los más dramáticos del libro, confirman que si no es siempre la triunfadora, sí es la vencedora moral, fiel a su principio de libertad. Y es así como ilumina el sentido que tiene la provocadora y desesperada promiscuidad.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Solazo

Foto: I.N., librería china en París, 2009
Una simple combinación como el sol radiante que hoy me envuelve en esta sala, unida a un pensamiento que he tenido al leer mi reseña de Erling Jepsen en La Vanguardia Cultura/s y los restos de una ensoñación matinal han bastado para sentirme energética y acabar mis ejercicios bailando alegremente por la casa. Justo antes, un G. recién tatuado con un dibujo esotérico maorí me ha llamado preguntándome por qué ayer estaba mustia y me ha dicho una de sus frases iluminadoras sobre nuestra vieja conexión shasán.
Anteayer vi a mi vecino en manga corta por la calle, aunque soplaba un viento bastante fresco bajo este mismo sol. Iba con un alegre acompañante belga en shorts y le señaló como culpable de la ligereza de su atuendo. Il faut profiter du soleil me dijo el radiante belga, que estaba probablemente feliz de salir de la grisaille del norte. Me recordó a aquel agosto en San Peterburgo en que yo buscaba la sombra mientras los lugareños seguían por el sol porque, decían, allí duraba poco y había que aprovecharlo.
Es verdad que los almendros han florecido, que los brotes de mi castaño de Indias han estallado en hojas peludas y que ayer vi uno de esos abejorros castaños describiendo sus particulares círculos de vuelo en torno al jacinto que me regaló V., que yo estaba trasladando a una maceta, aunque fuese un riesgo para sus flores (embriagadoras).
A momentos desespero, mi impaciencia no puede, mis tentativas con la novela generan millones de dudas, los pensamientos negros (JRJ. Era mayo y el campo estaba lleno de vida y de pasión./ Yo iba con mis pensamientos negros hacia un mundo sin ojos) se desencadenan, los franceses no contestan, el contrato no llega, las instituciones de las conferencias son lentas, mi escritura no avanza y a veces la parte de mí contraria a una opción vital extraña que adopté hace poco inconscientemente se rebela y el resultado son momentos de tristeza, como ayer, cuando visité a los dos orgullosos tatuados, que me ofrecieron quesos sofisticados e incluso hospitalidad nocturna. Pero yo iba sin nada, vestida de yoga y envuelta en mis pensamientos grises como una cortina delgada, así que me volví a casa. Luego estuve leyendo la biografía de la Esfinge y su grupo y me reí, añorando esa brillante ligereza wildiana y leversoniana. Decía Ada Leverson que Oscar Wilde demostraba un especial talento literario en los telegramas. Me acordé de lo que decía G. de mis sms balcánicos, y es que salvando las abismales distancias, ¡las exigencias de síntesis propician lo literario!
Tuve que levantarme y la quietud silenciosa de estos barrios me asaltó: Barcelona es un pueblo, pensé. Tan ruidosa como El Cairo de día (ahora condenan a años de cárcel a los de los bares y yo pienso que es injusto y desproporcionado porque el ayuntamiento, con su escandalosa doble moral y su compromiso con el cemento, promueve y aprueba el estruendo diurno, y las obras, las sirenas, los transportes no tienen aquí límites de frecuencia ni de decibelios) hasta la náusea y la enfermedad, de noche es rural y quieta, sin el rumor vital de las ciudades de verdad, sin la sensación de que uno podría bajar a la calle y seguir viviendo, como ocurre en París o en Nueva York (en Buenos Aires, dice Cacho).
Por cierto, ha desaparecido a traición mi contador de visitantes invisibles. He intentado poner otro; no sé si funcionará, pero empieza desde cero...
Plus tard... Copio en Polis lo que me cuentan del brutal desalojo de los estudiantes y la forma en que los Mossos a las órdenes de Saura los han castigado desproporcionadamente. Si eso es la izquierda...
Escucho otra vez estos días, sin cansarme, a la que fue maravillosa cantante de los Fugees y que en este disco sabía cantar llorando y reírse mientras lloraba y hacerlo todo en una atmósfera desnuda y hechizante y al ir a buscar un link (por MB, un psicoanalista amante de la música y lector -espero que todavía- de este blog, que me sugirió que dijese con qué música bailaba yo por la casa en mis momentos de felicidad) de youtube, he leído de su supuesto desequilibrio, de un supuesto quinto embarazo del hijo de Bob Marley, que no reconoce a los hijos, y la noticia me ha causado desazón, y me pregunto tontamente cómo esa voz magnífica, tan llena de calor e insight, y esa belleza energética y joven y... en fin, casi como la pregunta retórica de mi madre cuando yo era adolescente (como si ella no hubiera sabido realmente nada de su responsabilidad en lo que me había destruido): "¿Cómo puedes llorar, con esos ojos tan bonitos?"
Firmen aquí contra la destrucción de la Diagonal, la tala generalizada en Barcelona, y no hagan ni caso de esa petición de dinero de la web, nada que ver con nuestro manifiesto...
Me mandan de Portugal una información vilamatiana para que la divulgue:
JumpCut – Promotora de Teatro e Cinema informa que novamente se va a apresentar en Portugal Sentido Portátil, la adaptación teatral de História Abreviada da la Literatura Portátil, de Enrique Vila Matas.
Acontecerá en Teatro Taborda (Costa do Castelo, 75, Lisboa) de 15 a 26 de Abril por las 21h30, de Miércoles a Domingo. (Lo envío de esta información es para poder divúlgala en todos los blogs que hablen e gustan de Enrique Vila Matas. Puede ser que alguien se interesé e venga al espectáculo). Para mas informaciones, por favor contacten:
Daniela Siragusa jumpcut@jumpcut.pt
Tel.: +351213230053/+351962316170
www.jumpcut.pt

martes, 3 de marzo de 2009

Una reseña en el Babelia mientras suenan los tambores

He aquí la reseña escaneada de mi libro balcánico que no encontré en el Babelia digital. La pongo mientras suenan los tambores de Sant Medir, aunque no he visto volar los caramelos mientras rescataba la ropa mojada de lluvia. Ya dije más abajo algo de lo que pienso.

sábado, 14 de febrero de 2009

Rodeos

Foto: I.N., Collserola, 2008
Esta mañana he desayunado con C. en El Escocés, y hemos hablado de libros y escritura y rituales que ayudan a escribir y no posponer, entre otras cosas, y mientras hablaba yo contemplaba la combinación de colores de su chal verdoso y los grises y pardos y el abrigo algo lanoso y la forma de mirar arriba y hacia un lado a veces cuando hablaba, que le daba más luz a los ojos. Luego he tenido que hacer una absurda peregrinación a estaciones de tren y una espera aún más absurda, pero al fin he conseguido cambiar mi billete para el Ave: tantos años yendo a Madrid en avión, siempre creo que tengo que pasar por el aeropuerto y es un alivio que no sea así, aunque es terrible verse rodeada de la fealdad de la grasienta estación de Sants, donde no hay nada, ni un solo lugar bonito donde posar la mirada. Al salir de allí he ido andando, he visitado la fachada del feo instituto donde estudié COU, y luego la Modelo, que sigue siendo -dentro de su significado terrible, que me hace pensar en los que están allí encerrados- el edificio menos feo de esa zona donde todo es mala arquitectura de la que ahora sigue promoviendo el ayuntamiento y lo único que salva un poco todo eso son las suaves acacias y los plátanos, inclinados y abiertos como manos. Esos árboles que el ayuntamiento sólo piensa en cortar.
Y luego, qué felicidad de tarde escribiendo mi reseña de los Cuentos reunidos de Clarice Lispector, y corrigiendo la conferencia del lunes. Le he leído la reseña a G. y él, que es más bien parco en elogios, ha dicho: "Otra gente escribe esas críticas como si fueran informes, pero las tuyas ¡son literarias!" Me ha hecho ilusión que lo viera así porque yo procuro construir mis textos (no aquí) para que suenen , para que tengan una musicalidad si se leen en voz alta. Por eso leo las conferencias, aunque algunos opinen que no debe hacerse.
Más tarde había quedado con M. y L. para ver esa Pitié!, inspirada libremente en la Pasión según san Mateo de Bach, de Alain Platel en el Mercat. Reconozco que me ha decepcionado. Me gustaba la música, cuando cantaban, pero no entiendo esa forma de abordar el dolor y la piedad -para mí tan sugerentes iconográficamente y como reflexión- como una especie de fealdad y horror. No me gustaba la gestualidad desagradable de la coreografía o bien no entiendo su poética, y la calefacción tan fuerte me dificultaba respirar.
D.U. me ha mandado un comentario de mi libro balcánico que me ha alegrado:
Isabel, Per començar et felicito efusivament. El llibre m'ha semblat molt bo, m'ha interessat molt i el trobo una contribució important a la història de la guerra (i del segle xx, de fet). Has aconseguit reunir una quantitat extraordinària de testimonis mantenint-te en un segon pla molt eficient però dirigint el discurs dels entrevistats per fer-los parlar entre ells. És com una mena de novel·la amb diferents personatges, alguns més impressionants i "enraonats" que altres, evidentment, ple de detalls que fan pensar. Està clar que els escriptors són afortunats de poder-se expressar, i de poder mirar d'entendre i pensar, amb la literatura; m'ha sorprès no trobar més desesperació en les seves paraules, en general. (Sempre, quan penso en la història de la guerra de l'ex-Iugoslàvia, tinc al cap el mapa dibuixat de Sarajevo amb els canons dirigits cap a la ciutat.) Val a dir que la lectura del llibre no m'ha portat a "entendre" pròpiament dit els motius de la guerra: el nacionalisme no em sembla tant un motiu com una conseqüència, sobretot en el cas dels que en principi es defensen. No em sembla que la majoria d'entrevistats sàpiguen tampoc per què tot va ser (tan lamentable) com va ser. Ara tinc ganes de llegir alguns dels llibres de què has parlat, per exemple, del Hemon, que m'ha semblat un dels personatge més interessants. Que dura devia ser fer l'entrevista al Toholj, a sobre amb el seu convenciment de la separació entre la cultura i la política! En fi, felicitats, i en parlarem!
Me gusta la idea de que parezca una novela porque yo tenía la sensación de que lo narrativo dominara en el libro, como un hilo invisible o la fuerza del relato que atara las entrevistas, las críticas y los itinerarios, como un solo viaje hacia la guerra de los Balcanes.
Por cierto, para evitar que sigan talando los árboles de la ciudad, podéis firmar aquí. ¡No hagáis caso de la petición de dinero de esa web! Nada que ver con el manifiesto arbóreo