El acto de clausura me ha encantado. La regidora era my cousin V y se notaba, ha creado una atmósfera agradable y verdadera, sin impostaciones, donde cada uno presentaba al otro y las alfombras recordaban a las consultas de Freud, siempre llenas de belleza. Yo tenía muchísimas dudas porque mi texto era tal vez demasiado personal, quería expresar mi gratitud al psicoanálisis y a la vez ligarlo a una última experiencia muy difícil para mí, donde sentí una vez más el alivio de recurrir a ese punto de vista. Otros situaban a Freud en la historia o incluso en la literatura (Nora Catelli, con brillo), Cristina Peri Rossi sembró críticas con un estilo inquisitivo y genial, no sin cierta simpatía a distancia, Dante Bertini leyó un texto irónico y precioso sobre su historia entre Buenos Aires y Barcelona con el psicoanálisis de fondo, Esther Tusquets aludió a una experiencia psicoanalítica apasionante con Jorge Belinski pero renegó de Freud por la consabida teoría de la envidia del pene. A lo que no pude evitar responder. Yo creo que hay que deconstruir derridianamente a los maestros, separar el dogma y el error de lo aprovechable y en Freud hay mucho que aprovechar, y recordé que Freud ayudó a las mujeres decimonónicas, que eran (mal)tratadas de "histeria" con métodos terribles (como cuenta Elisabeth Roudinesco en su película maravillosa), y él ofreció escucharlas, la curación por la palabra. Y algunas psicoanalistas (Christiane Olivier) han reinterpretado esa teoría. Y la escritora Janet Malcolm la interpreta en clave de escritores: una mujer escritora envidia la autoestima profesional de su partner escritor, que le permite seguir escribiendo aunque esté en crisis, aunque esté emocionalmente destrozado.
Claramente ese espacio era el lugar adecuado para mi texto; los psicoanalistas son un público afín. Dante Bertini me propone que copie o cuelgue mi texto aquí en el blog, y yo sigo con mis dudas... balcánicas. Necesito tiempo, no puedo exponer aquí mi libro balcánico, la autorización de la famosa entrevista ni al amigo de ese país que me ayudó a conseguirlo. Pero en febrero lo pondré...
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sábado, 13 de enero de 2007
La clausura del año Freud
El acto de clausura me ha encantado. La regidora era my cousin V y se notaba, ha creado una atmósfera agradable y verdadera, sin impostaciones, donde cada uno presentaba al otro y las alfombras recordaban a las consultas de Freud, siempre llenas de belleza. Yo tenía muchísimas dudas porque mi texto era tal vez demasiado personal, quería expresar mi gratitud al psicoanálisis y a la vez ligarlo a una última experiencia muy difícil para mí, donde sentí una vez más el alivio de recurrir a ese punto de vista. Otros situaban a Freud en la historia o incluso en la literatura (Nora Catelli, con brillo), Cristina Peri Rossi sembró críticas con un estilo inquisitivo y genial, no sin cierta simpatía a distancia, Dante Bertini leyó un texto irónico y precioso sobre su historia entre Buenos Aires y Barcelona con el psicoanálisis de fondo, Esther Tusquets aludió a una experiencia psicoanalítica apasionante con Jorge Belinski pero renegó de Freud por la consabida teoría de la envidia del pene. A lo que no pude evitar responder. Yo creo que hay que deconstruir derridianamente a los maestros, separar el dogma y el error de lo aprovechable y en Freud hay mucho que aprovechar, y recordé que Freud ayudó a las mujeres decimonónicas, que eran (mal)tratadas de "histeria" con métodos terribles (como cuenta Elisabeth Roudinesco en su película maravillosa), y él ofreció escucharlas, la curación por la palabra. Y algunas psicoanalistas (Christiane Olivier) han reinterpretado esa teoría. Y la escritora Janet Malcolm la interpreta en clave de escritores: una mujer escritora envidia la autoestima profesional de su partner escritor, que le permite seguir escribiendo aunque esté en crisis, aunque esté emocionalmente destrozado.
Claramente ese espacio era el lugar adecuado para mi texto; los psicoanalistas son un público afín. Dante Bertini me propone que copie o cuelgue mi texto aquí en el blog, y yo sigo con mis dudas... balcánicas. Necesito tiempo, no puedo exponer aquí mi libro balcánico, la autorización de la famosa entrevista ni al amigo de ese país que me ayudó a conseguirlo. Pero en febrero lo pondré...
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