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martes, 7 de julio de 2009

Noche shakespeariana y noches del refugio

Foto: I.N. Balcones de l'Eixample, 2009
Anoche fui a ver Sogno di una notte di mezza estate, un montaje del Piccolo Teatro de Milano, de Luca Ronconi. Reconozco que el primer acto me produjo rechazo: la escenografía, no por lo conceptual (las letras gigantes foresta, bosque o luna sustituían elementos de atrezzo imitándolos), que me parece legítimo, sino por el estilo (neones, focos) y el vestuario discotequero, los uniformes de soldados y los peinados punkies, unido a cómo gritaban me distanció y me preguntaba si no eran concesiones absurdas. Pero luego, superada esa barrera, el texto luminoso (las conversaciones entre los malos actores de Píramo y Tisbe!) y los maravillosos actores naturalmente shakespearianos y la atmósfera mágica de esa pieza donde lo fantástico sirve para parodiar las formas crueles del amor, la arbitrariedad del deseo, su fugacidad, su irracionalidad profunda, los problemas con la propia imagen, la estima y tantas cosas, al tiempo que como siempre en Shakespeare se habla de la vida y la muerte y la traición y el miedo y de la teatralidad de todo, y está esa frase -que la dice el duque Teseo, según Lampedusa, voz del propio Shakespeare en esa obra; aunque yo diría que Shakespeare también habla a veces, más malicioso, por boca de Puck- de profundo desdén por los actores (él, que fue actor): The best in this kind are but shadows; and the worst are no worse, if imagination amend them. Dijo Lampedusa que sólo Shakespeare podía componer tan bien los malos versos, y es verdad que hace brillar a los malos actores, dibujándolos con su gracia, esa troupe es maravillosa, el que improvisa su texto diciendo tonterías y el que hace "la parte del león", y el que hace de muro formando una grieta (fessura!) con los dedos, para que hablen los amantes Píramo y Tisbe, y esa fuerza vehemente y socarrona que ponen los actores italianos añadiendo más humor paródico a la jocosidad shakespeariana, algo que no gustó a algún crítico local. Y el público era un público connoisseur, amante del teatro, que, como dijo A.V., al aplaudir dio a cada uno lo que merecía y destacó a los mejores. Y es que esa obra hechizante, donde el pretexto de la magia no oculta la otra magia, la de la sabiduría osada que subyace a la celebración vital y al juego amoroso y al ridículo, muestra, siempre que se interprete bien (otra vez Lampedusa) "el atrevimiento sobrehumano, la facultad que el artista siente dentro de sí de ir allá donde quiera...". Luego A.V. me recordaba otros Shakespeares memorables vistos aquí y allí, y hablamos de ese primer acto de las brujas de Macbeth que empiezan ya expresando la idea shakespeariana de que el mundo es al revés de lo que debería ser, y tras su estribillo Double, double toyle and trouble. Fire burn and cauldron bubble removiendo el caldero con su mezcla metafóricamenteantropófaga y cruel anuncian su profecía aclarando orwellianamente Fair is foul, and foul is fair!
Después de la obra perdimos el coche en el parking, donde la temperatura era agobiante, y cuando al fin lo encontramos, tras recorrer aquel espacio varias veces, la máquina no nos aceptaba los billetes y al fin me devolvieron veinte euros en monedas... Era la estela mágica oscura de la noche, que acabamos más tranquilamente en el Bauma.
Con la obra de ayer me curé completamente del asesinato mozartiano de la otra noche y también me recuperé un poco de mis propios males. En este aspecto, debo decir que mi visión de las cosas cambia con las horas y con la intensidad de los síntomas, pero una vez más, humility is endless... Ayer tuve una conversación misteriosa sobre eso con el mago madrileño: yo creo sobre todo en el poder del inconsciente. Y al colgar empecé a escribir, o a intentar abordar esa novela enmarañada y difícil, que me acosa y que me pide un gran coraje. Tal vez eso me ayude...
Hoy es la lectura primera del Refugi 307 de este verano. Los que quieran venir que llamen primero si no han reservado, por si acaso no hubiera sitio para todos.
Estiu al MUHBA
Nits Urbanes
Visita nocturna al Refugi 307
Textos d'Amadeu Cuito, Natalia Ginzburg, Aleksandar Hemon, Mario Rigoni Stern, Mercè Rodoreda, Dubravka, Vladimir Tasić, Alberto Méndez, María Zambrano. dimarts 7 i 28 de juliol i 4 i 25 d’agost
Refugi 307 c/ Nou de la Rambla, 169 21 h
10 € (inclou copa de cava)
INFORMACIÓ I RESERVES:
Tel.: 93 256 21 22
Horari d’atenció: de dilluns a dijous, de 10 a 14 h i de 16 a19 h.
Divendres de 10 a 14 h

sábado, 4 de julio de 2009

Desastre en el Teatre Grec

Foto: I.N., Ocas agitadas, Ventalló, 2009
Por un error de apreciación hemos ido a ver un montaje nefasto, una especie de versión discotequera y digno de la peor fiesta mayor, que ofendía y destrozaba la maravillosa Flauta Mágica de Mozart, pero no para innovar o parodiar dignamente ni para aportar nada contemporáneo, ni para añadir reflexión o belleza alguna. Sólo para vulgarizar y rebajar el nivel de una ópera que precisamente no necesita nada de eso. Da igual que fuera mestizaje o reinterpretación, era sobre todo un asesinato sin sensibilidad, sin interés. No es una cuestión de montaje polémico o transgresor, sino que recordaba un concurso basura de la tv. Deprimente o irrisorio, según se mire. Preocupante, si eso es lo que subvencionamos.
Lo peor era estar allí sentados los tres atrapados, por educación, para no molestar a la gente de la fila, viendo además que muy pocos se marchaban y que la mayoría aplaudía encantada. ¿De dónde salía ese público? ¿Acaso nunca habían oído a Mozart? Al llegar al aria principal de la Reina de la Noche el efecto era ya espantoso, no sabíamos si reírnos o echarnos a llorar. Por suerte, al final hemos vencido las formas y hemos pedido que nos dejaran salir.
Acercarse al Grec había sido una odisea de atasco de coches, y al llegar había una especie de maratón ciclista y no nos dejaban cruzar, hemos tenido que cruzar furtivamente y a toda prisa, burlando a los guardias. Todo en una noche fantástica de luna y espesura de árboles para ver ese bodrio. ¿Acaso el responsable de programación no ve las obras que contrata? ¿Son problemas de presupuesto lo que mueve a alguien a aceptar algo tan malo y cutre, gente que ni siquiera sabía cantar, asesinando cada pieza?
Mejor reírse que ponerse de malhumor. He vuelto a casa y me he tomado un cuenco de cerezas, pensando que mañana escucharé Die Zauberflöte, sintiéndome bastante curada de los malos presagios, lejos de esa adversidad amenazante que horas antes me había encogido el espíritu, pensando otra vez en Li Bai y en su coraje para contemplar el mundo siendo libre, sin asustarse de la melancolía. Hay algo mágico en las noches de verano, que estaba en la belleza de la montaña, que subsiste a pesar del alcalde destructor y arboricida.