Ensayo escrito a cuatro manos, con Lydia Oliva hablando de las fotógrafas y yo de las escritoras. La portada es una foto preciosa de Frances Benjamin Johnston, que recoge perfectamente el espíritu del libro...
¿Cómo surgió? Hicimos unas conferencias conjuntas en el Instituto de Cultura de Mapfre, en el Ateneu Barcelonès, el Institut d'Humanitats del CCCB, en CajaMadrid, en ACEC, las íbamos ampliando y transformando. Descubrimos el efecto hipnótico y sugestivo de mezclar imágenes y escritura... Nos fuimos contagiando una a otra: cada vez yo ponía más imágenes en mis conferencias (Lydia me ayudó a descubrirlas) y Lydia incluía fragmentos literarios en su parte... El público fue siempre muy interesante y entusiasta: nos pedían que continuásemos, que diéramos más cursos como aquellos y también que escribiéramos aquellas historias, que las publicásemos. Y así empezamos a escribir, Icaria quiso acogernos y surgió este libro...
