Como siempre, me voy para huir de las navidades, que se me indigestan inevitablemente si me quedo. Sólo unos días, a ver llover en otro lugar, pero me llevo a Natsume Soseki y a Giono y mis cuadernos. Me gustaría dejar un regalo navideño para los francófonos y es la magnífica reflexión-interrogación sobre la felicidad (la joie, pas le bonheur) en Philosophie, el programa de pensamiento de Arte Tv, que se emitirá el 27 de diciembre pero que ya puede verse en Internet, aquí, donde Raphaël Enthoven y Marion Richez hablan de esa alegría paradójica a pesar del dolor del mundo, la felicidad efímera, el goce que se produce pese a todo y que puede darse incluso en pleno infierno, incluso en Auschwitz, como muestra el diario de Etty Hillesum, y van pasando de una imagen simbólica a otra, de Siberia a un Cristo que sonríe o a un cielo con nubes para su meditación sobre la joie. No puedo colgar el vídeo aquí, pero si pinchan en el link y entienden francés, pueden dar ese paseo con ellos y toda esa belleza y esprit.
Llueve y llueve y la gata Gilda duerme ovillada (como le gusta a Eph). Yo he seguido las indicaciones de mi acupuntora y me voy curando de mis pequeños males insidiosos para pasar mis no-navidades al otro lado de la frontera y suspender la incredulidad, es decir, la preocupación por lo material que me invade estos días, airearme un poco (olvidar un incidente perversamente navideño), pero sobre todo con la esperanza de que el desplazamiento me ayude a encontrar una vía, o más de una.
Dentro de nada estaré aquí de nuevo; eso si resisto la tentación de escribir algo más de hoy a mañana... Volveré muy pronto, antes de que acabe el año. Mientras, me hacía gracia poner aquí esa imagen de los pájaros refugiados de la lluvia (¿o tomando las aguas?) acogidos en uno de esos altos y desmañados pinos generosos del Parc Moragues... Antes de que los temibles políticos mutantes de Hereuville decidan talarlos también, yo voy fotografiando esos restos de belleza de la ciudad.
